Lost on you

VI

La pequeña dormía en una habitación contigua, Nara me había ayudado a preparar todo, además me había dicho que Sky, como la había llamado; no era la única y que había más niños en aquella situación, además, había querido que la entregará a las sirvientas, ¿de verdad la creía tan estúpida como para hacerlo luego de ver como la miraban?

- Nara –la llamo saliendo de la habitación de la pequeña, ella acomodaba algunas cosas.

- Sí mi señora –deja de hacer para voltear a verme.

- ¿Puedo ir al laberinto o está prohibido? –pregunto llegando a su lado.

- Puede entrar pero, es difícil, podría perderse –dice preocupada, le sonrío, me recordaba a Nani.

- No te preocupes, soy muy buena para los laberintos, ¿cuidas a Sky? –tomo suave sus manos, ella asiente, le sonrío antes de salir de la habitación con un solo objetivo: perderme un rato en el laberinto.

Cuando llego me aventuro sin perder tiempo, estaba un poco oscuro, sin embargo, esto le agregaba emoción al lugar.

No sé cuánto tiempo estuve ahí hasta que logre llegar al centro, para mi sorpresa, me topé con un pequeño jardín, en el centro había una fuente y una banca, era el lugar perfecto para descansar.

Me acerco a tocar el agua, era refrescante. Un par de orejas llama mi atención, me acerco lento llamándole.

- ¿Quién eres? –me detengo sorprendida al escucharlo hablar, niego y sigo avanzando, no debería sorprenderme ni un poco que hable, no cuando el Dios idiota viste como Loki.

- Soy Scarlett y –le sonrío, podría inventarme cualquier cosa antes de decirle que soy la esposa del dios del dolor y la desesperación; resoplo con fastidio, eso ni loca–, ¿tú? –pregunto con interés.

- Soy un elemental de la naturaleza –dice al tiempo que cambia a una mariposa.

- ¿Elemental? –pregunto extrañada, si bien me gustaba leer, jamás había escuchado acerca de ellos.

- Somos seres que ayudamos a los dioses, en este caso sirvo a la naturaleza –dice cambiando a un gato, lo curioso de él era su color negro con manchas rojas, algo extraño pero hermoso, al igual que sus ojos azul entre eléctrico y rey.

- Ya veo, ¿tienes un nombre? –me acerco y acaricio su pelaje, era muy suave.

- Arsen –dice pegando su cabeza a mi mano.

- Un gusto, ¿te molesta si vengo a este bello lugar? –le alzo y le miro a los ojos, beso su nariz, mi animal favorito eran los gatos, no podía evitar hacerle mimos a cada gatito que veía.

- Ven siempre que quieras, si no te pierdes –sentencia sonriendo, le sonrío de vuelta, me recordaba a Salem, el gato de Sabrina.

- Tengo buena memoria y los laberintos son lo mío –digo con orgullo, a lo lejos escucho la voz de Elek gritar mi nombre, suspiro, dejo a Arsen en el suelo y comienzo a caminar fuera del bello jardín y del laberinto.



Kreepela Karnstein

Editado: 29.09.2020

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