Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 21

28 de julio, 2019


 

Al final decidimos hacer esta grandiosa obra de caridad para el día de hoy, qué es domingos y no hay tanto ajetreo, extrañamente los Domingo son menos movidos que los sábados.


 

Así que si, aquí estoy con Clara la chica que contrató Frederick para que me ayudara y también está aquí Maddison la hermana de Frederick quien se ha ofrecido de voluntaria y que por cierto es un amor de persona, es muy dulce y sencilla.


 

-¿Clara puedes pasarme el bote de azúcar por favor?- digo con la mirada fija en la mezcla para los cupcakes, mi especialidad siempre han sido los postres, y hoy estoy bastante inspirada quiero que todas las personas a las que les vayamos a entregar sus platos de comida se laman los dedos. En esta ocasión los estoy haciendo de chocolate, solo y absolutamente de chocolate.


 

Clara y Maddison se están encargando de la comida salada. Están haciendo arroz con maíz dulce enlatado, carne, frijoles y ensalada mixta. La comida se estará sirviendo en platos higiénicos blancos que tienen unas divisiones perfectas para lo que es el arroz, la carne y la ensalada, los frijoles se servirán en pequeños envases de plásticos para que no derramen líquido, los cupcakes de igual manera se pondrán en envases plásticos para que no ensucien las bolsas.


 

Las dejo en la cocina y me encamino hacia el despacho que tiene Frederick en el departamento, camino por el pasillo y en cuanto llego abro un poco la puerta para solo dejar entrar mi cabeza y mirar lo que está haciendo.


 

Frederick está hablando por teléfono, y parece darse cuenta de que estoy aquí por que me hace seña con su mano izquierda para que me acerque. Cuando me acerco me siento en una de las dos sillas que están en frente de su escritorio de hermoso color caoba.

Frederick cuelga el teléfono y me regala una hermosa sonrisa que me hace suspirar.


 

-¿Ya terminaron?- pregunta viéndome directamente a los ojos.


 

-No, pero estoy seguro de que dentro de media hora ya estará toda la comida lista.


 

-Bien yo ya he terminado con los pendientes que tenía para hoy- dice parándose de su sillón y caminando hacia mí para después agacharse y poner su mano en mi vientre- ya quiero que se mueva este bebé tan perezoso.


 

-No desesperes Fred- digo y se me queda mirando.


 

-Es la primera vez que me llamas así, de hecho es la primera vez que alguien me llama así- dice sonriendo.


 

-Tu nombre es hermoso Frederick pero también cansa decirlo tantas veces - digo soltando un risita- Es mejor decirte Fred que es más fácil y rápido.


 

-Tienes razón- dice riendo y dándome un beso en el vientre para luego agarrarme de la mano para que me levante- Vamos que quiero ayudar en lo que pueda.


 


 


 


 


 



Lisa Dolly

#150 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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