Metalord Revolution

CAPITULO 181 OPERACIÓN TORMENTA DE ARENA NOCTURNA “SEÑUELO”

 

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Continuando por el pasillo fuimos a terminar en una desviación a la cual conducía a una gruesa puerta de hierro de considerable tamaño.

 

—Es aquí –Dijo el espía rebelde —Yo iré primero.

 

Tomando una llave de su vestimenta, la coloco en la cerradura hasta oírse un estruendoso sonido producto del mecanismo interno de esta, era la puerta abriéndose, al otro lado oímos voces de personas alteradas, eran guardias, el espía quien fue primero se dejó ver y nosotros nos ocultamos atrás esperando el momento para entrar.

 

— ¿¡Quién eres tú y que estás haciendo aquí!? –Uno de los guardias le amenazo.

 

—Soy el relevo, ordenes de los superiores –Se excusó el espía.

 

— ¡Buen intento idiota!, pero en esta parte de la fortaleza no hay cambios de guardias hasta el amanecer, ¿¡quién eres en realidad!?.

 

Le habían descubierto, salí de mi escondite a apoyarle en conjunto con Riha, al entrar doy con una amplia sala iluminada por piedras mágicas de luz incrustada en las paredes, en los alrededores observaba numerosas celdas, en frente del espía observo a tres blancos de protecciones ligeras de hierro en el pecho con cuero duro, armados con lanzas y espadas. Ellos notan enseguida nuestra presencia y se ponen en alerta apuntándonos con su arma, con el AK-47 en semiautomático le dispare a uno de ellos en la frente asestándole, luego abatí a un segundo dándole en el pecho al nivel del corazón y Riha elimino al tercero de un disparo a la carótida.

 

—Despejado –Confirme al no ver más guardias en las cercanías.

 

Los demás entraron enseguida, los arqueros rebeldes mantenían tensados sus arcos a la vez que los sablistas y el lancero se movían en una posición defensiva, los únicos que entraron en total calma era el rebelde que cubría toda su cara con un pañuelo y Adil.

 

—Toda esa gente… -Adil miro a las celdas de a su alrededor.

 

Casi todas albergaban entre 1, 2 o a 3 prisioneros a la vez en una celda, destacaban presos jóvenes e incluso ancianos, algunos tenían largas barbas canosas con uñas largas y un olor corporal nauseabundo, dejando en claro el tiempo que llevan encerrados. De los pocos jóvenes que hay presente, habían muchachos de entre 14 a 16 años, ¿por qué encierran a menores de edad aquí?, aunque doy por hecho un detalle, el concepto de “menor de edad” no existe aún en Avalia.

 

— ¿Por qué hay prisioneros muy jóvenes encerrados aquí en una fortaleza?, creo que uno de ellos tiene mi edad –La loba semihumana pregunto en voz alta.

 

—Quien sabe porque mantienen presos tan jóvenes en este lugar, quizás cometieron un crimen que desde la perspectiva de las autoridades eran “serias” y suficiente para ser enviados aquí –Conjeture ante tal duda.

 

—No –Negó Adil mi punto —Mantienen prisioneros a esos muchachos por otra razón, como un escarmiento para los reclutas, seguro cometieron algún error u ofensa a sus superiores y fueron encerrados aquí como castigos.

 

— ¿Reclutas? –Replique confuso.

 

Adil fue más que claro, los presos encerrados aquí de edades adolescentes fueron traídos a la fortaleza para convertirse en los futuros guardias y/o carceleros de este sitio. Es una práctica habitual de algunos Azim Alnabil, tomar niños huérfanos, vándalos menores y esclavos para desde una edad muy temprana, someterlos a entrenamiento intensos para convertirlos en soldados eficientes a largo plazo.

 

En este caso, los de la fortaleza ya eran reclutas que desempeñar un papel como la siguiente generación que custodiara este sitio, entre sus rostro algunos denotaban miedo, otros frustración y algunos indiferencia. Fue entonces que viendo entre las diferentes celdas, note a un prisionero que llamo mi atención.

 

— ¿Eh?, este tipo… -Pensé en voz alta.

 

Una celda en específico albergaba a un solo prisionero y el único que estaba encadenado en toda la sala, pues tenía las manos, piernas y cintura encadenada con grilletes, más un collar que deduzco servirá para suprimir magia, dejando en claro que era un mago, su boca estaba cubierta por un grueso trapo, como si quisiera que no hablara, pero lo que destacaba este preso del resto era su etnia. Aquel era un muchacho de tez blanca, a diferencia del resto que eran piel bronceada, es decir, no era un habitante de este reino, ¿un forastero tal vez?.

 

Aquel individuo yacía profundamente dormido recostado contra la pared, por su altura deduzco mide unos 180 a 185 centímetros, poseía un cuero cabelludo largo negro con signo de crecimiento de barba como bigote y se encontraba únicamente en pantalones, el físico de su torso era corpulento pero sin gordura o músculos, pero sus brazos y piernas en cambio sí que deleitaban cierta tonificación muscular.



Sylar

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En el texto hay: reencarnaciones, armas de fuego, magia y aventura

Editado: 05.05.2021

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