Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 4

1 de mayo, 2019


 

Ya tengo tres meses de embarazo, y lo que empezó con un pequeño secreto, es un pequeño secreto que se está poniendo enorme. Pero no me importa que las personas se den cuenta de que llevo un hermoso ser dentro de mi, un ser que va a cambiar por completo mi vida, y si se preguntan que si tengo familia, pues si, pero siempre fui y creo que un sigo siendo la maldita oveja negra de la casa, por eso me fui, no aguantaba más los maltratos de mis padres y mi hermana, la cual es una maldita zorra que siempre se hacia la victima, cada vez que me acusaba de algo sabiendo que era mentira, su envidia, su malicia, es del tipo de personas que te caen mal con solo mirarlas y aunque es mi hermana y vivimos muchos años juntas, yo estoy en esas personas que no la soportan.


 

Pero en fin. Hoy me toca ecografía y me siento muy contenta por que hoy voy a ver a mi bebé, a esa cosita pequeñita no tanto que está creciendo en mi vientre y sé que cada vez lo abultará más y más, y es algo que no me importa, sólo quiero que el o ella venga sano o sana al mundo.


 

Ya son las 2:00 pm y la cita para el ultrasonido en a las 3:00 pm y la verdad lo es como que el hospital quede del todo cerca, así que como ya estoy preparada, tomo mi bolso y salgo de mi piso, para después tomar el transporte publico, que me deja exactamente a una cuadra del hospital.


 

Cuando llego y el autobús se detiene bajo —claro después de pagar— y voy directo hacia el hospital. Cuando ya estoy en el hospital reviso mi pequeño teléfono para confirmar la hora y solo faltan diez minutos para mi turno. Así que me siento es las sillas incómodas de espera, donde hay otras mujeres, ninguna tan joven como yo, y creo que es por eso que me miran tanto. Yo solo puedo mirar un punto fijo, no quiero que unos desconocidos me intimiden, soy muy fuerte para dejarme vencer por la mirada de unas personas que se les nota solo van a los lugares a fijarse en el otro y a juzgar todo de todo el mundo.


 

Cuando la asistente de la obstetra me llama, me levanto y voy directo hacia la puerta donde me espera la doctora con una sonrisa tierna.


 

-Buenas tardes Lucia, veo que te a crecido más el vientre-dice con una sonrisa mientras saca algunos papeles no sé de qué.


 

-Si doctora Evelin-digo sonriendo.


 

-qué tal vas con las náuseas y mareos-dice ahora mirándome fijamente.


 

-Bueno gracias a Dios no son constantemente, sino que pocas veces e sentido mareos, lo que más e sentido son las horrorosas náuseas- digo haciendo cara de asco.


 

-Eso es normal- dice riéndose- vamos a la camilla.


 

Me levanto de la silla, me cambio la ropa por una bata y  luego voy hacia la camilla, me recuesto y levanto la bata, la doctora pone un gel frío en mi vientre y empieza a mover el ecógrafo cuendo de un momento a otro empieza a sonar el corazón de mi bebé, es... simplemente fantástico sentir que el o ella está, es la sensación más hermosa que e podido sentir nunca.


 


 


 



Lisa Dolly

#171 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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