Mi Profesor

Capitulo catorce| conociendo a la asistente.

Hoy era la cena con mis suegros, estaba con los nervios de punta, en unas horas los conocería y ellos a mi, y oficialmente como novia de su hijo.

 Respecto a Tony, no, nos hemos dirigido la palabra en todo el dia y eso me esta devastando.

 - Amor vamos a desayunar.- dijo Mássi desde el marco de la puerta.

 - Muy bien ALANSITO - me rei.

 - Amor ya te dije que no me dijieras asi.

 - ¿Por que Alansito? - me reí otra vez.

 - Amor basta - suplicó. 

 - Esta bien niño gruñon.

El desayuno estuvo bastante tranquilo ya que mi padre no estaba.

 - Ya termine.

 - Yo igual - dijo Massi con comida en su boca, me rei.

 Lo miro por unos segundos- Te dijieron que eres muy lindo.- acaricio su cabello castaño.

 - Mm si, me lo dicen muy seguido en la universidad.

 - ¿Quien? - enarque una ceja.

 - Una acosadora.

 - Que bien.

 - Pero que celosa eres. - me toma entre sus brazos - te amo Ana.

 - Si, si.

 - Dios, me diste una novia muy celosa, pero lamentablemente asi me encanta.

 - Ya callate - dije dando un causto beso en sus labios.

 - Ven vamos a mi cuarto.- frunzo el ceño- amor quiero que me ayudes hacer las valijas. 

Pero que mente cochina tienes.

Consci tu eres parte de mi mente.

Sabes me callare.

 - Perdon - me rei- vamos.

Mientras Massimo guarda sus camisas en las valijas yo las saco para quedarmelas al igual que sus buzos y playeras, es que joder tiene su aroma y es embriagador.

 - ¿Que haces amor?, asi nunca terminare de empacar.

 - Una relacion tiene que ser 50/50 tu te compras camisas y yo me las quedo.

 - Pero asi me quedaré desnudo y no quieres que nadie me vea de tal manera ¿verdad?.

 - Ten - le extiendo 6 playeras, 2 buzos y 3 camisas- yo me quedare con estas.- hize puchero.

 - Sabes has lo que quieras al final siempre me convences.

 - Asi es - sonrío y beso sus labios.

Pero ese lindo beso finaliza ya que toques en la puerta llaman nuestra atención.

 - Puedo pasar - miro a Massimo casi suplicandole que dijiera que no pero el hace todo lo contrario.

 - Debes hablar con el - susurra- claro pasa.

 Tony ingresa a la habitación y pasa de su mirada hacia mi a Massimo.

 - Mm vuelvo en otro momento si quieren.

 - No, no esta bien.

 - Solo queria decirte que gracias.

 - Es al contrario gracias a usted, por darme este empleo, por recibirme en su hogar y por darme la oportunidad de estar con su hija.

 Tony sonrie y yo permanezco en silencio.

 - Ana... ¿podemos hablar?.

 - Dime.- Massimo toma una valija y se dirije hacia afuera.

¿Por que me deja en este momento?. 

Y como si me leyera la mente contesta - Yo los dejo asi charlen tranquilamente- dice desde el marco de la puerta y luego desaparece.

 - Pues dime.

 - Ana... Perdón actúe por impulso, es que... Aghr me duele que estes creciendo, hace unos meses no te interesaba más nada que no sea la universidad y ahora estás tan interesada en Mássimo y eso me duele, me duele que de la noche a la mañana te olvides de mi y de nuestras tradiciones, no quiero perderte.

 - Ay Tony Stark ¿que haré contigo?- suspiré- Papá no me iré a ningún lado, estaré siempre aquí contigo y nunca te podré olvidar Tony Stark.

 - Y... Por cierto, tu nunca perdiste mi confianza Anita.

 - Gracias y perdón.

 - Tu no debes pedirme perdón.

 - Si, dije que habías perdido mi confianza porque me mentiste.

 - ¿Te mentí?.

Afirmó con la cabeza - Tu me dijiste que ibas a tomarte una semana más para "descansar"— hize comillas con mis dedos en "descansar"— pero ayer cuando te llamé, una mujer entro a tu habitación y tú dijiste que te llamaban de la oficina.

Sabía perfectamente que nadie lo llamaba de la oficina pero quería saber que ocurría.

 — Emm...— sabía que estaba buscando una excusa.

 — Tony, una mujer te busca, esta esperandote en la sala.

 — Gracias Alan — mi padre se va y quedo a solas con Massi- ¿interrumpi algo? - pregunta preocupado.

 - No todo esta bien - miento cuando en realidad me moria de la intriga por saber que sucedia con mi padre y esa mujee. - ¿quien era la mujer?.

 - ¿Recuerdas a la mujer de la llamada? - pregunta preocupado.

 - ¿Esta aqui?.

 - Asi es.

 - ¿Quiero ver que sucede?- me levanto de la cama para dirigirme a la sala pero el me toma del brazo y me detiene.

 - Amor no, si sucede algo el te lo dira.

 - Pero quiero saber - hize puchero.

 - No, nosotros saldremos juntos.

 - Mm, esta bien - sonríe y yo tambien lo hago.

El me coloca en su espalda y me agarro de su cuello para no caer.

 - Cuidado con las escaleras - digo en su oido.

 - Amor jamas te haria caer.

 - Lo se. - beso su cabeza. 

Las risas provinientes de la sala retumban en todo mi hogar, me muero de la intriga, necesito saber que sucede con mi padre.

Luego de unos minutos de viaje Massimo y yo llegamos a un bonito parque, nos sentamos en una de las bancas de aquel bonito lugar.

 - ¿Estas lista para conocer a mis padres?.

 - Si tengo que ser sincera no, es que, ¿que pasa si no les agrado?, ¿si no me quieren?.

 - Ay Ana mis padres te amaran, pero si asi fuera sinceramente me daria igual, porque es mi decisión estar contigo y si les gusta bien y sino tambien.

 - Eres un sol - acaricie su cabello.

 - Y tu un angel.- Sonreí.

 - Que opinas si hacemos un pastel para recibir a tus padres.

 - Si me dejas ayudarte te digo que si.

 - Dije hacemos asi que te estoy incluyendo tecnicamente.- hize incapié en incluyendo.

 - El pastel favorito de mi madre es el de chocolate.

 - Pues mi suegra y yo tenemos algo en común eso es un punto a favor.- sonrío. 

 - Eres un angel Ana.- Ay Dios este hombre es muy meloso y me encanta.



Victoria Leguizamon

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En el texto hay: romance juveni

Editado: 09.01.2021

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