Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 29

18 de agosto, 2019


 

Por fin llegó el día de la revelación de sexo, la verdad estamos muy emocionados y agradecidos con Maddison por decorar todo, a quedado simplemente espectacular, com decoraciones en azul y rosado. Yo tengo un vestido color rosado, mientras que Frederick está vestido con un hermoso traje azul a la medida que le queda de muerte. Estamos dándole la bienvenida a los invitados que van llegando. Se está celebrando en el hermoso jardín de la casa de los padres de Frederick.


 

Cuando todos los invitados llegan — incluidos mis padres y mi hermana la cual viene con un vestido con escotes por todos lados, nada aptos para la ocasión— procedemos a subir al escenario y darles nuevamente la bienvenida y decirles lo importante que es para nosotros que todos ellos estén aquí procedemos a hacer varias dinámicas.


 

-Si no es mucha molestia quisiera que mi madre y la  mamá de Lucía pasen por aquí- pode Frederick con una sonrisa divertida. Mientras nuestras madres vienen caminando, la madre de Frederick lleva un vestido rosado, mientras que mi madre uno azul pastel.


 

-Bien, ya con estas hermosas mujeres a mi lado la dinámica es la siguiente: en la mesa donde están los cupcakes, podemos ver que todos son exactamente iguales por fuera, pero por dentro tienen dos colores, azul y rosado, solo unos de esos cincuenta cupcakes tiene un color exacto por dentro, así que cada una tendrá veinticinco, tienen que darles una mordida para saber que color hay dentro, como no somos tan malosos vamos a aceptar que inviten a alguien a participar con ustedes- termina de explicar Frederick.


 

-Esta bien- dicen casi al mismo tiempo nuestras madres. Mientras se alejan de nosotras para buscar a alguien.


 

-Crees Que se enojen con nosotros cuando se den cuenta de que todos los cupcakes son iguales- susurré en el oído de Frederick.


 

-Creo que no- responde con una expresión divertida.


 

En el momento en el que comienzan todas las personas que están vestidas del color de cada madre están echándoles porras para animarlas. Yo no me llevo bien con mis familiares pero de que se llevan bien con la familia de Frederick se llevan bien, sólo Jenny — mi hermana— que está sentada sola en la mesa mientras no despega la mirada de Josiah, un primo italiano de Frederick que es un amor de persona, súper dulce y divertido.


 

Pasamos toda la tarde entre dinámicas que no revelaban nada haciendo así que los invitados se desesperen. Todos estaban tan concentrados en las dinámicas que se olvidaron de que él pastel era totalmente blanco por fuera. En el momento en el cual agarro el cuchillo con la mano de Frederick sobre la mía y partimos el pastel en una esquina se revela que en totalmente rosado por dentro la señora Eloise —madre de Frederick — se va en lágrimas mientras nos abraza y nos felicita, mi madre por otro lado para mi sorpresa también nos abraza con los ojos acuosos.


                                             • • •


Ya en casa el salón principal está que revienta de regalos y la razón de esto es por que hubieron algunos familiares de Frederick que trajeron de a dos regalos y aunque en la invitación no decía que tenían que traer regalos ellos de todos modos quisieron obsequiarle algo a nuestro angelito.


 

Justo en este momento estoy acostada en la cama con un pijama de pantalón corto y blusa de tirantes, Frederick por otra parte esta solo en pantalón de pijama mientras busca una crema de hacer masajes para darle cariñosos a mis pies.


 

-Cariño solo encontré la de coco- dice mientras se sienta a los pies de la cama mientras toma mi pie derecho y esparce la crema con su mano.


 

-Esa huele riquísimo- digo suspirando mientras me acaricio el vientre.


 

-Tienes los pies muy hinchados- dice con gesto de preocupación.


 

-Cariño no te mortifiques por eso es solo por los tacones que llevaba y el embarazo.


 

-Tres meses- dice suspirando con ojos soñadores- tres meses para conocerla- dice mirándome con ternura.


 

-Creo que deberíamos empezar a buscar nombres.


 

- tienes razón- concuerda conmigo- No quiero que para el día de su nacimiento aún no hayamos decidido.


 

-Aun tenemos tres meses para eso Fred- dice con diversión en mi voz- para ese entonces ya tendremos el nombre cariño.


 

-Tiene que ser un nombre único- dice sonriendo e inclinándose para besarme- te quiero.


 


 


 


 



Lisa Dolly

#152 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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