Mis días con el señor Perfecto

Capítulo final

Sin importar los comentarios de las fans, ellos se casaron, todo con Frankie estaba bien y la pequeña Kitzia estaba feliz, pero haciendo de sus travesuras. Su tío favorito era Frankie, quien continuó con su vida de mujeriego y... conoció a Gina.

Otra vez tiene novia... Gina se ríe como idiota cuando está con él.

Ana y Tom... bueno... tuvieron que dejar sus juegos, ambos andaban tan concentrados en querer reunir a los tortolos, que cuando jugaban se olvidaban de que existían los "Preservativos".

— Uuuu Tom... te tocará reprimenda. — Dice Ana.

— Me compadezco de ti, ella y sus minis te van a matar. — Dice Andrea

— ¿Alguien quiere salvarme?— Pregunta y Ana se sienta sobre él.

— No, no, no cielo, ya no hay escapatoria para ti.

Todos se ríen. Una vez llegada la noche, y Kitzia dormida, Egmont hala a su ahora esposa y la besa.

— Tiene muchas enemigas, señora.

— Mm... Correré el riesgo esta noche con usted.

Andrea se va desnudando mientras Egmont la contempla, prefiere ayudarle puesto que ya está impaciente.

Se besan con locura y lujuria. Ambos están excitados, un año completo sin verse, si saber nada del otro y no tocarse era su límite, ahora estaban casados, tenían una hermosa niña a la cual le deben su unión. Bueno... y a Ana que le dijo todo.

Egmont besa el cuerpo de Andrea mientras ella largaba gemidos de placer.

— ¿Esa cicatriz es la de la bebé? — Le pregunta Egmont a Andrea.

— Sí. — Responde.

— Vamos a fabricar al segundo bebé, pero esta vez te apoyaré y seré partícipe de todo. Sé que tu salud será delicada, pero ya que nos iremos a vivir en Nueva York, estaré más pendiente.

— ¿No quieres usar preservativo?

— Sí, no quiero, es incómodo.

Ella asiente y sonríe. Egmont la besa y se acuestan, el besa sus pechos, primero uno y luego el otro. Andrea se sienten en las nubes, su marido era el Dios del sexo, bueno, del suyo. Egmont hace círculos en su abdomen, baja sus manos y sin avisar, irrumpe en su intimidad.

Empieza a sacar su dedo muy lentamente, y con esa misma capacidad, lo entra mientras Andrea grita, extrañaba sentir eso. Egmont succiona sus pezones uno por uno, y entra otro dedo en el sexo de ella. Andrea grita y Egmont la besa para callar sus gritos y que no despierte a Kitzia.

A medida que entraba y sacaba sus dedos de su sexo, también lo hacía con su lengua en la boca de ella, Andrea estaba llegando al clímax, quería gritar su nombre pero él empezó a aumentar, estaba siendo perverso, no la dejaba respirar, un tercer dedo cuando entraba y salía de ella la hizo llegar a un orgasmo que la dejó deliberando mientras se corría fuertemente en la mano de su amado.

El sonríe y la besa, saca sus dedos y se posiciona entre las piernas de ella y cuando muerde el labio inferior de Andrea y ésta grita, él entra su miembro hasta el fondo sin piedad, empieza a moverse, ella gime y él se traga sus gemidos, le devora los labios y la hace suya una y otra vez sin vacilar, él quería amarla y eso era lo que hacía.

Sus cuerpos estaban mojados del sudor, sus cuerpos parecían imanes, eran uno solo cuando hacían el amor. Egmont entró en ella fuerte, rápido, duro y profundizo en una última estocada que los hizo correrse al mismo tiempo.

Después de varios minutos, él sale de ella y entran a la ducha a bañarse. Era la primera vez que hacían el amor con intensidad. Él empieza a lavar el cuerpo de su esposa y ella el suyo.

¿A quién quieren engañar? Egmont estaba duro una vez y ella estaba loca por volverlo a recibir.

— Pégate a la pared. — Ella lo hace, envuelve sus piernas alrededor de la cintura de su marido y este la embiste una y otra vez mientras él la acompaña a largar gemidos de placer. Se besan, era exacto lo que necesitaban, se amaban, y eran perfectos uno para el otro, por una segunda vez, ambos llegan al clímax.

***

Dos años más tarde, Kitzia tenía tres años y su hermanito Trevor uno, los cuatro estaban en casa de la madre de Egmont quien con el tiempo aprendió a querer a Andrea. Inclusive salían a fiestas juntas.

Ana y Tom tenían a su pequeña Deli, la cual tiene dos años.

Hoy era el cumpleaños de Andrea, todos se reunieron y lo celebraron junto con ella. Cada vez más, Andrea y Egmont se miraban con amor y el deseo en ambos les estaba obligando a separarse un poco porque de lo contrario, irían a jugar un rato.

Fin ^///^



Nicole DB

Editado: 26.10.2020

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