Lo que nos está Prohibido

Unidos para siempre

Despierto en brazos de Yahil, todavía estoy un poco preocupada, no entiendo cómo hicimos todo esto, en estos momentos Kamal ya debe estar enterado de mi escape y debió mandar a todos sus ayudantes a buscarme, tengo miedo que nos descubran y nos maten.

Yahil todavía está con los ojos cerrados, mirarlo es un sueño hecho realidad, no sé qué sucederá en el futuro pero por lo menos tengo este momento para contemplarlo, sus labios carnosos y tan sabrosos, no puedo encontrar otro calificativo, tal vez es un Haram pero me gusta sentirlo. Intento levantarme pero siento que no me dejan hacerlo, Yahil me alza con una facilidad sorprendente y vuelve a colocarme en su pecho.

-¿Dónde vas?

-Eh... estoy un poco nerviosa todavía, me deben estar buscando.

-Seguro lo están haciendo, debes tranquilizarte, aquí no nos encontrarán.

-Eso espero.

Escuchamos tocar la puerta, me asusto y me acurrucó a su cuerpo.

-Vengan a comer - es la voz de Farah.

-Vamos a comer algo, muero de hambre - exclama poniéndose de pie y amarrando sus zapatos.

Hago lo mismo,  me paro, me coloco las zapatillas, él ya está parado a mi lado estirando su mano para que la tomé. Aunque sigo un poco reticente, ya que todo esto es muy nuevo para mi, Yahil hace que sea más fácil, es una energía extraña la que nos atrae, me gusta sentir el contacto de su mano con la mía.

Salimos del cuarto, Farah está colocando un gran tazón de Cuscús y Ma'louba, Halim va poniendo los platos y eso me sorprende puesto que los hombres no hacen esas cosas normalmente.

-¿Te ayudó? - pregunta Yahil soltándose de mi manos, toma algunas cosas del servicio y empieza a colocarlas en la mesa.

Camino todavía sorprendida hasta la cocina, Farah está sacando los últimos platos en tazones.

-¿Te ayudo? - preguntó temblorosa.

-Shukraan - Farah me pasa unos tazones con algunas frutas y especias - vamos a comer.

Camino con ella, dejo los platos en la mesa, Halim y Yahil ya están sentados charlando animadamente, después de dejar la comida, hago lo normal, camino en dirección a la cocina para comer.

-¿Dónde vas? - pregunta Farah acomodándose en uno de los asientos - siéntate con nosotros. - Yahil se para me toma de la mano y me sienta a su lado.

-Es que...es que...

-...Ya sé Nadhid - Farah sonríe - no debemos comer con los hombres, pues aquí es distinto, todos comemos juntos, así que siéntate...por favor.

Temblorosa, tal vez asustada me siento al lado de Yahil.

Agradecemos a Alá por la comida y empezamos a comer.

-Esta comida está muy rica - exclama Yahil efusivamente - ¿Qué es?

-Ma'louba es una especie de paella árabe, es típica de Abu dhabi -Farah explica con tranquilidad.

-Es un platillo muy rico.

-¿Descansaron?

-Sí...

-Un poco - exclamó todavía nerviosa - estoy nerviosa, me deben estar buscando.

- Lo están haciendo, Nadhid, Kamal es un empresario muy conocido en la ciudad, si él quiere puede mover a toda la policía para que sólo te busque a ti, pero debes estar tranquila, tomamos todas las previsiones para que no los descubran.

-Espero que sea así.

-Ya estamos preparando los papeles, en unos días los tendremos listos y se casarán, tranquila Nadhid - Farah me toma la mano - si nos enteramos que Kamal está cerca, los llevaremos a otro lado...como le prometimos a Yahil, los colaboraremos hasta que estén fuera de la ciudad y libres.

- Shukraan...- respondo nerviosa todavía.

****
Después de comer, ayudó a Farah a lavar los platos, sigo sorprendida de como Hamil ayuda en todos lod quehaceres en la casa.

-Es un buen esposo - Comento mientras lavo.

-Hamil no es mi esposo, Nadhid - La miró sin entender.

-¿Entonces, es tu hermano?

-A mi hermano menor lo mataron cuando se enteraron de que era rebelde y me quemaron el brazo con ácido. Hamil es mi pareja, vivo con él, todavía no hemos decidido casarnos.

-Sí te descubren...

-Abu Dhabi es muy grande para que se estén preocupando solo en mí, después de ayudarlos nos iremos a Europa, ya no podemos seguir aquí, hemos estado saltando de ciudad en ciudad por eso no pueden descubrirnos.

-Disculpa que te mire sorprendida y hasta tal vez te estoy juzgando pero...

-Lo sé, es un Haram no estar casada, pero yo creo en mi decisión de casarme el momento que yo quiera, de seguro será Hamil pero por el momento estamos bien cómo estamos.

-Y... ¿Duermes con él? ¿O sea...tú y él?

-Sí, Nadhid, aunque todavía no queremos hijos.

La observo sorprendida, creo que dejé de lavar los platos, es que ella rompe todas las leyes, no puedo creerlo.

-Tranquila Nadhid, se podría decir que me estoy volviendo más occidental de lo que tú esperas, está bien, para mí sigo siendo musulmana pero hay leyes que deben cambiar, no eres menos musulmana si eres libre...¿Entiendes? Ahora que estás con Yahil todo cambiará, el Israelita es muy distinto al árabe, ahí hay libertad para la mujer, serás libre, no pierdas la esencia, es lo importante, no creo que Yahil te obligue a nada, ese muchacho te ama y me alegra estarlos ayudando.

-Shukraan Farah.

-Ve con Yahil, me ayudaste mucho con los platos y por favor deja de preocuparte, todo estará bien.

-Shukraan, eres una gran amiga.

Camino donde Yahil que está charlando con Hamil, me siento a su lado, Yahil me abraza y sigue hablando como si nada, aunque estoy incómoda por estas nuevas actitudes, me gusta estar a su lado.

****
Pasaron unos días desde mi escape, vi en la televisión la noticia de que me habían secuestrado y que me buscan desesperadamente, para Kamal fue un secuestro o eso es lo que intenta hacer parecer ante los medios.

Al comienzo estaba nerviosa y asustada pero Farah, Hamil y Yahil me han tranquilizado, no sé porque no me han encontrado pero me alegra. Mis papeles llegaron, hasta el pasaporte, sé que no son reales pero lo parecen y mucho.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 22.06.2020

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