Los Hijos de Anac y el Jardin del Eden

Capitulo 15

El sol comenzaba a ocultarse lentamente en las montañas, teñía de colores naranja las cristalinas aguas del lago y creaba juegos de colores en los pétalos blancos y perfectos de los lirios. Las flores crecían alrededor del lago de manera hermosa y brindaba a todos los que caminaban por sus orillas una sensación de paz y tranquilidad embriagadora y romántica. Quinn amaba todo de ese lugar, de los lirios y de la paz que podía respirar cuando metía los pies en el agua, cuando había luna llena se escapaba para bañarse desnuda en las aguas y sentir en su piel el cosquilleo del frio. Le gustaba ese lugar porque le permitía poner en orden sus pensamientos y respirar en soledad. _ Dicen que los lirios simbolizan la feminidad, el amor y la pureza._ Quinn sonrió al sentir los brazos de Alister envolverse alrededor de su cintura, su pecho contra su espalda y el sonido de su corazón sincronizándose con el suyo. _ También simbolizan la superación._ Le dijo ella en voz baja. _ También son hermosas y fuertes._ Se acercó a su oído, su cálido aliento haciéndole cosquillas en el cuello._ Como tú. El ritmo de su corazón se disparó, se giró en sus brazos para poder mirarle a los ojos. Amaba todo de él, cada imperfección y cada cualidad, no existía una sola parte de su carácter y de su alma que ella no apreciara como un tesoro. Tenían una conexión fuerte y especial, pero no era Soulmate, para Alister estaba Gideon y esa conexión entre ellos dos era aún más fuerte que cualquier otra, aun así, su amor era único. _ Tengo algo que decirte._ Susurro ella apoyando su frente contra la de él._ Solo no sé si es el momento correcto. Alister sonrió._ Cualquier momento contigo es correcto. Quinn dudo así que Alister la beso, lento y suave pero apasionado. Saboreo sus labios tomándose su tiempo, disfrutando de la sensación tan embriagadora que le bridaba su amor, sintiendo en todo su cuerpo esa urgencia de mantenerla entre su piel por el resto de sus vidas. _ Dime._ Pidió contra sus labios._ Sea lo que sea es el momento correcto. _ Estoy embarazada._ Cada letra salió de la boca de Quinn en cámara lenta, o al menos así fue para Alister._ Vamos a tener un bebe. Alister la miro sin decir nada, su cabeza giraba procesando la noticia que su prometida le había lanzado. Estaba embarazada. Un bebe. Su bebe. Su hijo. De pronto Alister se arrodillo y apoyo su oído contra su vientre, cerró los ojos y se concentró apartando todos los sonidos de su alrededor, limpio su mente hasta que solo quedo el sonido de un rápido latido dentro del vientre de Quinn. Ahí estaba, su hijo, una vida que era parte de ambos creciendo y respirando. Una lagrima se derramo de sus ojos, Quinn se arrodillo a su lado y acuno su rostro limpiando sus lágrimas, luego lo beso suavemente en los labios. _ Te amo tanto, Quinn._ La beso por todo su rostro._ No tienes idea de cuánto te amo. _ Si, lo sé, porque yo también te amo de la misma forma. Aquel momento era perfecto, era el mejor momento de sus vidas y estaban intentando procesar si era posible llegar a sentir más felicidad, pero la vida está hecha de momentos, la perfección dura segundos y de pronto la realidad golpea directo al flexo solar sacándote de combate. Quizás fue la euforia y la alegría del momento que no permitieron que Alister se percatara del peligro que se cernía sobre ellos, de los ojos escarlata que los observaban desde la oscuridad del bosque, de la maldad construyéndose a su lado. Todo sucedió muy rápido, casi fueron segundos, Alister fue arrancado del lado de Quinn y empujado contra un árbol, le atravesaron muy cerca del corazón con una lanza y la dejaron ahí para evitar que sanara y que pudiera transformarse. Quinn fue arrastrada por dos Wulver ante una mujer de apariencia inofensiva pero con una dureza en la mirada que helaba la sangre de la joven. Los Wulver la lanzaron al suelo, a los pies de la extraña mujer y ella la levanto tomándola de la mano con mucha brusquedad, acaricio su rostro con su dedo índice y tomo uno de sus cabellos para olerlo, sus ojos se abrieron de pronto y fueron directo a su vientre, Quinn intento retroceder pero las criaturas a su espalda se lo impidieron. No podía moverse pero por el rabillo del ojo podía ver como Alister era atacado despiadadamente y su sangre se derraba en la tierra, sintió miedo, por primera vez en su vida sintió miedo. _ Esto será más divertido de lo que imagine._ Dijo la mujer con ironía cruel._ ¿Sabes? Se habrían evitado esto si no hubiesen metido sus asquerosas patas en mis planes para la chica. _ ¿Sam? Quinn se retorció intentando liberarse de sus captores pero ellos le clavaron las garras en los brazos atravesándola hasta los huesos. El dolor era insoportable y desgarrador pero aun así ella lo soporto negándose a ceder ante aquellos monstruos. _ Tiene un hermoso nombre ¿no crees?_ La mujer se rio con mucha fuerza._ También es muy hermosa, pero creo que esa es una característica de su familia. Tenías que haberla dejado morir, su muerte te convenía mucho más. _ ¡Aléjate de ella!_ Le grito Quinn con la poca fuerza que le quedaba. _ Tontita, es que acaso no entiendes que esa jovencita te lo quitara._ La mujer miro a Alister._ Es inevitable, sucederá tarde o temprano, contigo o sin ti. La mujer enredo sus dedos en el cabello de Quinn y expuso su cuello, la mordida fue tan rápida que Quinn apenas y respiro cuando el dolor comenzó a recorrer su cuerpo, cayó al suelo arqueando su espalda con dolor por el veneno que comenzaba a recorrer por su cuerpo. Su mirada se nublo y perdió el conocimiento de lo que sucedía a su alrededor. _ Debiste dejarla morir. *** Una punzada de dolor atravesó la cabeza de Gideon, su vaso se cayó derramando el agua y esparciendo un montón de cristales por el suelo, Wesh se levantó de inmediato de la mesa y corrió hacia él para ver que le sucedía, pero Gideon la aparto con la mirada perdida y caminando a la salida como un autómata. Al ver el extraño comportamiento de su hijo Eucalion se levantó y corrió tras él, todos los demás lo imitaron. Cuando estuvieron en el exterior Gideon cerró los ojos y en el momento en que los volvió a abrir la desesperación que reflejaban puso a todos los demás en alerta. _ ¡Al lago, todos!_ Grito enloquecido._ ¡Ahora! Todos comenzaron a correr tras él sin entender de qué se trataba pero seguros de que no podía ser nada bueno. Cuando Gideon vio a su hermano anclado a un árbol por una lanza y desangrándose casi en la inconciencia su temor más grande pulso fuerte en su pecho, perderlo no era una opción. Corrió hacia él e intento liberarlo pero Alister tenía otras ideas en su mente. _ Ve por ella._ Murmuro con la poca fuerza que le quedaba._ Ayúdala a ella. Gideon se giró de inmediato, su corazón se fue al suelo cuando vio el cuerpo de Quinn tendido en el suelo, fue directo hacia ella mientras les gritaba a los demás que ayudaran a Alister. La tomo en sus brazos y busco su pulso, sintió esperanza cuando percibió su respiración débil pero existente. La levanto y corrió con ella al campamento, tenía que encontrar la manera de salvarle la vida, no podía perderla, Alister no la podía perder. La coloco en la cama y comenzó a revisarla, estaba fría y sudaba mucho, no respondía a sus palabras desesperadas y parecía estar luchando por algo a que aferrarse. Tomo su cabello para apartarlo y fue entonces cuando lo vio, la marca de una mordida en su cuello. Todo su mundo se destruyó en ese preciso momento, sabía lo que significaba aquella mordida y odiaba tener que aceptar que la perderían por más que se empeñaran en luchar. _ Tenemos que salvarla._ La voz de Alister sonó hueca tras él._ Tenemos que… _ ¡La mordieron, Alister!_ Gideon lo encaro con lágrimas en los ojos._ ¡La mordieron! Zein y Wesh se tambalearon casi dejando caer al suelo a Alister, todos los demás se quedaron congelados mirando el cuerpo de Quinn convulsionando sobre la cama y sufriendo por el veneno que comenzaba a correr por sus venas. _ ¡No!_ Grito Eucalion. Paso a un lado de Gideon y se arrodillo al pie de la cama sosteniendo la mano de Quinn._ ¡No pienso perderla, no a ella! ¡No pienso perder a nadie de este Clan! Gideon se limpió las lágrimas con el puño de la camisa._ No lo entienden, la mordieron y todos saben lo que eso significa. _ Quizás… quizás…_ La voz de Imma tembló._ hay algo que podamos hacer. Gideon negó, él más que nadie quería poder hacer algo. Quinn era más importante en su vida de lo que nadie jamás podría llegar a imaginar. _ No la voy a perder._ Dijo Alister soltándose de Zein y Wesh, fue directo a Gideon y lo encaro._ No pienso perderlos, no a ella, no a mi hijo. El tortuoso silencio se extendió entre todos, solo se escuchó un sollozo de Imma. Gideon miro fijamente a su hermano, luego a Quinn, algo dentro de él reacciono con el pensamiento del bebe que crecía en su vientre, ¿Cómo podrían ser capaces de perder a ese niño? ¿Cómo soportar perderla a ella?, la respuesta era simple en su corazón. No lo permitiría, jamás. En aquel momento entraron Gunther con Kurt, Klaus y Sam, los tres Gurkis corrieron al lado de Eucalion en el segundo que sus ojos se posaron sobre el cuerpo de Quinn, todo parecía una pesadilla y querían despertar. *** Sam se encontraba muy asustada, todos parecían estar en el borde de la desesperación y la frustración, le preocupaba que perdieran la cabeza y comenzaran a hacer cosas estúpidas pero entonces sucedió lo increíble. Todos comenzaron a serenarse, se sentaron alrededor de la cama porque ninguno pensaba en despegarse de Quinn un solo segundo, era hermoso ver cuánto cariño se mantenían unos a otros, aunque el momento no era exactamente el más indicado. _ Tiene que existir algo que se pueda hacer._ Dijo Gunther._ No puede ser que esto no tenga otra salida. _ No sabemos casi nada de estas criaturas._ Apunto Wesh._ Hasta hoy solo encontrábamos la muerte como su única alternativa. _ Nadie la va a matar._ Afirmo Alister._ Estamos hablando de mi prometida y mi hijo, nadie los va a matar. Sam se quedó mirando el cuerpo de Quinn, era obvio que estaba inconsciente pero parecía estar luchando, su cuerpo estaba frio, sudaba con fiebre muy alta y en ocasiones convulsionaba con dolor. Se acercó más y aparto el cabello para ver la herida de cerca, estaba infectada y supuraba algo de pus y una sustancia negra muy extraña. _ ¿Qué haces?_ Le pregunto Gideon. _ ¿Cuánto saben de estas criaturas?_ Pregunto Sam. Gideon se encogió de hombros._ No mucho, pueden transformar a las personas con una mordida, liberan una especie de veneno que les causa la muerte inmediata y después de 24 horas despiertan a la vida como una criatura maldita. Sam frunció el ceño. _ ¿En qué estás pensando?_ La cuestiono Alister._ Pareciera que algo de lo que mi hermano dijo no te gusto. _ Nada de lo que dijo me gusto._ Le aclaro ella._ Pero es evidente que no está muerta._ Todos comenzaron a mirarse consternados._ Cuando era una niña me mordió una serpiente, me puse muy mal con fiebre muy alta, mi cuerpo estaba frio y convulsionaba, así como Quinn, mi madre me dijo que mi cuerpo estaba luchando contra el veneno de la serpiente. Es evidente que ella también está luchando. Si esto es remotamente similar a una mordedura de serpiente puede haber un antídoto. _ ¿Estás hablando en serio?_ Kurt la miraba dudoso._ ¿Un antídoto? _ Mi madre era doctora, usaba el veneno de serpientes para hacer el antídoto, puede que funcione de la misma manera con… _ Son criaturas sobrenaturales, Sam._ Wesh intentaba no sonar como una mal agradecida._ No creo que puedas contrarrestar eso con un antídoto. _ Esas cosas también son humanos._ La voz de Sam sonó dura y enfadada._ ¿No pueden al menos intentarlo? Lo único que Sam pedía era una oportunidad para intentarlo, no tenían ninguna otra idea además de tener que matarla cuando la transformación llegara, ¿Qué podían perder con probar? Se sentó al borde de la cama al tiempo que Quinn volvía a convulsionar, le tomo de la mano y la apretó para hacerle entender que no estaba sola. No quería que nada malo le sucediera, ella fue buena y amable cuando más lo necesitaba, le agradaba y pensaba que podían ser buenas amigas, no quería perder su amistad antes de siquiera tenerla. _ Estarás bien, lo prometo._ El cuerpo de Quinn dejo de convulsionar en cuanto Sam le susurro._ No importa lo que ellos digan, no te dejare ir. Todos observaron como el cuerpo de Quinn se relajaba con las palabras de Sam, el dolor se hacía a un lado mientras ella le acariciaba la mano. _ Su Soulmate._ Alister se levantó y se paró aun lado de Sam._ ¿Tienes una idea de lo que acabas de hacer?_ Sam negó._ Eres su alma guerrera. _ Eso es imposible._ Se apresuró a decir Gideon._ Ella no es como nosotros. _ Eso no tiene nada que ver._ Advirtió Eucalion._ ¿Olvidas a tu madre? Sam no entendía lo que sucedía, para ella lo único importante era Quinn y su bebe. Mantenerla con vida era su único propósito. _ Sam, un Soulmate es lo que ustedes llamarían su alma gemela._ Eucalion apretó su hombro con cariño._ Un alma similar a la nuestra, que nos hace más fuertes, se trata de un vínculo tan fuerte que trasciende cualquier entendimiento. Gideon es el Soulmate de Alister, su vínculo los hace más fuertes y sensibles a todo lo que le suceda al otro. Gunther es el Soulmate de Imma, así como Wesh el de Zein y Kurt el de Klaus. Quinn no había encontrado el suyo, hasta hoy. _ No comprendo. _ Tú eres su alma guerrera, esa parte de ella que la hace más fuerte._ Alister la miraba emocionado._ Has calmado su dolor con solo acariciar su mano, con solo susúrrale palabras. Eso solo lo consiguen almas similares. _ Mi Talía, era como tú._ Los ojos de Eucalion brillaron con el recuerdo de su esposa._ Una mujer normal pero con una pureza admirable. Ella me conoció siendo un lobo y días después me reconoció únicamente por la mirada. Era mi igual, pero al no pertenecer a nuestro Clan el vínculo funcionaba diferente, ella podía quitarme el dolor con una caricia o con el sonido de su voz. Los ojos de Sam brillaron, esa era la ventana de oportunidad que necesitaba, ninguno de ellos se podría oponer y tendrían que aceptar lo que propusiera. _ Me queda claro._ Se levantó y miro a Gunther._ Necesito que me ayudes a llevarla a la camioneta. _ ¿De que estas hablando?_ Gideon se atravesó en su camino._ No te la vas a llevar de aquí. _ Claro que lo hare, es mi alma gemela y tengo derecho a intentar salvarla. _ Es la prometida de mi hermano. Su amor es un vínculo más fuerte, tú ni siquiera perteneces aquí. Sam se giró y miro a Alister, luego de nuevo a Gideon. _ No me importa, no pienso sentarme aquí sin hacer nada para después ver como tú la mataras._ Gideon abrió los ojos estupefacto._ No me mires así, sabes como todos aquí que serás el único con las agallas para hacerlo. Alister jamás conseguiría el coraje para extinguir su vida, la ama demasiado. Los demás simplemente no son tan fuertes. _ No puedes venir aquí y pretender hacer lo que se te viene en gana, no eres de los nuestros. _ ¡Gracias al cielo!_ Exclamo Sam con los brazos al aire._ No soportaría ser tan estúpida como tú. _ No te la llevaras._ Le advirtió Gideon una vez más._ No lo permitiré. _ Solo mírame hacerlo._ Lo reto directamente. Gideon la tomo por la muñeca y la apretó con toda su fuerza, Sam podía sentir el dolor atravesando sus huesos, estaba a punto de quebrarle la muñeca y aun así ella no le permitió ver el sufrimiento en su rostro. Contuvo todo el dolor en su interior y únicamente le dejó ver a Gideon que no la haría cambiar de opinión. _ No la toques._ Gunther arremetió contra Gideon empujándolo lejos de Sam e interponiéndose para que no la volviera a tocar._ Te lo advierto, la vuelves a lastimar y me olvidare de quien eres. _ ¡Ya basta!_ Alister los miro a todos, tenía a Quinn en sus brazos._ Yo mismo la llevare a donde tú quieras. Una sonrisa de agradecimiento se dibujó en los labios de Sam, esto era lo correcto, lo sabía. Alister se calmó con el aro azul intenso que rodeaba los ojos grises de Sam, algo en su mirada solo le calmaba dándole paz. _ Confía en mí._ Dijo para Alister._ Hare todo lo que pueda para salvarla. *** Sam sabía que estaba tentando a la suerte pero no tenía más opciones, era la única oportunidad que tenia de devolverle a Quinn el favor de haberla ayudado en el momento en que más necesito una mano salvadora. Ellos no eran personas ordinarias, eran más fuertes y tenían un don que los hacia especiales y por esa razón ella creía fervientemente que existía una pequeña probabilidad para retar al destino y ganar. _ ¿Dónde vamos?_ Pregunto Gunther. Sostenía a Quinn en sus brazos mientras Sam manejaba como una loca por el viejo camino lleno de baches. _ A la clínica, ahí es donde vamos. _ Sam, ¿Estas segura de esto? No somos exactamente personas ordinarias y un doctor remotamente inteligente podría darse cuenta de ese pequeño detalle. _ No veremos a cualquier doctor. Sam aparco la camioneta frente a la clínica y le dio instrucciones específicas a Gunther para que llevara a Quinn por la pare de atrás y esperara con ella. Después camino erguida y con mucha tranquilidad pero probablemente sus ojos reflejaban algún tipo de aflicción porque en el momento en que entro alguien le tomo del brazo y la arrastro lejos de los ojos curiosos. _ ¿Qué haces aquí?_ Sam se quedó mirando fijamente a los ojos de la mujer que sostenía su mano, eran tan parecidos a los de su madre._ Sam, te pregunte algo. _ Necesito tu ayuda tía Tess._ la simple familiaridad con la que le hablo hablando el corazón de la mujer._ En verdad te necesito. Tess solía ver muy poco a Sam, parecía que el gran parecido con su madre era en extremo doloroso para algunas personas y con personas se refería al padre de su sobrina. Se mantenía alejada de él todo lo posible y eso limitaba las ocasiones para poder compartir algo de tiempo con ella, pero la amaba con todo su corazón, era una parte de su querida hermana y no podía dejar de amarla. _ ¿Qué sucede? _ Primero, promete que serás discreta, solo preguntaras lo necesario y cualquier cosa rara que veas la olvidaras de por vida. _ Sam, me estas asustando. _ Ven conmigo. Sam tomo a su tía de la mano y la llevo a la parte de atrás de la clínica donde solían almacenar materiales y mobiliario médico, conocía el lugar como la palma de su mano ya que su madre la llevo cientos de veces cuando era niña. En el momento en que su tía puso los ojos sobre Quinn tuvo la reacción instintiva de ayudarla, la tomo de la muñeca para sentir su pulso, la examino minuciosamente hasta que dio con la mordida en su cuello. _ ¡Santo Cielo!_ Tess se cubrió la boca con la mano._ ¿Qué la ha mordido? Gunther se estremeció al sentir la mirada de la doctora sobre él, ¿Qué tenía que hacer?, ¿Cómo podía contestarle sin que se diera cuenta de cuan extraños eran todos ellos? _ Tía, la mordió una criatura sobrenatural. Gunther abrió sus ojos boquiabierto hacia Sam. _ ¿Sam?_ Su tía titubeo con miedo._ Comienza a explicarte ahora mismo. _ No puedo tía, lo que la mordió libero una especie de toxina en su sangre, sino lo contrarrestamos pronto ella morirá y su bebe también. _ ¿Está embarazada? Sam se cruzó de brazos._ Tu eres la doctora, no te has dado cuenta. _ No me hables de esa manera, señorita._ Le advirtió Tess con el ceño fruncido y auscultando el corazón de Quinn al mismo tiempo. Gunther estaba a punto de perder los nervios, no soportaba un segundo más de aquella conversación y mucho menos no conseguía lidiar con la incertidumbre y con la presión de todos los otros Gurkis hablándole a la mente al mismo tiempo. Lo estaban enloqueciendo. _ Pueden dejar de discutir y decirme si ella estará bien._ Gunther las miraba a ambas temblando de nervios, nunca antes se había sentido tan enfermo como en esa momento, en esa habitación._ Necesito saberlo, todos me están volviendo loco preguntando por ella y están afuera esperando para que los dejen entrar. _ ¿Todos? _ Tess estaba cada vez más perdida en aquella conversación._ ¿Quiénes te están preguntando y cómo? _ Tía, enfócate._ Sam se concentró en Gunther._ Después me explicaras como hacen eso, ahora hay que dejarlos entrar. En cuestión de minutos la vieja habitación estaba llena de jóvenes que nunca había visto antes, todos tenía la misma aura de misterio y los ojos inyectados en preocupación y estrés. De pronto Tess se preocupó por la clase de amigos con los que se estaba relacionando su sobrina, pero ahuyento sus miedos en cuando los vio arrinconarse como niños al lado de la joven en la camilla, la conmovió hasta la medula aquella demostración de afecto. _ Escúchenme todos._ Tess llamo la atención de todos golpeando un bidel metálico._ Ella está muy débil, lo que sea que la mordió libero una toxina muy fuerte en su organismo, pero está luchando y la vamos a ayudar. _ ¿Quiere decir que existe una posibilidad de salvarla?_ Alister la miro con esperanza y Tess no pudo sentirse aún más conmovida. _ No lo sé, pero hare todo lo posible para mantenerla con vida._ de pronto Tess saco un teléfono de su bolsillo y marco un número. _ ¿Qué haces?_ Le grito Sam asustada._ Tía no puedes decirle esto a nadie. _ Tengo que llamar a Lori._ Tess suspiro._ La necesito. De pronto un gran miedo se despertó en Sam, no quería involucrar a su tía Lori. Ya estaba exponiendo a Tess y no podía imaginar involucrar también a su tía Lori en algo tan peligroso. _ La necesito, Sam._ Se adelantó a decir Tess._ Cariño, se cuan asustada estas pero créeme, Lori tiene que estar aquí. Sam retrocedió, estaba poniendo a su familia ante mucho peligro y jamás se perdonaría si por su culpa les llegara a pasar algo. Eran todo lo que tenía y sin ellas estaría muy perdida.



Angeles Esquivel

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Editado: 24.04.2018

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