Los secretos de Lola, segunda parte

Capitulo 21

Los secretos de Lola Segunda parte 💋

Capítulo 21 💋 


Todo se acabó. 

____narra Juanse ___ 



Empecé abrir los ojos sentía que la cabeza me daba vueltas, miré a mi alrededor no entendía nada, porqué demonios estaba semidesnudo, levanté la mirada ella estaba envuelta en una bata.

—Carla: Buen día dormilón.

—Juanse: ¿Pero que rayos pasó?   ¿Por qué  estoy en tu cama? ¿ que hiciste,  maldición?  

—Carla: Que mala memoria, la pregunta es que no hicimos.

— Juanse: Esto es una maldita broma.

—Carla: Anoche no decías lo mismo bebé —Tenía una laguna en la cabeza que no me dejaba recordar nada, recogí mi ropa me vestí lo más rápido que pude, trataba de recordar que pasó anoche, lo último que recuerdo fue el sorbo de la copa, luego me sentí mareado después no recuerdo nada mas, me levanté la tomé de los brazos dándole una sacudida.

—Juanse: ¿ Qué fue lo que hiciste?  Responde— Ella empezó a reírse, eso más me enojaba.

—Carla: Me lastimas suéltame.

—Juanse: Yodo fue una trampa yo caí como un estúpido.

—Carla: ¿ De que hablas amor?   Si anoche se te pasaron las copas, pues pasó lo que tenía que pasar—Empecé a caminar, con desespero, yo no recordaba nada de lo que ella afirmaba, estaba seguro que entre nosotros jamás paso nada.

—Juanse:  Estás mintiendo, como pude creer en ti, eres una maldita mentirosa,  estoy seguro que entre nosotros jamás pasó nada.  

—Carla: Eso no me decías anoche mientras me hacías el amor.

—Juanse: Estás diciendo viles mentiras, que pretendes con eso.

—Carla: Ahora entiendo porque Lolita está tan enamorada, si haces el amor como los dioses, tus besos, tus caricias. 

—Juanse: Estás mintiendo, estoy seguro que entre nosotros no pasó nada, tú me drogaste, me pusiste una trampa yo caí como idiota, ¿que le pusiste a la copa?  

— Carla: De que hablas yo no te drogue se te pasaron las copas, porque te arrepientes si anoche lo disfrutaste.

—Juanse: Entre nosotros jamás pasaría nada porque yo no te deseo como mujer,  porqué  no entiendes eso—Su sonrisa se borró, frunció el ceño.

— Carla: ¿Por qué  dices eso?  

—Juanse: Que no entiendes que tu no me inspiras nada como mujer, jamás sentiría deseo por ti—Sentí una fuerte bofetada, empezó a llorar, me gritaba.


—Carla: ¡Callate!  Eres un estúpido, como te atreves, acaso no soy suficiente mujer.

—Juanse: Te lo he dicho mil veces,  para mí no existe otra mujer que no sea Lola. 

—Carla: ¡ Estúpido!  Pues vamos a ver si tu estúpida Lola te perdona que te revolcaste conmigo—Al escuchar cada palabra, me quedaba frio, no puedo creer lo que se atrevió hacer, soy tan estúpido por tratar de solucionar las cosas me hundí aún más. 


— Juanse: ¿De que estás hablando? —La miré con desprecio.

—Carla: A esta hora la estúpida esa ya sabe que túy yo pasamos la noche juntos, porque yo me encargué de mandarle unas fotos muy comprometedoras, no tienes salvación.

—Juanse: Que ganas con esto, solo haces que sienta desprecio por ti, puedes hacer cualquier cosa, escúchame bien, jamás me fijaría en ti, entiéndelo—Tomé mis cosas, salí, ella corrió hasta la puerta, estaba furiosa me gritó. 

—Carla: ¡ Idiota!  Juro que me pagarás tu desprecio, lo harás con lágrimas de sangre, me oyes te vas arrepentir, te lo dije si no eres para mí no lo serás  para nadie, menos para ella,  ve, corre, búscala para que te desprecie porque la traicionaste. 

Seguí mi camino solo la ignore, no puedo creer lo lejos que llegó, tengo que hablar con Lola, si es verdad lo de las fotos, en este momento me debe odiar como demonios le demostrare que entre esa loca y yo jamás pasó nada, ¿Cómo?  Cuando todas las pruebas me inculpan. Subí a mi coche salí a buscarla.
 

• 

• 




• 


• 


• 
___narra Lola___ 



Abrí los ojos tenía una máscara de oxígeno en mi rostro, a mi lado Leila, e Ilse. 

—Leila: Hermana cómo te sientes, tuvimos que llamar el doctor— Una lágrima rodaba por mi mejilla, las miré. 

—Lola: Díganme que solo fue una maldita pesadilla lo que vi—Ellas se miraban entre sí, guardaban silencio. 

—Ilse: Lo importante es que te pongas bien.

—Leila: Solo descansa,  estoy segura que todo tiene una explicación.

—Lola; ¡Eso crees!  Que tu prometido esté desnudo con otra en una cama ¿para ti eso tiene explicación? 


—Ilse: Éso lo puede responder Juanse, no entiendo que pasó.

—Leila: Todo es muy extraño.

—Lola: No, solo me vieron la cara de estúpida, quien sabe desde cuando lo hacían.

—Leila: No mi niña no pienses así, tú conoces a Juanse él no es así.

— Lola: Creí que lo conocía pero mira.

—Ilse: Espera que él te explique.

— Lola: ¿Tú crees que las cosas tienen explicación? — Ellas trataban de calmarme, sentí que tocaron la puerta Ilse bajó abrir mientras Leila se quedó conmigo.


— Ilse: ¿Que haces aquí?  

—Juanse: Necesito hablar con  Lola, sé que está aquí. 

—Ilse: Tú no tienes vergüenza, con qué cara vienes aquí.

—Juanse: Todo tiene una explicación lo juro.

—Ilse: Eso está muy difícil de creer, además Lola no está bien 

—Juanse: ¿ Que pasó? ¿  Que tiene?  

—Ilse: La estúpida de tu amiguita le mandó las fotos, le dió una crisis todo por tu culpa.

—Juanse: ¡No me digas eso! 

—Ilse: Eres un sínico.

Sentí a Ilse discutir con alguien ya me imaginaba quien era me levanté de la cama aunque Leila trató de evitarlo no pudo, arranqué la máscara de oxigeno, bajé las escaleras.

— Lola: ¿Qué demonios haces aquí? — Trató de acercarse a mí, descargué mi mano en su rostro con todas mis fuerzas, con lágrimas en mis ojos— ¿ cómo pudiste?  

—Juanse: Amor te juro qué lo que viste no es real.

—Lola: ¡ No seas sínico, vete de aquí!— Leila he Ilse nos dejaron solos, lágrimas salían de sus ojos.


—Juanse:¡ Fue una trampa!  Te lo juro, Carla planeó todo, yo caí como un— Lo interrumpí le grité. 

— Lola ¡Cállate!  No quiero escuchar nada!— Tomé mi celular se lo avente— ¿ cómo  puedes explicarme esto? ¿ Dime?  Crees que esto no es real ¿ Me crees estúpida? ¿  Dímelo?  Como puedo creerte cuando estás en la cama con otra mujer, con esa mujer que destruyó mi vida— Me dejé caer al suelo, no podía contener las lágrimas, él se acercó me tomó de las manos, con lágrimas la voz quebrada.

—Juanse: Tú me conoces sabes que no sería capaz de hacerte daño.

— Lola: Pensé que te conocía— lo empujé — Dime desdé cuando me han estado viendo la cara,  contesta ¿ Desde cuando te entiendes con ella?  Por eso regresó verdad, ¿ustedes tenían algo?  

—Juanse: ¿ De que hablas?  Como se te ocurre pensar eso de mí.

—Lola: Que quieres que piense—Me quite el anillo se lo avente a los pies, me temblaban, las manos las lágrimas no me dejaban hablar con claridad—  esto se acabó, vete de mi vida,   olvídate de nosotros.

—Juanse: Estás tirando todo a la basura, solo te pido que me escuches ¡Por favor! 

—Lola: Eso lo debiste pensar tú, arruinaron nuestras vidas, primero lo de mi hijo, ahora esto, que pretendes 

—Juanse: ¿ Qué ? Me estás culpando a mi.

—Lola: ¿ Entonces de quién es la culpa?  Si fuiste tú, el que le contó para que ella acabara conmigo, no contento con eso te revuelcas con ella, yo como una estúpida creyendo que tú eras inocente, corres a sus brazos.

—Juanse: Me estás juzgando como si yo fuera el peor de todos, parece que no me conoces. 

—Lola: No quiero verte,  largo vete con ella, celebren su triunfo, sigan  burlándose  de mí.

— Juanse: Estas siendo injusta, entiendo que estas molesta pero escúchame primero y luego tomas decisiones— Estaba dolida, molesta, no medí mis palabras, le grité. 

—Lola: Ese es el problema no quiero escucharte.

—Juanse: ¡ Por favor!  Escúchame solo eso te pido.

—Lola ¡¡YA!! No más,  a veces  pienso como sería mi vida si en ese accidente— Sus lágrimas salían sin cesar, guardé silencio, él  con su voz entre cortada dijo.


— Juanse: ¡ DILO!!  Termina de decirlo, que el que se hubiera muerto en ese accidente hubiese  sido yo, no Manuel, eso querías decir, pues ojalá yo me hubiese muerto en su lugar,  si pudiera cambiarlo lo haria, así estarías felíz con el amor de tu vida, porque al parecer yo solo te destroce— Recogió el anillo, me miró con profundo dolor las lágrimas salían de sus ojos sin parar— perdón por llegar arruinar tu vida, si esa es tu última palabra te dejo,  adiós.


Me dió la espalda se fue,  lloré, y lloré, el dolor que sentía era peor que cualquier cosa, Leila e Ilse corrieron abrazarme sollozando solo pude decir. 
 



Patricia Lopez

Editado: 16.10.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar