Lo que nos está Prohibido

Epílogo

Ese mismo día volvimos a Sarajevo y quedé con un nudo en la garganta.

Todo lo que había dicho mi hermana, esas advertencias que nos hizo, me hizo comprender que estaremos en peligro todo lo que nos reste de vida, tendremos que defender a nuestra hija y a nuestra familia de la mano vengativa de Kamal, de mi padre y de mis hermanos.

Entró pensativa a casa, creo que no abrí la boca en todo el viaje, estuve con la vista perdida y los pensamientos en cada palabra que mi hermana había mencionado.

- Estuviste muy callada todo el viaje - comenta Yahil, colocando a Kadidja en su carro.

-Disculpa Yahil, es que no pude sacar de mi mente las palabras de mi hermana...

-¿Temor? - pregunta seriamente.

-Mucho, estoy muy asustada, ¿Y si nos encuentran?

-Estaremos preparados...no será tan fácil que nos encuentren pero si lo hacen debemos estar listos para cualquier ataque.

-Disculpa que te pregunte esto, pero con nuestra intempestiva salida de Israel, no me contaste nada, quiero saber lo que tus padres piensan de mí.

-Ya no importa, Nadhid - responde alzando los hombros.

-A mí me importa, Yahil, necesito saber.

-Piensan...- se queda callado, como intentando analizar sus palabras.

-¿Sí?

-...Piensan que me traes demasiados problemas, por obvias razones...

- Sabía que a tus padres no les caí nada bien- respondo con tristeza - además tampoco les cayó muy bien la idea de que soy palestina ¿Verdad?

-No es eso, Nadhid... Sólo que...

-¿No quieren que estés a mi lado? ¿Verdad?

-Estoy a tu lado, tontita - sonríe - mis padres piensan que hice mucho por ti, que me arriesgué demasiado y que eso me está acarreando muchos problemas, es verdad que no les gustó mucho que seas palestina pero ese no es el punto.

-Pero...es verdad...te traigo muchos problemas, yo nunca me debí haber acercado a tí...

-No, no lo es, si estoy aquí, a tu lado, es porque quiero estar aquí, no es decisión de mis padres. Es verdad, creo que tuvimos una relación muy accidentada, pero tú no lo hiciste, lo hicieron otros, nos obligaron a hacer todas estas locuras, con su estúpida manera de ver las cosas, yo te amo y eso no va a cambiar solo porque mis padres piensan que me traes problemas o que eres palestina, yo te amo tal y como eres.

-Yo también te amo Yahil, pero...

-...pero...nada, Nadhid, en estos momentos lo único que nos debe importar es estar los tres seguros de las amenazas que nos hizo tu familia y Kamal...

-¿Cómo nos defenderemos?

-¿Te acuerdas el día que debías escapar de casa de Kamal, te dije que si te veían yo dispararía?

-Sí.

-Bueno - Yahil camina a un cajón al lado de la cama, y saca un arma - la tenía guardada, la compré cuando llegamos a Sarajevo...nos defenderemos con esto, desde muy jóvenes, en mi país, nos enseñan a manejar armas, las conozco todas y sé cómo usarlas - me la muestra - está es una pistola automática de 15 tiros, si hay algo que nos amenace no dudaré en utilizarla...y quiero que hagas algo por mí, Nadhid.

-¿Qué?

-En mi país las mujeres saben defenderse, aprenden Krav maga que es una técnica de defensa Israelí...te voy a enseñar a defenderte y...quiero que aprendas a disparar, todo esto es para nuestra seguridad,  es mejor que aprendas, a que no sepas llegado el momento...no soy pro violencia, esto que te iré enseñando es netamente defensa, no tiene otro objetivo.

-¿Crees que podré hacerlo?

-Lo harás bien...yo te enseñaré, ahora nos tenemos que enfocar en nosotros como familia Nadhid y como dijo tu hermana, olvidarnos de todo lo que dejamos atrás, eso incluye tu familia y la mía.

-Esta bien - doy un suspiro de resignación, Yahil tiene razón hay que preocuparnos de nuestra familia de nadie más.

Después de un momento de silencio para asimilar nuestra situación, Yahil me rodea la cintura con sus brazos.

-¿Me lo bailas, Habibi? -  pregunta con esa bonita sonrisa que me hechizó desde el primer momento que lo conocí.

-No bailé desde que salimos de Abu dhabi - me sonrojo - no sé si lo haré bien.

-El mejor día de mi vida fue cuando me lo bailaste en las ruinas...

-...Yo no diría eso después de lo que sucedió.

-No...- alza mi rostro tomándome del mentón y hace que lo mire a sus hermosos ojos - ese día supe que nos casariamos, porque me lo dijiste...

-¿Qué te dije?

- Sólo podemos bailar para nuestro marido.

-Pues sí...

-Y me lo bailaste...

-...Tuve que bailar para Kamal, fue la última opción que encontré para poder escapar - bajo la cabeza avergonzada.

-No te avergüences, a mí me lo bailaste por amor no por necesidad o por obligación - me atrae a su cuerpo y me besa como siempre me gustó que lo haga, con pasión y con mucho amor - ¿Me lo bailas?

-Está bien.

Acomodo a Kadidja en su cuna para que descanse, después me cambio de ropa, mientras él me espera echado en cama, salgo al cuarto y empiezo a bailar mientras un embobado Yahil me mira manteniendo la respiración con cada movimiento de mis caderas.

Este es mi lugar, al lado del hombre que amo y de mi hija, lo demás ya no importa.

*****

Han pasado rápidamente los meses, no puedo asegurar que estoy tranquila, sería una gran mentira, desde que mi hermana nos advirtió que Kamal estaba buscándonos, siempre camino por la calle mirando atrás por si alguien me persigue o me vigila, sé que es mucha paranoia de mi parte pero desconfío de todo el que está fuera de mi casa o se acerque a mí, a mi hija o a Yahil.

Me gradué y por fin ingresé a la Universidad, estoy estudiando Psicología. Cómo debo cuidar a Kadidja, no estoy tomando muchas clases, debo tomarlo todo con calma.

Yahil sigue trabajando con el padre de Tarik, es gerente de su empresa, le va muy bien.

Cuando llega del trabajo me enseña a defenderme, aunque es un poco difícil porque siempre terminamos riéndonos y echando pasión por los rincones de la casa.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 22.06.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar