Moonlight 2 (versión de Moonlight I)

Capítulo 55

El silencio era abrumador, Lucia observaba sus manos perfectamente entrelazadas sobre su regazo y como la mirada pesada de Kant desesperaba su corazón.

¿Por qué me siento así? – se preguntó mentalmente

Luego de aquel abrazo su cuerpo no resistió más y se dejó llevar por la oscuridad provocando que caiga en los brazos de su amado Kant.

Horas más tarde despertó, la luna ya se posaba en lo más alto y a su lado su fiel amante se encontraba, observándola con anhelo.

Y pronuncio.

-Te extrañe tanto mi amada Lucia – ella cerro sus ojos sintiendo las caricias de Kant calmar su corazón, pero aquel momento tranquilo solo duro unos instantes cuando la puerta fue tocada suavemente por el general Maximus

Pidió permiso para ingresar y tras un carraspeo de parte de Kant ingreso a la alcoba.

Reverencio y alzo su rostro mostrando preocupación.

Lucia al observar aquello pregunto.

-¿Qué ocurre Maximus? – este guardo silencio unos segundos para luego responder

-Hay noticias mi reina

-¿Cuáles son esas noticias? – esta vez pregunto Kant firmemente

-Jackie apareció en las fronteras del reino de la señorita Lía – la mirada de la joven reina se llenó de preocupación – pero no ataco, solo dejo un mensaje

Lucia pregunto.

-¿Cuál es ese mensaje?

-Su padre solicito hablar con usted y el rey Kant. Están esperando en el despacho, su majestad – nuevamente reverencio y salió de aquella alcoba en completo silencio

Lucia se puso de pie y abrazo el cuerpo de su amado Kant.

Este beso su cabeza para luego responder.

-Todo estará bien amada mía – rompió aquel abrazo para sostenerla por los hombros suavemente – lucharemos juntos – ella tenía miedo, miedo a perderlo, miedo de no volver a ver sus hermosos ojos y sentir sus labios

Una lágrima rodo por su mejilla.

El joven rey limpio aquella lágrima con suavidad y tras besar suavemente sus labios entrelazo sus manos para juntos caminar hacia el despacho.

Lucharían juntos contra todo mal que intente destrozar su felicidad.

Y ahí estaban, Lucia mirando sus manos y Kant esperando que ella dijera alguna palabra, pero solo guardaba silencio.

-Lucia – llamo Xavier, pero su hija no respondió

-¿Están seguros que fue Jackie? – pregunto Kant dirigiéndose a Maximus

Este asintió para luego responder.

-Nos informaron que, si vieron su rostro, ella simplemente entrego el mensaje y se fue de ahí. Lo más extraño fue que los guardias parecían anonadados ante aquella presencia por eso no la atacaron

-Entonces ¿Qué haremos Kant? – pregunto Xavier y el joven rey soltó un suspiro

-Si ella desea pelear haremos eso, lucharemos. No podemos dejarnos vencer Xavier, no ahora que volvimos de nuevo

-Pero ¿Crees que sepa que aquel portal se rompió? – tras unos segundos en silencio Kant asintió

-Eso debe ser probable

Ambos observaron a Lucia, podían sentir como el miedo invadió el cuerpo de la joven y sus labios temblaban buscando que decir.

Su mente estaba cargada de pensamientos.

No quería volver a sentirse sola, llorar en las noches extrañando a su amado Kant o simplemente mirar aquella pintura buscando no olvidar su rostro.

No quería.

Realmente Lucia no quería sufrir más.

Un extraño presentimiento se instaló en su corazón.

Alzo la mirada cuando unas cálidas y conocidas manos sostuvieron las suyas delicadamente.

-No pasara nada malo Lucia, estaremos todos juntos. Ya no te sientas así, debemos luchar juntos – los incandescentes ojos de Kant la observaban con amor. Ella asintió suavemente y se puso de pie con ayuda de su amado

Observo a su padre y conteniendo sus lágrimas pronuncio.

-Debemos comunicarle a Lía y Santiago para unirnos todos – Xavier asintió

-Yo partiré en la mañana, le comunicare Augusto que debe ir a su reino – hablo Xavier

El silencio se hizo presente.

Cada uno sabiendo que cuando el día llegue estarían frente a su mayor enemiga protegiendo su vida, su futuro y sus reinos.

Y que la muerte no se apiadaría de nadie.

De nadie.

 

 

 

 

(…)

 

 

 

 

 

El felino no aguantaba aquel encierro.

Sentir el aroma de lobos a su alrededor le provocaba asco.

Frunció el ceño y siguió caminando por aquel silencioso jardín.

Estaba decidido a partir nuevamente a su reino cuando el sol muestre sus primeros rayos en el cielo.

Se detuvo para cerrar sus ojos y sentir el aire fresco llenar sus pulmones, entonces algo provoco que abriera sus ojos bruscamente.

No era cierto – pensó Augusto

Un aroma conocido invadía sus fosas nasales, un aroma cálido y que durante años anhelo sentir a su alrededor.

Movió su cabeza suavemente alejando aquellos pensamientos y cuando estuvo a punto de seguir con su camino una voz detuvo todos sus movimientos.

-Augusto – susurro Liliana

Tal vez solo es mi imaginación – nuevamente pensó llevándose una mano al pecho

-Augusto, tanto tiempo sin verte – el felino giro lentamente sobre sus talones

Sin poder creer que es lo que veía negó lentamente y retrocedió confundido.

-No soy un fantasma, lo juro – Liliana dejo que una lágrima surcara su mejilla mostrando su tristeza

-Liliana – con deseo y melancolía Augusto pronuncio aquel nombre

-Lamento no haberte dicho la verdad, pero estoy viva y… - se detuvo sin ser capaz de continuar hablando

-¿Viva? – pregunto Augusto – no puede ser cierto

Entonces una tercera voz intervino.

-Yo tampoco lo creí al principio, pero ella está aquí – Xavier se colocó al lado de Liliana dándole una mirada comprensiva. Luego detenidamente observo al felino



Eva Correa (Lucia Moonlight)

Editado: 14.01.2021

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