Mi Acosador

Cap #2

-2-

Desperté sintiendo mi cuerpo muy relajado, había dormido de un tirón y por lo caliente del sol supongo q no era tan temprano, voy al baño para adecentar un poco mi rubio cabello y lavar mi cara y dientes.

Cuando llegó a la cocina ahí está Ryan no se que hace pero por lo que observo desde la puerta parece estar haciendo el desayuno, saca un par de huevos de la caja, y luego de un golpe espachurra todo el huevo en la encimera.

-Mierda mierda- coge un trapo y comienza a limpiar pero mas q limpiar esta embadurnando todo, que asco, escucho un pitido y veo q sale humo de la  tostadora, Ryan corre a saca el pan que se a quemado mientras yo hago esfuerzo por no reirme de lo ridículo de la situación.

-Pero ¿Qué haces? ¿Pretendes incendiar mi casa?- digo seria tratando de no reír.

-Buenos días ¿Cómo amaneciste?- pregunta haciendo caso omiso a mi comentario, mientras tira en pan en el lavavajillas y agarra un trapo para limpiar sus manos del rastro negro que dejó el pan chamuscado, con la mala suerte q es el mismo con el que ha limpiado el desastre del huevo y por su reacción creo q ya se dio cuenta, y yo ya no puedo disimular mas y me parto de la risa.

Se acerca a mi y paro de reir creo q no fue lo más acertado teniendo en cuenta que es un engreído, no creo que le haga gracia ver como me parto el culo riéndome de su mala suerte.

-Ya veo q te has levantado de buen humor- dice a centímetros de mi- me alegras ver q aun sabes reir, y por supuesto ser yo el causante de dicha sonrisas- no puedo procesar sus palabras.

Me escabullo por un lado y voy hacia la estufa donde aún hay una sarten que está esperando que cocinen algo en ella, apagó la cocina y volteo a ver a Ryan.

-¡Por Dios! eres un pato borracho en la cocina- sonrie y se le forman una pequeñas arrugas en la comisura de sus labios y ojos, ¿Que edad tendrá? Olvidalo... a mi q mas me da.

Con ayuda de Ryan hago el desayuno, claro procurando no reírme en un par de ocasiones donde se quemó mientras quitaba de la estufa la sartén aun cuando esta tenía un mango que no se calienta o cuando se quemó la boca al probar el café y luego tuvo que volver a servir por que se le pasó la mano con el azúcar... no puedo entender cómo es que a llegado a este punto sin morir... tal vez en el trabajo sea más diestro y pues siempre se puede vivir de comer fuera. La mañana pasó rápido y cuando fui consciente faltaban veinte para las dos, asi que corri a mi trabajo, no quedaba tan largo por lo que aunque Ryan insistió en llevarme me negué.

Para mi mala suerte Esteban estaba cubriendo un turno por la tarde y su presencia me incomodó más porque en las seis horas de trabajo no me dirigió la palabra, y con justa razón me había portado muy mal con él, pero no pensaba hacer nada al respecto.

-Hola, Podemos hablar por favor- me gire lento, pues no sabia que decir o cómo justificarme.

-Esteban, siento mucho lo de ayer, pero es mejor limitarnos a nuestras obligaciones en el trabajo.

-No se que pude haberte hecho para que reaccionaras así, pero si algo te incomodo de mi solo dimelo, me gustaria ser tu amigo no solo un compañero de trabajo- cerré mi casillero donde tenía mi uniforme del trabajo- solo quiero conocerte un poco me pareces una buena persona pero muy reservada.

-Esteban esto es lo que soy- dije señalándome- no espero nada de nadie y no pretendo que nadie espere nada de mi, porque no tengo nada para dar, ni siquiera amistad.- él solo asintió con sus manos en sus bolsillos

Sali de ahi, no era buena con las palabras ni con las situaciones por demás incómodas, pero era ciento lo que dije aun cuando sabía que él no era un mal chico, pero mejor evitaba que algo se saliera de control.

Camine fuera del local, me despedí de Carla quien estaba en caja creo que contando el dinero, y camine de prisa por la calle siempre alerta ante cualquier cosa, no había caminado ni cien metros cuando sentí que alguien me seguía, gire y no vi a nadie pero un sentimiento de preocupación se instaló en mi y saque el movil para llamar a Ryan cuando escuche un golpe en unos contenedores tras de mi, voltee rápidamente, y la sorpresa que me lleve fue grande.

-Pero ¿Qué haces?- ambos giraron, mientras uno tenía una mirada amenazante, en el otro se podía leer el miedo en sus pupilas- suéltalo ¿Qué crees que haces?- Ryan inmediatamente soltó su muñeca la cual estaba presionando detrás de su espalda, Esteban se tambaleo un poco- ¿Que haces aqui Ryan?- pareció pensárselo un poco y cuando ya tenía la respuesta continúe- la verdad- estaba molesta pues era demasiado neandertal, enserio parecia el hombre de las cavernas.

-Sales muy noche y si te pasa algo tu hermano…- apenas eran las ocho y un poco más

-¿Que haces aqui Ryan?- repetí bastante molesta.

-Estaba cerca- miente- te vi salir del trabajo y te seguí- me estaba siguiendo, ¡Lo sabía! eso era el colmo, ahora tenía niñera- pero él también te seguía- dijo enseguida tratando de desviar el tema.

-Iba hacia mi casa- Esteban hablaba en susurros con temor- no quise incomodarte con mi presencia por eso deje que caminara un trecho- lo entendía por el suceso del día anterior.



Titon

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En el texto hay: risas, celos, amor

Editado: 20.09.2020

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