Luke

Capítulo 7

Luke:

Me siento muy mal con Emma, ella tiene razón debí de estar más al pendiente de mis hijos en vez de estar con mi reino. Ahora nuevamente repetimos la historia, todos creen que soy un monstruo sin corazón y Emma es la víctima ¿Siempre va hacer así?

Fui al comedor para ir por el desayuno de mi esposa, ahora necesito estar a lado de ella y convencerla de que la tengo que transformar, no voy a seguir soportando que ella se enferme cada día sabiendo que algún momento ella puede llegar a fallecer.

Puse en la charola una rebanada de pastel, galletas, fruta picada, un jugo de naranja y una batido de plátano.

—Con eso puedes alimentar a una familia completa —río John.

—Es para Emma —comenté.

—Lamento lo que le está sucediendo ¿Ya saben que van hacer? —dijo acercándose a mi.

—Ella quiere que le implante la sangre y yo quiero transfórmala ya, no soporto que ella esté mal —confesé.

—Luke no la debes de obligar, además tengo algo para ti qué te va hacer muy útil.

—¿Qué? —cuestioné.

—Estaba leyendo un libro y decía que si tu alma gemela bebe de ti, ella te obedecerá y será más fuerte.

—No entiendo.

Me siento mal de no saber que hacer respecto a Emma, yo la amo pero debo de hacer lo que sea por su bienestar sea bueno o malo por ella. Transformarla no es mi primera opción, pero no sé qué hacer ahora, si situación me está desesperando.

—Si Emma bebe de ti ella te obedecerá, será como una suminisa para ti que es lo que quieres ¿No? También puedes darle de tu sangre a través de una mordida —explicó.

—Ella ha bebido de mi miles de veces de mí y jamás me obedece —exclamé.

—¿En serio? ¿No siquiera una vez?

Recordé un día cuando Emma estaba en mi regazo sentada bebiendo de mi. Los niños estaban jugando con John afuera del castillo.

Emma bebía de mi cuello, la verdad estaba muy cómodo sin mis hijos y sin nadie, solo con Emma y cuando ella bebía de mi me sentía genial.

No tan rápido linda —hablé y ella obedeció.

—Es que es muy difícil resistirme a tu sangre —volvió a beber de mi más despacio.

—Lo sé, ¿Quieres ir a la habitación conmigo o esperamos a los niños? —pregunté haciéndole hacia atrás un mechón de cabello atrás.

—Quiero ir contigo —habló segura.

Esa noche me había sorprendido su respuesta ya que siempre prefiere a sus hijos en todo momento que a mí. Después de esa respuesta decidí esperar a la niños y Emma no se quejó.

—Luke —llamó la atención John.

—Si tienes razón —susurré.

—Yo creo que debes hacer lo que ella quiera, Emma esta fragil y si tú la molestas no va a estar bien Luke —advirtió.

—Voy a llevarle esto a ella —avisé—, y John busca a las cocineras que envenenaron a mis hijos y destierralas ahora mismo, no quiero verla en mi reino nunca más.

Dejé a John y subí las escaleras para llegar a mi habitación.

Si John tiene razón en que si Emma bebe de mí me va a hacer caso, puedo convencerla de que la transforme para que se evite muchos problemas y ella aceptará.

Cuando entré a la habitación vi que Emma estaba parada guardando una hoja en uno de sus cajones. Ella y yo habíamos acordado en tener un cajón personalmente para nosotros y no teníamos que ver el otro.

Yo en mi cajón tenía el hechizo que una vez use para Emma, para que se enamorara de mí, una pistola con balas de oro que la use para matar a los amigos de Ruth, un cuchillo que tenía un amigo de Ruth y tres frascos pequeños de sangre que eran de Emma y de mis dos hijos por alguna ocasión, eso no lo puedo ver Emma.

—Traje el desayuno —hablé haciendo que se asustara Emma.

—Me asustaste Luke —exclamó.

—Vuelve a la cama Emma no quiero que te enfermes o te pase algo —rogué.

—Esta bien.

Emma caminó hasta la cama y se acostó en ella. Yo puse el desayuno a lado de ella mientras que yo me sentaba enfrente de ella.



Violett

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En el texto hay: vampiros, hombreslobo, amor

Editado: 06.05.2018

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