Moonlight 2 (versión de Moonlight I)

Capítulo 56

“En cuatro días los estaré esperando en la frontera del reino de los lobos, al amanecer.

Esta es mi decisión.

Si quieren morir, yo les daré aquel gusto.

Atte. Jackie”

 

Aquello fue lo que dijo Jackie.

Sus palabras seguían resonando con el viento o las tristes mañanas.

Xavier volvió a su reino y con anhelo observo nuevamente a su amada hija. Lía corrió a sus brazos sollozando con fuerza y susurrando cuanto lo había extrañado.

En cambio, el felino se refugiaba en la oscuridad de su alcoba, mostrando enojo en su mirada y dolor en sus palabras.

Sus guardias que lo acompañaron y sobrevivieron junto a él volvieron al día siguiente con un mensaje para el nuevo rey.

Se arrodillaron frente a Santiago para pronunciar.

-Jackie dejo un mensaje, en cuatro días estará esperando en la frontera del reino de los lobos. El ex rey Xavier pidió que nos uniéramos todos para luchar contra ella, estará esperándonos – Santiago asintió ante aquellas palabras

Pero solo Augusto se negaba.

No quería luchar junto a ellos, ahora su egoísmo consumía su mente, su corazón y hasta su alma, pero ya no era el rey. Ahora Santiago decidió por su reino y solo le quedo aceptar.

Cada reino se preparaba.

Hasta la reina Sofía junto a su pequeño ejército anunciaron su apoyo.

Nadie sabía lo que el destino les tenía preparado.

Solo quedaba luchar.

 

 

 

 

(…)

 

 

 

 

 

Ambos sonrieron ante las palabras de su joven hijo, Gustavo observo desafiante a la pequeña Magnolia y nuevamente pronuncio.

-No me vencerás Mag – la pequeña frunció el ceño y respondió con enojo

-Tú tampoco Gustavo – nuevamente se acercaron para chocar aquellas espadas de madera

Kant sonrió mientras sentía a la pequeña Ángel apretar su mano suavemente.

La observo unos segundos para luego tomarla entre sus brazos y besar su mejilla.

-Ángel ¿Por qué no juegas con ellos? – pregunto, pero su hija se mantuvo en silencio sonrojada

Lucia acaricio la mejilla de su hija.

-Es porque mi amada Ángel tiene miedo de lastimarlos – Kant asintió ante las palabras de su compañera

Le mostro una sonrisa y ella con la misma emoción en su corazón abrazo delicadamente a su esposo embriagándose con su aroma varonil.

Así permanecieron toda la tarde, observándose con amor y felicidad. Observando a sus hijos sonreír aquella tarde donde el viento soplaba con suavidad y el sol poco a poco iba desapareciendo.

Otras dos amantes que se refugiaban en el calor de su amor eran Magnolia y Mariana.

La joven loba charlaba con su amada contándole cada travesura que la pequeña Mag fue capaz de hacer sin sentir culpa.

Magnolia sonrió sin poder creerlo.

Sostuvo la mano de Mariana con suavidad y la observo con un brillo impregnado en sus ojos.

Cada amante en el palacio quería permanecer así, felices y llenos de amor, sin sentir como la muerte rondaría cada vida en aquella batalla.

Entonces los días pasaron con tristeza.

Y sin pensarlo ya se alistaban para aquel encuentro.

Lucia entro a la alcoba de sus hijos, ellos permanecían dormidos, perdidos en sus sueños y con la inocencia rondando su alma.

Se acercó lentamente y los observo unos segundos.

Sus labios formaron una sonrisa mientras lágrimas surcaban sus mejillas.

No quiso dejar que sus sollozos se escuchen o alarmen a sus hijos. Solo quería observarlos para darse valor y permanecer de pie en aquella batalla.

Deposito un beso en la frente de cada uno y en un suave susurro pronuncio lo siguiente.

-Volveré, abrazare el cuerpo de cada uno y en las noches junto a la luna leeré cuentos para calmar sus sueños – salió en silencio de la alcoba

Y ahí, afuera, todos esperaban.

Kant abrazaba a su nana con fuerza mientras ella sollozaba entristecida. Acaricio la mejilla del joven rey y le sonrió con calidez.

Luego se acercó con apresuramiento a su primogénito, este doblego su mirada fría para mostrar amor en sus ojos. Beso las mejillas de su madre tratando de calmar su tristeza, no se detuvo cuando Liz se acercó y rodeo su cuerpo en un fuerte abrazo.

Ella beso su hombro anhelando que aquel misterio hombre, de mirada fría y severa, volviera pronto para calmar su dolor.

-Solo vuelve a salvo, por favor – dijo Liz entre llanto

Este asintió y deposito un beso en la frente de su esposa.

Magnolia abrazo el cuerpo de Mariana para luego susurrarle.

-No es una despedida Mariana, no llores como si fuera a morir tan pronto ¿No lo crees? – la joven loba sonrió

-Sé que volverás a salvo – se acercó para besar los labios de su amada Magnolia

Liliana se acercó a sus hijas para abrazarlas con delicadeza.

Minutos después todos partieron.

Los reyes al frente.

Magnolia detrás de su hermana.

El ejercito de los brujos también partía dispuesto a dar su vida por la paz.

Pero solo Augusto ignoro las palabras de su hermano.

-Ven conmigo Augusto, luchemos – susurro Santiago y solo obtuvo silencio como respuesta – te esperare

Salió de la oscura alcoba dejando a un confundido y enojado felino.

Augusto miro como el sol iba haciendo presencia en los cielos, soltó un suspiro, realmente no sabía qué hacer y aquella confusión no dejaba en paz sus pensamientos.

Negó lentamente y apretó sus labios.

Pero ¿Por qué no me siento en paz? – aquella pregunta rondo la mente del felino

Los ejércitos hacían presencia en el lugar poco a poco, los primeros en llegar fueron lobos deslumbrantes en su forma natural. Minutos después Lía llego acompañada de brujos y de su padre.



Eva Correa (Lucia Moonlight)

Editado: 14.01.2021

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