Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 18

23 de julio 2019


 

Me despierto gracias a unos ricos besos que son esparcidos por mis ojos, mi nariz, mis mejillas, mi barbilla hasta que finalmente acaban en mis labios dándome un beso casto. Abro los ojos lentamente y me los froto al sentir la luz solar pegando directamente en ellos.


 

-buongiorno regina mia- dice Frederick en un perfecto italiano.


 

-Mmm...-ronroneo- tal parece que en vez de amanecer con un americano me lo cambiaron por un italiano- digo sonriendo- buenos días por cierto.


 

-¿como te sientes?- pregunta mientras toma la bandeja del buró y me la pone en las piernas. En el momento en que mis ojos captan con nitidez lo qué hay en la bandeja mi estómago emite un gruñido que hace que mis mejillas se sonrojen. En la bandeja hay unos apetecibles gofres con chocolate y un poco de fresas por arriba, luego está la enorme taza de frutas frescas cortadas a cuadros y por último pero no menos importante, el rico sumo de naranja fresco.


 

-Tienes que comerlo todo- dice mirándome fijamente- anoche no cenamos y es muy importante para ti y para el bebé comer.


 

-Agradece que tengo un hambre de los mil demonios- digo mientras agarro cuchillo y tenedor para comenzar a comer.


                                              • • •


Ya en la tarde estamos los dos en el sofá de la sala principal del departamento viendo y donde están las rubias la verdad no me canso de ver esa película es muy divertida además de que es domingo y Frederick no tiene que ir a la empresa. Estamos casi a final de la película, cuando el teléfono de Frederick comienza a timbrar.


 

-Regreso enseguida- me avisa mientras yo asiento sin quitar la vista de la pantalla.


 

Cinco minutos después veo que regresa con una sonrisa aún más grande de la que tenía antes de atender a la llamada.


 

-¿Te sientes bien?- digo viéndolo hiperactivo de un momento a otro.


 

-Si, si- dice mirándome fijamente.


 

-Oye me estás dando miedo, ¿me puedes decir que te pasa?- le pregunto sin paciencia.


 

-Mi hermana- menciona.


 

-¿Que pasó con tu hermana no que está en Italia?- pregunto.


 

-Esta en Italia pero viene dentro de cuatro días a quedarse por dos semanas, me entiendes dos semanas, la última vez que vi a mi hermana fue hace más de seis meses- dice eufórico.


 

-Ok ahora lo entiendo- digo sonriéndole.


 

-Ademas podremos aprovechar que estará aquí y decirle que decore la habitación del bebé- dice  tomando mis manos entre las suyas.


 

-Pero es muy pronto- digo con el ceño fruncido.


 

-Por eso no te preocupes lo arreglamos todo en colores unisex y además por qué gastar dinero en una decoradora en unos meses, cuando voy a tener a mi hermana aquí y además eso la haría sentir muy mal, lo hará gratis a excepción de los materiales que los pagare todos yo.


 

-Bien Frederick tú ganas- digo.


 

-ufff, pensé que tardaría más en convencerte.


 

-Hay que preparar una habitación para ella- digo haciendo ademán de pararme pero el me frena.


 

-No te preocupes y contrataré a alguien para que desempolve y acomode la habitación.


 

-No vas a gastar dinero en algo que yo misma puedo hacer- digo cruzándome de brazos.


 

-Solo no quiero que te canses- dice haciendo un puchero de lo más tierno.


 

-Solo estoy embarazada Frederick- digo rodando los ojos.


 

-Bien, lo harás tú pero cuando no te quieras parar de un sillón te dire...- iba a seguir hablando pero lo interrumpo.


 

-Te lo dije- digo terminando su frase.


 


 


 



Lisa Dolly

#169 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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