Linaje Rojo (bilogia rojo 2)

Capítulo 19

Laila

El tiempo se detuvo por un momento, cuando Joseph se levanto a la misma velocidad que su padre, seria un choque de titanes. Tres generaciones se enfrentaban para cerrar un cliclo, para mantener tras la sombra a los vampiros, para que no hubiese más muertes humanas, para poner fin a los "Capa Platinada"

Un rayo ilumino en la oscuridad y vi como Joshua corria hacia uno de los encapuchados, mientras Thedoro se aproximaba a toda velocidad hacia mí. Senti la adrenalina correr por mi cuerpo, fue una descarga electricas de esas que te dejarían sin fuerzas, pero conmigo era todo lo contrario. Ahora tenía una fuerza descomunal.

—Al fin estamos frente a frente —Dijo Theodore y sin decir palabra impacta mi puño contra él y salio volando por los aires.

Senti mis ojos escocer y las venas de mis brazos estaban a punto de estallar, mire a mi alrededor y aquello se habia convertido en un campo de batalla, vi como la tia Anastasia arrancaba una cabeza y aquello realmente no me sorprendió para nada. Mi madre luchaba con la mujer de melana rubia y cara desfigurada, Lara se veia como una diosa, era la primera vez que contemplaba a mi madre de aquella manera.

— ¡Laila! —escuché vociferar a mi hermano y antes de poder reaccionar senti como si una piedra me impactara en pecho.

— ¡Hija! —escuché vagamente la voz de mi madre y luego senti que alguien se colocaba encima de mi.

—Creo que este es tu final —dijo con sorna, pero antes de que pudiese hacer su movimiento crucial me sali de debajo, gatie con las piernas por su pecho y me coloque detrás de él.

—Yo creo que ha llegado el tuyo —me subi sobre sus hombros y presione con fuerza su cabeza hasta arrancarla. Tomé la cabeza en mis manos y corri con ella hacía mi madre, tenia la mente nublada, no sé ni como me había defendido y me sorprendio ver a Theodore luchando con mi hermano, entonces ¿De quien era la cabeza que tenia en las manos?

Joshua

Mi madre arranco la cabeza de la rubia, al tiempo que Laila se colocaba a su lado, golpee con fuerza a Theodore, pero mi padre me miró e hizo una señal de negación con la cabeza para que no lo matara. Lo arrastre por el campo de tierra y lo deposite a los pies de mi padre, mientras este miraba fijamente la cabeza que Laila dejo a sus pies.

—Este era el único final para él —dijo Joseph, mirando la cabeza decapitada de su padre.

Mis padres colocaron las dos cabezas decapitadas juntas, mientras Anastasia, junto a Will y Nicole retenian a los vampiros jovenes, yo seguia sosteniendo a Theodore, aunque mi deseo más profundo era terminar de una vez con aquella sanguijuela, pero al parecer mi padre tenia otros planes.

— ¿Porque no acabamos con esto de una vez? —pregunté estaciado.

—Ellos no harán nada —dijo mi padre.

—Eran simple peones —lo secundo mi madre.

—Ahora ellos serviran a nuestro linaje.

Me acerque a Theodore con los dientes apretados, le retuve la mirada y senti que cada una de mis extremidades gritaban para ser descargadas con furia contra este chico, pero debia contenerme, debia demostrar que podia controlarme.

—Un solo error —dije pegado de su cara —Y hago que te mate Laila —él miro a mi hermana y comprendió que eran ciertas mis palabras.

***

Miraba con aburrimiento por la ventanilla de aquel avión. Al fin regresabamos a casa, al fin volvia a estar en equilibrio nuestras vidas, al fin los cabos sueltos del pasado se mis padres se habiab atado y ya no existian los capas platinadas. Todo estaba en su sitio, porque los humanos y los vampiros debian mantenerse en mundos distintos.

—Creo que debemos terminar la escuela —dijo Laila sacandome de mis pensamientos —Los tres debemos terminar ese ciclo de la vida humana, ya que tendremos que vivir tras las sombras.

—No es tan malo —comentó mi madre —Ahora conocerán una nueva comunidad.

Mis padres siempre habian hablado de aquella "comunidad" desconocidad, una de vampiros que se habian mantenido ocultos por miedo a Freud y los capa platinada, era momento de que aquella comunidad de la cual nosotros eramos miembros comenzara a vivir sin miedo.

—No quiero perder mi amistad con Becka —dijo Laila con sincera tristeza —ha sido mi unica amiga y no quiero perderla.

La abracé por los hombros y la llevé más cerca de mí. Matthew acarició su cabello y yo le puse mala cara, era mi momento de consolar a mi hermanita y de quizás ayudarla de alguna forma para que no perdiera su amistad con aquella chica, pero solo habia una manera de poder mantenerla a su lado y era diciendole la verdad.



K.A.GARCIA

Editado: 11.06.2020

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