Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 12

Llegamos a una torre de edificios, donde se nota el lujo hasta en la losa de mármol que cubre el piso, pero no solo eso, y es que con solo ver el enorme candelabro que cuelga del techo de la recepción del edificio, puedo decir, no, puedo asegurar que este lugar está lleno de ricachones como el que tengo al lado llevándome hacia el ascensor.


 

Subimos al ascensor veo que pone una contraseña y marca el último piso, el último piso, el último piso.


 

-¿Vives en el penthouse?-la pregunta sale sin darme tiempo a controlar mi bocota.


 

El se me queda mirando algo confundido-si, tiene las mejores vistas del edificio completo.


 

-No me acostumbrare a vivir aquí- digo en un susurro.


 

-Te adaptaras.


 

-No lo creo- digo penosa.


 

-¿Porque?-pregunta intrigado.


 

-Es demasiado lujo para mi-digo mirándole de reojo.


 

El solo se queda callado, prestándole toda su atención y pensamiento a las puertas del ascensor, el cual se abre pasados unos minutos.


 

-Wow- digo después de que Frederick abriera la puerta de su departamento-esto es hermosamente bello.


 

-Un buen pago a una de las mejores diseñadoras de interiores de Italia y tu casa quedará así-dice con orgullo.


 

-¿Mandaste a traer a una diseñadora de Italia solo para decorar tu casa?- pregunto incrédula.


 

-Si- dice aún con esa mirada de orgullo- y no solo es un simple diseñadora, es mi hermana, mi única hermana la pequeña Maddison.


 

-¿Tienes una hermana?- pregunto con notable curiosidad en mi voz.


 

-Si- dice sonriente-sígueme voy a mostrarte cuál será tu habitación- caminamos pasando por el living que tiene un hermoso ventanal desde el techo hacia el piso, nos dirigimos por un pasillo, doblamos a las izquierda y los detenemos delante de dos puertas, una frente a la otra-Mira esta es tu habitación- dice señalando la puerta de la derecha y abriéndola para que entre-la puedes decorar a tu gusto, espero te guste y te sientas cómoda, cualquier cosa me hechas un grito y vendré, le diré a Jack que suba las cosas que has traído, yo mientras tanto voy a la oficina a leer unos contratos- me da un beso en la mejilla y se va.


 

Me adentro un poco más al espacio que desde hoy será mío y miro sorprendida todo, es que esta habitación así justo cómo está es hermosa, con unos tonos beige y blancos también ese ventanal que le da un toque de elegancia único, y esa cama, esa cama tan grande que creo que me llama para que me acueste y no lo dudo, retiro mis sandalias desgastadas, me acuesto y creo que fue amor al primer toque.


                                            • • •


Despierto de mi siesta y lo primero que noto es que ya es de noche y lo segundo es que tengo una hambre feroz. Me levanto y voy a una de las dos puertas que tiene la habitación —aparte de la de entrada— que supongo que son el closet y el baño, voy a la que supongo es el baño y —¡Bingo!—no me había dado cuenta pero solo el baño es del tamaño de mi antiguo piso, sino es más grande; borrando eso mi mente reviso en los estantes y encuentro pasta de dientes y varios cepillos todos sin usar, tomo uno y empiezo a cepillarme los dientes cuando entra Frederick a la habitación y por desgracia dejé la puerta del baño abierta y adivinen que:


 


 

Tengo pasta de dientes por toda la barbilla. ¡Dios que vergüenza!


 


 



Lisa Dolly

#152 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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