Los Vampiros Tienen Sentimientos

15. De Leary, con amor {Reina 5}

Necesito confesar de alguna forma, por escrito aunque sea, esta verdad que me quema por dentro.

Creí que ya nunca jamás volvería a escuchar mi corazón golpeándose con violencia dentro de mi pecho.
Que, después de haberme revolcado en los charcos de la venganza, sería incapaz de albergar buenos sentimientos otra vez.
Pero heme aquí, embelesada por un simple mortal que debía ser mi cena,
Un adolescente más, aparentando ser mayor para conocer los deleites de la vida nocturna,
Buscando la experiencia que ni la facha común ni la personalidad reservada le brindaron en toda la vida.
Debía ser una víctima más, pero decidí jugar con la comida un rato, y hacerlo pensar que esa noche haría realidad sus sueños.
Mas, en cambio, él me sorprendió devolviéndome lo que me arrebataron hace tiempo.

Esperé a que hiciera efecto el Bloody Mary que pedí para él, 
Sabía que el barman no se tragó lo del documento falso, pero lo dejó pasar por mí,
Y el chico ni cuenta se dio de que mi bebida era una mezcla diferente.
Cuando estuvo al dente, lo arrastré hasta su casa,
Si sus padres se despertaban, correrían el mismo destino, tenía todo planeado.
Y cuando lo tuve a punto caramelo para hincarle el diente...
El estorbo de su hermanita apareció para decirle que tuvo una pesadilla...
Fue tan enternecedora la escena de él consolándola, que se me cerró el apetito.

No pude evitar visitarlo una y otra vez y, con el paso de los días, descubrir que ya no deseaba cumplir mi cometido.
Su familia era tan cálida, se reunían a la mesa para la cena, hablaban sobre cómo estuvieron sus días, y sin celulares a la vista, que pronto me aceptaron como una de ellos.
Los abrazos de su hermanita me partieron el alma, la voz de su madre me recordaba al arruyo de mi madre, y las manos de su padre, a las del mío.
Por fin retornaba a la familia que me quitaron.
Y la mejor parte, él era (aún es) tan inocente, que no puede siquiera imaginar mis fechorías y, a consecuencia, tampoco juzgarme.

Me encuentro a mí misma yendo a buscarlo a la salida de la escuela, como una adolescente cualquiera,
Jugando en la plaza junto a su hermana como una niña más,
Comiendo en familia como si aún estuviera viva,
Y caminando durante el día como si no fuera el monstruo en el que me convirtieron,
En el que me convertí al alimentarme de ira y deseos de venganza en contra de los que me robaron de mi casa y de los que se suponía debían protegerme.

Quizás este sea un nuevo comienzo para mí.
Quiero aprovecharlo con todas mis fuerzas,
Sin embargo, el fantasma de mi pasado me amenaza con su rechazo cuando él sepa lo que soy,
Y sé que la sed de matanza y violencia, que es más fuerte que el hambre, revelará mi verdadero rostro en cualquier instante.
Él (y su familia) es lo mejor que me pasó en mucho tiempo, no puedo perderlo.
Y, a pesar de mis múltiples reglas sobre no confraternizar con humanos, no quiero dejarlo.

El rastro del cazador que estoy buscando me trajo hasta Buenos Aires, pero luego de todo esto, el mundo puede irse al carajo,
¡Estoy enamorada!

Mi confesión debe llegar a su fin, todavía queda tanto por decir, pero él está a punto de salir de la escuela.
Debo quemar esto antes de que alguien descubra quien soy,
Pero antes, quiero saber lo que se siente escribir mi nombre otra vez.

Leary.



Abby Nieva

Editado: 18.01.2021

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