Metalord Revolution

CAPITULO 139 PROBLEMAS BALÍSTICOS

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Un brazo es arrebatado ante el fallido ataque de Rahul por el formidable golem Istrebitel, su izquierda vuela por los aires dejando manco al aventurero.

 

— ¡Maldición, allí voy! –Dijo un preocupado Alan decidido a acudir en ayuda del hombre.

 

— ¡NO TE MUEVAS DE DONDE ESTAS! –Rechaza Rahul sus intenciones —Esta bien, supuse que esta sería la conclusión, ya he aceptado este desenlace…

 

Rahul se había acercado a la barrera de Navum hasta situarse a 2 metros de esta, fue a esa distancia que comenzó su estrategia contra el golem. Al hacer que el Istrebitel le atacase y él se situara a sus espaldas, la maquina por consiguiente voltearía dándole la espalda a la barrera, encontrando a escasos 2 metros, ese fue el verdadero plan desde el principio.

 

—El primer ataque no era todo mi verdadero poder… ¡este si lo es!.

 

Su mano predominante con el que ejercía su estoque era la derecha, de haberla perdido su fracaso habría sido inminente. Todo su mana, cada pizca de su poder mágico se concentró sobre la hoja de su arma, el viento que manipulaba limitadamente se materializo alrededor del filo del estoque como un torbellino.

 

Rahul supuso que intentar atravesar la defensa del Istrebitel estaba fuera de sus capacidades, en términos de nivel el destacaba como un Mago de Rango B+. Entonces pensó en la barrera, hecha completamente de Navum e incapaz de atravesarse, usarlo a favor sería bastante provechoso, si él no podía contra el armazón de la máquina, entonces la barrera lo haría por él.

 

Su primer movimiento cuyo objetivo era golpear con la punta de su arma la nuca del golem, no era causarle una herida, sino lograr empujarle al reducir su distancia con la barrera. Pero el plan cobro un fallo inesperado cuando la fría maquina evadió su ataque y contrataco arrebatándole su extremidad izquierda.

 

Pero eso no supuso su final, Rahul sabía que su falla seria su fin, pero la rendición nunca paso por su mente ni un momento. Aun podía luchar, sentía que aun había una oportunidad más, “solo un ataque más, es todo lo que pido” eran las palabras que recitaba por su mente.

 

Su petición fue realidad, pero una grave consecuencia repercute en su accionar, el mana es como una fuerza vital, exprimir demasiado de ella es casi tan equivalente como privarse del oxígeno. Añadiendo las heridas series de por medio que ya poseía, la condición de morir aumenta sus fuertes posibilidades, aquello fue el “desenlace” que el aventurero acepto.

 

El estoque imbuido con un torbellino de viento golpea al instante al pecho del Istrebitel antes de que siquiera reaccionase. Una fuerte presión de viento se ejerce sobre todo el cuerpo de la máquina, una que sus brazos resistían y lentamente su cuchilla se acercaba al cuello del aventurero.

 

—Todo termino…

 

Un fuerte golpe de impulso se desata sobre la punta del estoque, haciéndose añicos al arma en el proceso por la presión que era sometida y consigue empujar al golem, quien sin preverlo choca contra la barrera. El Istrebitel queda pegado a esta los primeros segundos y acto seguido, es expulsado varios metros en el aire hasta aterrizar con varias vueltas violentas en el suelo.

 

El cuerpo del golem humeaba a la vez que yacía la mayor parte fundida, la exposición contra la barrera le expuso a enormes grados de temperatura destruyendo por dentro sus mecanismos artificiales vitales y también a su usuario biológico. Fue la victoria del aventurero, quien tras derrotar a la máquina, camino soportando las heridas y los primeros síntomas de cansancio ante la pérdida sangre, hacia su preciado compañero Pitt.

 

—Su abdomen… -Señalo Alan sobre el aventurero.

 

Rahul no solo había perdido su brazo izquierdo, sino que en el transcurso, el ataque del Istrebitel también le dejo una seria herida a nivel del abdomen. Sumado ambas aflicciones más la fatiga de mana ocasionada, el aventurero supuso su eventual final.

 

— ¡Tal vez si curamos las heridas!, maldición, yo no tengo ninguna pócima u objeto curativo conmigo… -Dijo un intranquilo Alan.

 

—No llevo ninguna poción conmigo tampoco… dejaba la curación a Pitt, sin embargo… aun teniendo algo a la mano, ya es tarde para mi… el daño es demasiado como para tratarlo, está bien chico… como ya he dicho, he aceptado este final… más importante… ¿cómo esta él?.

 

—Desde un principio él, ya estaba muerto, lo siento –Le dijo de manera directa.

 

—Ya veo… -Rahul cerro sus ojos y estos empezaron a lagrimar —Es una… tragedia.

 

Alan entonces comprendió, Rahul ya lo sabía, solo se negaba a aceptarlo, incluso si el primer ataque del aventurero habría tenido éxito y hubiera evitado su deplorable estado moribundo. El hombre habría cargado con otra herida mucho peor, una cicatriz emocional que afligía su corazón, en el ya albergaba la perdida de sus padres y su esposa e hijo, Pitt habría sido el límite de su salud mental.



Sylar

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En el texto hay: reencarnaciones, armas de fuego, magia y aventura

Editado: 13.05.2021

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