Los aullidos a la luna

Capítulo 10

Deliciosa coincidencia
Angelic
🌙🌙🌙

Estando en la casa mis padres ya estaban esperándonos al parecer mi hermano les aviso de la llegada de el monstruo y se los presento. Mamá se enamoró de Duque. Lo que significaba que el perro se queda. Por mi estaba bien si el perro no se me acercaba para nada.

Subí a mi habitación para acostarme estaba algo cansada y mi cabeza dolía un poco era hora de tomar mi medicina. Creo que el culpable de este dolor era Nicolás no paraba de pensar en él. Vi en sus acciones que no le importo que haya estado en una cama de hospital. Simplemente no entendía como pudo olvidarme de un día para el otro. Yo aún estoy como una estúpida llorando por él.

Caí en mi enorme cama sintiéndome pequeña una cosita minúscula a la cual aplastarían, apretando mis manos las lleve a mi pecho cerrando mis ojos con fuerza y deje salir las lágrimas que había estado conteniendo. Lágrimas tras lágrimas me fui liberando. Es como si llorando sacará afuera todo el dolor que tenía contenido. Mi cuerpo temblaba a causa de los sollozos. Estuve, así como por media hora o más. No podía dejar de llorar por todo lo que estaba pasando. Tome unos pañuelos que había en mi mochila y seque mis lágrimas. Ya no quería llorar más por Nicolás ni por nadie más, tenia que aprender que por mas que duela debo dejar ir las cosas.

Con los ojos hinchados y cansados de tanto llorar me metí dentro de la cama que me abrazo con sus colchas cómodas. Quería dormir, olvidar este día por completo. Ponerlo en el pasado y no recordar más de este agotador. No pude cerrar los ojos ya que la ropa que traía no era un cómodo pijama y me estaba incomodando para dormir. Salí del calor de las sabanas para sacarme la ropa que llevaba puesta y ponerme mi ropa de dormir sintiendo el frio de la tela. Abrí la cama metiéndome de un salto dentro de esta. Me acomodo y decido ver una película para conciliar el sueño. Pero como todo en este mundo conspira para traumatizarme tuvo que aparecer Demian y su monstruo. Él se acercó hasta la cama con el monstruo en sus fuertes brazos. Lo mire esperando que dijera algo, pero al parecer tendría que hablar yo.

– ¿A que se debe tu entrada sin avisar en mi habitación? – mire a Demian dejar al monstruo en mi cama y luego él se acostó también como si fuera el dueño del espacio. Su mascota no se movía mucho su pie se lo impedía pero me miraba con sus ojitos azules que me hacían verlo adorable.

– Queremos ver una película – abrió su campera y de sus bolsillos internos empezó a sacar comida chatarra. ¿Como podía llevar tanta comida en la campera, sin que yo lo notará? – Y para ahorrar en luz vinimos a verla contigo, le agradas mucho a Duque -
mi mirada paso de la comida chatarra a los ojos de Demian. Luego mire al cachorro que estaba recostándose en mi pierna como una bolita peluda blanca y me rendí. No los puedo echar si ya se instalaron tan cómodos en mi cama y la comida fue un gran motivo por el cual los deje quedarse conmigo.

– Por hoy dejo al pequeño monstruo dormir aquí mientras miramos la película, pero alejado de mi Demian sino los echaré a los dos – lo señale a ambos. Demian sonrió y me saco a Duque de encima. Sentí mi cuerpo relajarse sólo un poco. No me estaba costando tanto que Duque este a mi lado. Tal vez porque era un cachorro o por el hecho de que este solito en este mundo. Le tire a Demian una almohada para que viera mejor la película. Pero el en cambio lo vio como una amenaza de guerra y me devolvió el golpe justo en la cara.

– Idiota mi cabeza – grité tomando la almohada – ¿Qué te pasa? – alce mis brazos en forma de protesta para no devolverle el golpe y que esto se vuelva una guerra sin fin que termine a las patadas y mordidas.

– A mi nada, mejor dime, ¿qué te pasa a ti para arrojarme una almohada? – me grita también con enfado alejando al canino de en medio de nuestro camino se esta preparando para pelear.

– Pff por las garras de Aslan yo te tire la almohada para que vieras mejor la película, animal – bufe rodando los ojos mientras le tiraba de nuevo la almohada para que dejara de quejarse.

– En ese caso un consejo Angelic – se sentó en la cama y se tiro más cerca de mi – No vuelvas a arrojarme nada si no quieres que te lo regrese - su tono sarcástico me hizo rodar los ojos, es por cosas como estas que nosotros no podemos estar en un mismo cuarto sin querer arrancarnos los ojos.

– Veamos la película mejor – tome el control para buscar algo bueno ara ver y que sea del agrado de ambos. Busque algo de acción con comedia que es algo que nos gusta y la puse subiendo el volumen no muy alto o nuestros padres vendrían a golpearnos con el cinturón por andar molestando tan tarde en la noche.

Pensar en mis padres hizo a mi mente divagar en lo que me dijo Diego en el hospital. Mi padre biológico esta vivo. Después de tantos años pensando en que el estaba muerto criando malvas en su tumba valla a saber donde me vengo a enterar que esta con vida. Mi madre siempre evitaba hablar sobre mi padre y no puedo enojarme con ella no se su historia con mi progenitor ni tampoco porque no me quiere decir nada sobre él. ¿sera una mala persona? ¿nos abra abandonado a ambas porque mamá estaba embarazada? ¿sabrá que existo al menos? ¿me extrañara?

La risa de Demian me saca de mis pensamientos trayéndome de nuevo a la realidad y la película, si hubiera estado prestando atención también me hubiera reído.

゚フル

El sonido de mi alarma me saca de mis sueños profundos. Creo que la alarma es la peor cosa que inventaron. Como alguien puede querer despertarse tan temprano. Además de que tenía que ir a estudiar, pero no podía levantarme. Me sentía tan cómoda. Hacía mucho que no dormía así, la almohada estaba algo calentita y muy suave. Abro mis ojos lentamente para encontrarme algo horrible. El pequeño monstruo estaba alado de mi cabeza por eso sentía la almohada calentita y suave. Cuando intento alejarme me percató de otra cosa.



Danny Baladon

Editado: 29.04.2020

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