Mi destino eres tú

Capítulo 11 "Jim"

Llegamos al hotel después de una larga despedida y un largo camino, el auto se detiene una vez estacionado en el estacionamiento del hotel, quito el cinturón de seguridad; el silencio ha reinado desde hace mucho, giro hacia él y su mirada continúa fija al frente.

-Gracias por todo- salgo y camino entre todos los autos estacionados.                  

¿Estoy haciendo lo correcto?

La peor parte es que no sé si miente y el miedo a pasar por lo mismo me es aterrador. Ezra acabo con todo lo que podía sentir pero con Dimitri fue diferente y ahora con él no sé qué es lo que sucede.

Subo al elevador.

Mi ropa esta fría al igual que mis manos y rostro.

Las puertas se abren y en la puerta de la habitación están Sam y Tess con una enorme bolsa con frituras y helado.

-¿Estás bien?- pregunta Tess.

Niego con la cabeza acercándome a ellas, me rodean con sus brazos fuertemente haciendo que las ganas de llorar aumenten. Entramos a la habitación y nos sentamos en el sofá.

Después de al parecer una hora les cuento todo, desde aquello que pasó con Ezra, sobre la noche de la fiesta de compromiso del presidente, de Dimitri, la herencia de mi madre y sobre lo que pasó hoy con el presidente.

-¿Qué piensas hacer con el presidente? Y si Alek es ese chico entonces qué harás, ¿vas a decirle la verdad?- pregunta Sam.

Muerdo mi labio inferior al darme cuenta de que no tengo una respuesta.

-¿Debo volver a Boston? Creo que es lo mejor que puedo hacer, a pesar que tendré que volver a ver a Macon-.

-¿Macon?- pregunta Tessa.

-Oh, sí, mi jefe, antes de volver me confeso que estaba enamorado de mí- ambas sonríen pero dejan de hacerlo al ver que yo no lo hago.

-¿Y eso es un problema?- pregunta Sam con frustración.

-Sí, porque no siento lo mismo por él, solo fue un gran amigo y lo sigue siendo pero el llamarle y volver a verlo me sería demasiado incomodo después de eso-.

-No puedes irte, debes afrontar tus problemas antes que nada linda, y si después quieres volver hazlo, pero antes resuelve todo- Tessa asiente ante las palabra de Sam. –Pero ahora lo que necesitas en relajarte, vamos al bar de este lugar quiero algo de alcohol y tú lo necesitas aún más-.

-Espero que haya chicos lindos- Sam grita un ¡Sí! y nos dirigimos hacia el elevador

No sé cuántas copas el mesero ha traído a la mesa pero lo que sí sé es que aún tenemos el control de nosotras mismas.

-¿Venus?- esa voz, giro la cabeza haca atrás y el doctor más sexy del hospital central está aquí.

-Oh cielos, ¿quieres sentarte?-.

-Claro, gracias-.

-Tessa, Sam, él es… oh lo siento, no sé tu nombre- él sonríe y quizás es porque el alcohol ya tiene controlada una pequeñísima parte de mí.

-James Turner, mucho gusto- noto que la mirada de Tessa se fija sobre él al igual que la mirada de James sobre ella –Pero pueden decirme Jim- dice con una sonrisa; lo sabía, es la pareja perfecta para Tessa.

-El gusto es nuestro- comenta Tessa sin dejar de observarlo.

-Oye Venus, cuéntanos sobre Macon, ¿es sexy?- pregunta Sam con una mirada un tanto graciosa.

-¿Quién es Macon?- pregunta Jim.

-El enamorado de Venus- responde Tessa.

-Pero ya responde Venus, es sexy- insiste Sam; varias personas que parecen no estar tan ebrias nos miran raro ¿o a Sam? Ah, no lo sé.

-Es lindo-.

-¿Tiene mucho dinero?-.

-Sam, ya basta, ¿eso que tiene que ver?-.

-Solo responde, quiero saber que tipo de persona has perdido, ya dijiste que es sexy, pero ¿y tiene un buen empleo-.

-Sí Sam, es muy importante y tiene dinero, pero solamente lo veo como a un gran amigo-.

-¿Puedo verlo de la manera en que no pudiste verlo tú?- eso me recuerda al presidente, él dijo que porque no podía verlo de la misma manera en que él me veía, pero ¿cómo decirle que a veces siento que ya lo veo de esa manera? por eso es mejor apartarme.

-¿Cómo?-.

-Con amor, enamorarlo, enamorarme- responde con una sonrisa.

-Hoy cerraremos temprano el bar, lo sentimos- dice el hombre que nos ha traido las bebidas desde que llegamos.

-¿Pero por qué? ¿Qué piensan todos los demás?- pregunto en voz alta y me doy cuenta de que solo estamos nosotros cuatro aquí. –Oh demonios-.

-No nos iremos ahora- dice Jim –Acabo de llegar- dice llevado una copa vacia a su boca. -Mejor ve y trae una botella del vino más caro que tengas en este lugar-.

-¡Esa es la actitud Jim!- grita Sam.

-Oye Tessa, ¿tenemos una cita algún día?-.

-¡Sabía que eran el uno para el otro!- grito con emoción -¡Traiga una copa para festejar esto!- el hombre hace un mueca y niega con la cabeza.

-Lo siento pero ya es hora de cerrar, fueron órdenes del dueño-.

-¿Y quién es ese idiota?- pregunto.

-Si no se van tendré que llamarlo para que los saque él mismo-.

-¡Adelante viejito!- grita Sam.



Andy González

Editado: 09.09.2018

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