Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 14

24 de junio, 2019


 

Han pasado dos semanas cumpliéndose así mi cuarto mes de embarazo. Vamos de camino hacia la consulta con la obstetra y estoy muriendo de risa debido a los nervios de Frederick, quien no deja de pasarse las manos de por el cabello y Jack —chofer y guardaespaldas— de Frederick no deja de mirarlo cada dos por tres por el retrovisor.


 

-Aun no entiendo por qué andas tan nervioso- digo tapándome la boca para parar de reír.


 

- ¿Como que por qué?- dice mirándome como si me salieron dos cabezas- voy a conocer a mi bebé.


 

-No es tu bebé- digo mirándolo fijamente- es nuestro bebé.


 

-Pero si yo hice más trabajo que tú procreandolo- dice mirándome burlonamente.


 

-Uy si quien lo escucha- digo poniendo los ojos en blanco.


 

- Acéptalo mi semen fue parte fundamental para la creación del bebé- dice coquetamente.


 

- Mi ovulo y mi vientre son más importantes, por que, adivina donde crece el bebé- digo palmeándome el vientre suavemente- si aquí.


 

-Pero mi s...- comienza a hablar pero Jack lo interrumpe.


 

- Pueden dejar su guerra de semen vs ovulo por favor- pide Jack con cara de asco.


 

Frederick me mira y estallamos en  carcajadas.


 


 

                          • • •


 


 

Llegamos a la consulta, fuimos a recepción y nos mandaron directamente a la sala de espera, pasados varios minutos en la sala de espera sale la asistente de la obstetra justo con una pareja detrás de ella.


 

-Lucía Brook- dice mi nombre y nosotros nos paramos- síganme por favor.


 

Una vez en el consultorio la obstetra Evelyn comienza con las preguntas.


 

-¿Haz sentido malestares?- pregunta mirándome fijamente.


 

-No, gracias a Dios el embarazo ha estado bien y no me a causado malestares cómo en el principio pero he oído que le pasa a otras embarazadas.


 

-¿Haz estado tomándote las vitaminas que te recete?- dice mientras apunta algo en una carpeta.


 

-Si, este hombre se ha encargado de que tome todo a la hora indicada- digo regalandole una sonrisa a Frederick, quien me la devuelve.


 

-Como debe de ser- dice la obstetra también sonriendo-¿espero que estés siguiendo la dieta de nutrientes que te di, sabes que puedes complacer tus antojos, siempre y cuando sean sanos y saludables.


 

-Por ese lado puede estar tranquila, mis antojos son muy saludables- mentí, pero fui descubierta gracias al rubor en mis mejillas, la obstetra soltó una carcajada acompañada de la de Frederick.


 

-Vamos a la camilla, ya sabes el proceso- dice en un tono divertido y la vez serio. Me levanto y voy al pequeño baño del consultorio y me cambio la ropa por una bata azul, salgo y Frederick quien no ha mencionado una palabra debido sus nervios me ayuda a subir a la camilla.


 

-En serio pareces mudo ya me estás asustando- digo mirándolo enojada.


 

-Es que estoy nervioso- dice agarrando mi mano y dándole un suave apretón. La obstetra coloca el gel frío en la parte baja de mi vientre.


 

-Miren-dice la obstetra señalando la pantalla y moviendo el ecógrafo sobre mi vientre- este es su bebé, no está muy grande dado que sólo acabas de cumplir los cuatro meses de embarazo- dice sonriendo.


 

-Es muy pequeño-dice Frederick


 

-Obviamente que es pequeño, la doctora lo acaba de decir- digo poniendo los ojos en blanco.


 

-En la visita anterior te dije que durante el cuarto y quinto mes de embarazo podríamos saber el sexo del bebé, pero por lo que estoy viendo el bebé no se quiere dejar ver- dice la doctora mirando nos con tristeza y estoy segura de que eso es lo que reflejan nuestros ojos.


 

-No es justo bebé, tenia  la esperanza de que dejaras a papá verte-dice Frederick acariciando mi vientre.


 

-Será para la próxima- digo poniendo mi mano sobre la suya.


 

-Si, será para la próxima- dice con cara de tristeza.


 

-Vamos no te desanimes te aseguro que le espera valdrá la pena- digo regalándole una sonrisa.


 

Frederick me sonríe- pero está todo bien con el bebé cierto.


 

-Sí, Es un bebé sano y fuerte- dice la doctora- sólo tienes que seguir tomando las vitaminas que te recete.


 

-No se preocupe doctora, mientras viva conmigo no pasará un día en que no se las tome- dice Frederick poniendo cara seria.


 

-Bien ya hemos terminado, Lucía puedes cambiarte pero antes retirate del vientre para que no ensucies tu ropa, yo mientras voy a sacarles foto de la ecografía- dice la obstetra mientras me tiende algo de algodón para limpiar el gel pero quien termina agarrandolo es Frederick, y con suma delicadeza comienza a limpiar mi vientre.


 


 

                         • • • • •


 


 

Ya en la noche estando cada uno en su habitación —obvio que cada uno en su habitación, que esperabas, ¿que estuvieran en la misma?— dice mi subconsciente, el cual llevaba tiempo sin escuchar —estuve tomándome unas vacaciones soy demasiado diva para vivir contigo en las condiciones en las que vivías— y la humildad ¿pa' cuando? —volvió en el momento en que aceptaste dejar el cuchitril para venir a vivir en este maravilloso penthause con ese dios griego—

ya cállate, tengo unas enormes ganas de comer helado de chocolate   y menta —que asco, me voy, no quiero ver esto, sigue así y perderemos nuestra hermosa figura— yo solo tiendo a rodar los ojos y preparando mi garganta para llamar a Frederick quien seguro que está en el quinto sueño ya que son las 1:12 am, me aclaró la garganta y grito.



Lisa Dolly

#151 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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