Los Montemayor

Capitulo 10: Enemigo

"El Supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar"

Sun Tzu

 

MASSACHUSETTS

MANSION DE LA FAMILIA MONTEMAYOR


Una casa enorme es la que veía a lo lejos durante la travesía en el auto de Max, la nieve caía a cada segundo dándole una sonrisa a la temporada invernal, era tan relajante estar así. Pese a los problemas aún se puede ver un rayo de paz y tranquilidad quizá por eso esta temporada era mi favorita, le pedía cada año a Santa que me diera unos papás nuevos que no me concedió por su puesto pero me hacía sonreír el simple recuerdo de una yo inocente, de alguien que aun no descubría la maldad en el mundo.

Máx me miro con una sonrisa grande en el rostro le devolví una en forma de respuesta, esta paz nos hacía muy felices. Antes de venir el mismo me advirtió que su madre era una persona seria y que quizás me trate con algo de dureza por ser una desconocida, su padre en cambio me juro que sería más suave conmigo. Eso me ponía nerviosa, me hacía sentir miles de cosas a la vez conocer a los padres de...mi novio.

Que extraño es decir esa palabra, pero Brenda tiene razón, esa le hace justicia a todo lo que siento estando con Máx, eso somos, novios. El me presentaba como su novia cuando nos encontramos con conocidos suyos, me hacía sentir muy feliz. Yo nunca había tenido un novio, tal vez por eso me sentía muy incómoda diciéndolo en voz alta. Pero con Máx esa parte olvidada de mi se encendió, por primera vez puedo alzar mi voz para mí.

     

- Aquí es - dice Máx parando fuera de una reja, el guardia lo miro y dejó que su auto pasará dentro de la enorme mansión - Hemos llegado a mi hogar.

- Es hermosa - le digo admirando la enorme casa frente a mis ojos - Muy hermosa.

- Ha sido de mi familia por generaciones - comenta - Es una casa especial. Me gustaba correr por todo el jardín imaginando que no tenía fin.

- Bienvenido -dice una mujer de mediana edad acercándose a nosotros cuando bajamos del auto, un hombre le dio un abrazo a Máx antes de bajar nuestras cosas - Has crecido mucho pequeño.

- Ya no soy tan pequeño Jackie - Máx ríe - Te presentó a mi novia, Vanessa. Ella es Jackie mi nana.

- Un placer - le digo con una sonrisa, ella me la devuelve dándome un abrazo.

- El placer es mío señorita - ella toma mis manos - Es una belleza niño, tienes unos ojos preciosos.

- Sólo dime Vanessa por favor - respondo - No hace falta lo de señorita.

- Vamos dentro - le dice a Máx - Tus padres esperan.

Como imaginé dentro en el recibidor la elegante decoración hacia lucir a la misma casa como un palacio, cristal por todos lados, algún contraste con el negro, gris y amarrilo pálido. Era una casa hermosa por dentro y fuera, seguro que Anna estaría fascinada de estar dentro de una casa así.

- Tu madre debe estar arriba iré a avisarle - dice Jackie - Un placer conocerte Vanessa.

- Ella es muy amable - Máx asiente -  Se ve que te tiene mucho cariño.

- Sí, y yo a ella - sonríe - Es como una segunda madre para mí.

- ¡Máx hijo! - un hombre con traje viene a recibirle en un fuerte abrazo, los estrecha con cariño expresando su emoción con una sonrisa enorme - Que gusto me da tenerte de vuelta ¿Cómo estas? ¿Que tal te fue en la Universidad este semestre?

-Bien papá - el sonrie - ¿Recuerdas que te dije sobre mi novia? Ella es Vanessa Alarcón.

- Un gusto conocer a la novia de mi hijo - el me ofrece su mano y yo la estrecho - Soy Marcus Montemayor, vaya que eres bonita.

- Vanessa - sonrió nerviosa - Un gusto conocerle señor.

- No me digas señor dime Marcus - el ríe - Soy señor para mis empleados pero no para la novia de mi hijo.

- Mejor hazlo o se pondrá insoportable - Mira a su hijo con una sonrisa - ¿Cómo esta todo por aquí?

- Todo perfecto - dice - Vamos a la sala. Jessica por favor trae algo para beber los tres mientras mi esposa baja.

- ¿Que estudias en Harvard Vanessa? - Me pregunta cuando me siento frente a el justo al lado de Máx - Máx sólo dijo que estudiabas en la misma Universidad.

- Leyes - el parece asombrado - En específico deseo convertirme en una abogada.

- Interesante - tiene una sonrisa que es difícil de descifrar - ¿Que te motivó? Por que muchos estudian la carerra sin tener un espíritu real para serlo.

-Más que nada la vida misma - respondo - Nadie más que ella me motivó. Ver tanta impotencia en los rostros de personas inocentes que merecen ser defendidas me hizo darme cuenta de que quería hacer algo, ser abogada me lleva a lo que deseo. Así lograré defender a los inocentes.

- Me gusta tu actitud - sonríe - Yo estudié leyes por la misma razón. Puedo ver el espíritu de ayudar y defender en tu forma de hablar y mirar.

- Aquí está señor - una chica nos deja unos tres vasos de limonada - ¿Algo más que pueda ofrecerles?

- Nada más gracias Jessica - la chica se retira con una sonrisa amable - ¿Sabes? Me agradas Vanessa.



Diosa_Iliris

#23185 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

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