Mi enemigo

Capítulo 9

Detuvo su auto y bajó para esperarla, pero a lo lejos en una banca Paula está sentada jugando con su celular, Felix alzó ambas cejas y tomó la puntualidad de la mujer como una ansiedad por acostarse con él. Sin embargo, le extrañó el pantalón tan casual que se ha colocado y el cabello tomado de una forma que da cuenta que no puso mucho trabajo en ello, ni siquiera se colocó unos zapatos con taco, sino unos zapatos de planta baja más pegada a la comodidad que a la sensualidad. Bueno, en fin, ya están aquí y ya es hora de ir a comer, ha elegido un restaurante elegante pero no caro, de todas formas gastar mucho dinero en una chica tan común no es algo que le atraiga. La verdad es que si no fuera por el interés de su primo no se habría tomado siquiera la molestia de invitar a una mujer como ella a comer.

 

—Vaya sí que eres puntual —exclamó apenas estuvo a su lado.

 

Paula se sobresaltó al no haber notado su presencia, se puso de pie de inmediato, la verdad que su puntualidad solo ha sido provocada por sus ganas de terminar luego con este asunto, pensó incluso en fingir estar enferma, pero al final prefirió ir para después no tener que andar dando explicaciones ni falsas fechas para retomar la cita no lograra. Otro punto es que solo es una simple salida, solo a comer algo, sin embargo, que alguien que solo la ha conocido hace un día la invite a una cita le da curiosidad.

 

—Gracias —murmuró tomando la frase como un halago.

 

Felix sonrió y Paula percibió que esa sonrisa no es sincera, sin embargo lo siguió luego que la invitara a subir a su auto. Abrió la puerta del auto con orgullo luego de notar la expresión de admiración de la mujer hacia el vehículo, Paula lo contempla de esa forma solo porque es tal como aquellos vehículos que ha visto en las películas, y además en el hecho de cómo alguien puede malgastar su dinero en ese tipo de lujos innecesarios, bueno tal vez aquello es parte de la personalidad de aquel hombre. 

 

—Eres soltero ¿No es así? —le preguntó la joven ante lo cual él le sonrió con audacia.

 

—Sí ¿Por qué él la pregunta? —le respondió insinuante.

 

—Lo digo porque para gastar tanto en un auto debes vivir solo —no quiso decir que se refería a "malgastar", sabe de algunos hombres solteros que les gusta lucirse de esa manera, tanto dinero en un auto, porque calculando la desvalorización de un vehículo la verdad es que gastar tanto le parece innecesario.

 

No pudo evitar reírse ante la expresión confundida de la mujer.

 

—Tengo un sueldo bastante alto y aunque viva solo siempre tengo quien me acompañe —le sonrió en forma lasciva.

 

Paula arrugó el ceño pensando "Ah, un don juan... ya me lo imaginaba". Y tal vez esa es la razón del porqué la había invitado a salir, aunque un tipo como él, guapo, soltero y con esa actitud de soberbia no se fijaría en una mujer sencilla como ella ¿Podría haber algo más? Tensó su rostro desviando su mirada al paisaje, pensando en que podría ocultando aquel individuo. 

 

—A todo esto ¿Porque mi primo te contrató? —la observó por segundos.

 

—Supongo que fui la mejor para el puesto, tenía la experiencia que necesitaban o cumplia con otros requisitos, eso deberías preguntarselo a él ¿Son primos? Se supone que deben tener esa confianza para tratar esos temas —fue la sincera respuesta que recibió. Paula desvió su mirada hacia la ventana, ahora le queda claro que su interés por invitarla es para interrogarla por su jefe, Sebastián.

 

—Bueno, sería lo normal, pero con alguien con Sebastián, las cosas, digamos no son fáciles —se rió pero su mirada se endureció sin que Paula lo notara.

 

Félix se quedó intrigado ¿Acaso esta mujer no se da cuenta la forma como su primo la mira? Sí hasta podría decir que se la come con la mirada, o bueno, sí exagera, pero aquel la mira demasiado para que solo se trate de una mujer contratada al azar. Sonrió con ironía sacudiendo su cabello y con gesto seductor le dirigió la mirada por unos segundos ya que está conduciendo.

 

—¿Te gusta mi primo? —preguntó repentinamente.

 

Ante la repentina pregunta Paula no supo qué responder. Quién sabe si este individuo está intentando descubrir el secreto de la homosexualidad de su jefe, titubeó y desvió la mirada intentando tranquilizarse. Félix se sintió ansioso al notar la expresión de la mujer ¿Será cierto que le gusta? Bueno, son tal para cual, ambos sencillos, demasiado podría decir. Hasta para vestirse ambos son unos desubicados, aun no le cabe en la cabeza como esta muchacha se le ocurrió vestirse en forma tan simple para una cita con él, con Félix, en su vida ella debe haber salido con alguien como él, esos zapatos además tampoco hace gala de su auto. Para alguien como su primo estaría bien pero no para alguien como él. Carraspeó molesto, la mujer pensó que su fastidio es por su silencio al no responder de inmediato esa pregunta, pero ¿Que podría responder? Hasta ahora ha tenido miedo de preguntarselo asi misma, mas ahora conociendo la tendencia sexual de su jefe. 



A.L. Méndez

Editado: 09.07.2019

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