Melodía de Verano

Capítulo 34

—Buenos días, Elise. —dice al abrir la puerta con una enorme sonrisa plasmada en su rostro. 

—Aiden. Luces mucho más animado de lo normal. 

—Tengo una sorpresa para tí. 

—¿Para mí? 

—Si. Ven, siéntate. -me señala el espacio a su lado en el banco. 

Toma asiento y Aiden lee ligeramente algunas notas y garabatos en su libreta. La cierra finalmente y la coloca en el suelo. 

Aiden se deja llevar por la melodía y toca lo que llevamos escrito de la canción. Ha agregado algunas notas que saben delicioso, cuán chocolate deleitando los sentidos. 

Toca una secuencia aguda y muy dulce, seguida de graves y agudas trabajando en conjunto de forma tan contundente que estremece el alma. Después acaricia diversas teclas tomando lo que he añadido yo de base, pero lo ha modificado; las notas son más decisivas, y las emociones son más intensas. Una combinación de agudas y medias se desenvuelve, con detalles graves dándole un toque sutil esporádicamente, donde las agudas son protagonistas y tocan una parte de lo que yo había agregado. Lo corta abruptamente y me mira expectante. 

—Sé que el final no ha sonado bien, pero es que es todo lo que he escrito y...

—¡Suena increíble! —exclamo ante las notas interpretadas por el inglés. 

—Vamos, no es para tanto… —responde ligeramente avergonzado.

—¿Bromeas? ¡Es fantástico! 

—Me alegra que te guste. 

—¿En qué momento has ideado esto?

—Anoche, después de clase, me he quedado un rato más luego de que te fuiste. 

—Pues ha sonado maravilloso. Tócala de nuevo, por favor.

Vuelve a interpretarla y una vez más puedo sentir como turba lo más profundo de mi alma. 

—La segunda vez ha sido aún mejor. Por hoy podemos descansar, ¿qué opinas? 

—Creo que tienes razón. ¿Qué te gustaría hacer ahora?

—No tenía nada planeado, así que…

—En realidad… yo había pensado que en agradecimiento, podría llevarte a un lugar. 

—Pero si no tienes nada que agradecerme. 

—Elise, sin ti seguiría tocando las mismas notas una y otra vez, o incluso hubiera dejado de tocar. En verdad te lo agradezco. 

—No es nada… —respondo con una tímida sonrisa.

—¿Has ido a Mdina?

—No, aún. 

—Perfecto. Es temprano, así que podemos ir y volver a tiempo para la clase. Ve por tu cámara. 

—No tardo. —le digo ya en la puerta. 

—Y cambiate esos deportivos, Elise.—añade con una carcajada burlona. 

—Cierra la boca. —le respondo divertidamente.

 

♫♫♫

 

Después de haberme puesto un vestido y de 15 minutos de viaje en autobús, llegamos a Mdina. 

—Bien, es momento de tomar otro transporte

—¿Más? 

—Te gustará, lo prometo. Ahora, cierra los ojos. 

—Aiden… 

—¡Vamos! No seas aguafiestas, Elise. —me dice con una sonrisa en sus labios y después de imitar el gesto, cierro los ojos. Siento como sus manos me toman de los hombros mientras me empuja suavemente para dirigir el camino. 

—Voy a caer. 

—No te dejaré caer. Confía en mí. 

Sigue dirigiendo el camino y me dejo guiar por él. Caminamos durante algunos minutos y finalmente nos detenemos. 

—Abre los ojos. 

Le obedezco y cuando mi visión se aclara, un hermoso carruaje yace frente a nosotros. 

—¿Es en serio?

—Es la mejor forma para entrar. —me extiende su mano —Señorita…

Tomo su mano y subo. Se sienta pronto a mi lado y le paga al conductor, que hace andar al caballo blanco por la ciudad. 

 

Cruzamos las murallas y ante nosotros hay muchas construcciones que se ven aún más antiguas que la Valeta. Es como estar dentro de un mundo atemporal. Realmente el paisaje es maravilloso. Las estrechas calles y la forma en que el sol acaricia y se refleja en las edificaciones color arena… es arte en su más pura esencia. 

De pronto, me topo con la mirada de Aiden. 

—¿Pasa algo? 

—Te ves linda cuando estás tan concentrada. —siento un rubor correr por mis mejillas. —¿En qué piensas? 

—¡Este lugar es precioso! 

—Sabía que te gustaría. 

—¿Qué es exactamente? 

—Verás: Mdina solía ser la capital de Malta alrededor de los 1500´s. Algunos edificios fueron construidos mucho antes, incluso hay algunos que son del siglo V. Es muy conocida como la “Ciudad del Silencio”, debido a que como puedes ver, es como estar lejos de todo y de todos. Es muy tranquila. 



Cassie Dawson

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En el texto hay: musica, romance, amor de verano

Editado: 22.03.2020

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