Mi Pequeño Secreto

CAPÍTULO 54

13 de enero, 2020


 

Lucía


 

Mi niño cumple su primer año hoy, ese pedacito de cielo que la vida le regaló hace unos pocos meses hoy cumple su primer añito. Estábamos preocupados todos por que para ser un niño de casi un año que no caminara se nos hizo raro y lo llevamos al pediatra y este nos dijo esto; Hay niños que empiezan a caminar más tarde que otros niños, y algunos lo hacen incluso bastante más tarde que otros, pese a que no exista ningún problema médico que motive este "retraso" (entrecomillo porque no tiene por qué ser realmente un retraso, sino que puede ser simplemente que va más despacio).


 

Cuando nos dijo esto Fred y yo suspiramos de alivio y uno de los consejos que nos dió el pediatra fue que lo dejáramos estar más en el suelo ya que casi siempre lo tenemos en el porta bebés, carreola o en los brazos al igual que a Sofía, así que desde hace dos semanas hacia acá lo hemos estado dejando que gatee sobre el piso y hemos visto muchos más avances por ejemplo; antes gateaba más despacio ahora es todo un remolino no imagina cuando aprenda a caminar, hace unos días lo encontré parado sosteniéndose de la mesa del sofá de la sala de estar y casi grito de alegría pero le contuve para que no se asustara.


 

Cómo aún Ian no va al kínder y en esta familia no es que hayan mas niños más que Sofía e Ian hemos decidido hacer algo pequeño en familia y decorar un fondo con temática de marinero para las fotografías. Estoy en la cocina haciendo unos cupcakes blancos y azules, no estoy haciendo muchos, son menos de veinte ya que no somos muchas personas.


 

Siento unas manos adueñándose de mi cintura y una cabeza enterrándose en mi cuello.


 

-Hola mi Reyna- saluda Fred en mi oído.


 

-Hola mi Rey- le sigo el juego con una sonrisa apoderándose de mi boca.


 

-¿Como va todo por aquí?- pregunta mientras me suelta y camina hacia el refrigerador.


 

-Bien ya voy terminando, solo tengo que sacar los cupcakes y ya estará todo listo- le respondo terminando de picar las frutas que voy a comer, estoy muriendo de hambre, he pasado toda la mañana en esto, ahora mismo son las tres de la tarde, casi las cuatro Maddison aún no se ha ido así que se encargó de decorar y se fue hace más o menos una hora a buscar el pastel- ahora voy a comerme esto para luego bañar a Ian.


 

El me sigue hasta el comedor y me hace sentar en sus piernas, me quita el tenedor de las manos y comienza a darme de comer.


 

-Cariño no debes estresarte tanto- me da un beso tierno en la mejilla- debes descansar, además ya te he dicho que cada que podemos contratar a alguien.


 

-No debemos gastar dinero innecesario cuando yo puedo hacer todo por mi cuenta- me cruzo de brazos.


 

-Solo no quiero que estés cansada mi amor- me da un bocado de frutas- me preocupo por ti mi vida.


 

-¡Ay pero que romántico!- escuchaos la voz de Jack imitando una voz chillona- son tan lindos- limpia una lágrima imaginaria.


 

-Enserio Jack ya can dos veces a la tercera te golpearé.


 

-Uy si que miedo- dice mientras se encamina hacia el refrigerador y toma un vaso de agua.


 

-Tu nombre debería ser inoportuno en vez de Jack- digo mirándolo con los ojos entrecerrados.


 

-El de ustedes debería ser azúcar, siempre están haciendo cochinadas cada vez que paso por aquí.


 

-No seas dramático Jack solo estábamos hablando.


 

-¿Ahora soy dramático?- pregunta indignado.


 

-Solo consíguete a una mujer Jack y deja de joder- dice Fred enterrando su cara en mi cuello.


 

-Después no se anden quejando cuando me vean igual que ustedes- dice y se va.


 

                             • • •


 

-¡Feliz cumpleaños Ian Kilian!- cantamos todos- ¡Feliz cumpleaños a ti!


 

Lo único que recibimos a cambio es el llanto de nuestro hijo quien tiene su cabecita escondida en el cuello de su padre, en cambio Sofía no deja de sonreír. Gracias a Dios que decidimos tomar las fotografías antes de todo el escándalo.


 

-Oh mi hombrecito ven con la abuela- dice Eloise hacia Ian quien no duda en tirarse a sus brazos, ella contenta se lo lleva.


 

Estamos todos sentados en los sofás charlando y miro a Maddison, hay malestar en su cara la cual está más pálida de lo normal, Howard está a su lado mirándola con preocupación, de un momento a otro se levanta y se va por el pasillo que conduce a uno de los baños de la planta baja con una mano en la boca , con la preocupación impregnada en mi cara la sigo sin que nadie se de cuenta ya que están muy enfrascados en la conversación y llego al baño donde está la puerta cerrada y desde dentro se escuchan arcadas.


 

-¿Maddie estás bien?- pregunto con la oreja pegada a la madera de la puerta.


 

-Si- logró escuchar en un pequeño murmullo.


 

-¿Estás segura?- pregunta y se hace un silencio largo, después veo la manilla de la puerta moverse así que me hago hacia un lado, cuando la puerta se abre la veo aún peor de lo que estaba antes y con lágrimas en los ojos me dice.


 

-C.creo que...- hace otra pausa y ya me puedo imaginar lo que va a decir- creo que estoy embarazada.


 

-¡¿Que?!- escuchamos el grito de alguien.



Lisa Dolly

#151 en Novela romántica

En el texto hay: secuestro, pobreza, romance

Editado: 23.04.2020

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