Moonlight

Capítulo 11

Reino Witther

 

 

• Maximiliano •

 

 

 

-Vigila a Esmeralda - susurró, regresábamos de las cabañas donde dejamos a mi compañera para que ella descansará - que mañana se tomé el día libre, debe descansar y no hacer esfuerzo ya que podría lastimarse o abrirse la herida nuevamente. Así que por favor cuida... - me detengo al escuchar la puerta cerrase con fuerza, giró encontrándome con Daniel quien me observa impresionado. Dirige su mirada a mi nana y ella agacha la mirada avergonzada

- ¿Estas preocupado por una humana? - pregunto Daniel alzando una ceja

-Daniel, buenas noches - susurró con sarcasmo, sabe que odio que entre a mi alcoba sin mi permiso

-Responde - pide con voz firme, algo está sospechando

-Sabes que Maximiliano es una persona bondadosa y desea apoyar a los empleados - este asiente, mantiene la mirada fija en mí. Siempre había sido lo mismo, es como si leyera mi mente

-¡Ay! Maximiliano – exclama cruzándose de brazos, luego sonríe - dime la verdad

Suelto un suspiro.

-Es que... - mi corazón palpita fuertemente - ella...mi nana le ha tomado cariño a ella entonces me pidió que no sea tan exigente con esa muchacha. No me podía negar, además está herida sería injusto que trabajará con un corte en la mano - fue lo primero que dije

Daniel asiente.

-Sí, lamentablemente mi pequeño Max me engríe mucho - habla esta vez mi nana

-Espero que tu compañera no sea tan engreída - suelta en forma de broma, mi nana lo fulmina con la mirada y luego sonríe

- ¿No deberías estar descansando? – pregunto alzando una ceja, Daniel sonrió, prácticamente lo estaba mandando a dormir

Alza ambas manos mostrando inocencia y sus labios formaron una tierna sonrisa.

-Me iré ahora. Buenas noches mi rey - hizo reverencia - María, buenas noches

Daniel desapareció de la alcoba, María soltó un suspiro profundo mientras yo sentía mi corazón palpitar fuertemente.

-Ve y encárgate de cuidar a Esmeralda. Debo tener cuidado - María asintió

Luego de aquel susto durante toda la noche no pude evitar pensar en su mirada y en aquel dulce aroma que ella desprendía.

Era totalmente mía.

Pero debía tener cuidado, sea lo que sea hasta no haber conseguido mi venganza no podré tenerla a mi lado, pero siento que cada día es difícil alejarla.

 

 

 

 

 

(…)

 

 

 

 

• Narradora •

 

 

 

 

Esmeralda observaba como María le mostraba una sonrisa cálida. Tal vez aún estaba dormida o estaba alucinando ya que frente a ella una charola con deliciosos manjares había sido colocado por María.

Siguió en silencio observando confundida todo.

-Pequeña estás herida y por lo tanto he pedido al rey que te permita descansar por tu herida - los hermosos ojos de Esmeralda se nublaron - no te asustes, no está enojado. Él sabe que fue un accidente, pero se enojaría si te ve haciendo deberes con esa herida - Esmeralda asintió rápidamente

Una de sus compañeras ayudo a Esmeralda para que pudiera beber el delicioso vaso de leche tibia.

María sonrió viendo como la dulce humana le sonreía a su compañera.

-Bien chicas, ante lo sucedido con Esmeralda todas deben saber la orden del rey. Pide que si alguna de ustedes sufre heridas durante su trabajo deben ser atendidas con urgencia para evitar pérdidas en el servicio. Serán asignados 2 médicos para el personal del castillo, nuestro rey pide por su protección. Vuelvan a sus labores - susurró María, salió de las cabañas con una sonrisa entre sus labios

Los murmullos inundaron el castillo durante la mañana, todo el personal hablaba sobre la generosidad del rey más no sospechaban la verdadera razón.

Lo iban viendo como su salvación, antes rogaban para que sus tierras produjeran suficiente comida, pero sus tierras se volvían infértiles con el pasar de los días.

Lamentablemente algunos morían por el hambre mientras que otros huían en busca de trabajos, pero el camino hasta los reinos era peligroso.

El hambre era su condena.

Ahora en pocos días recibirían su paga y así podrían enviarles a sus familiares suficiente dinero para comer.

Esperaban con ansias la paga.

Era una bendición.

Maximiliano estaba perdido en sus pensamientos mientras Daniel leía nervioso su juramento.

En 3 horas partirían para reunirse con el Consejo y así ser presentado como el beta frente al rey. Repasaba una y otra vez su juramento, alzó la mirada para observar a su rey pudo observar como él sonreía sin motivo alguno o quizás había alguno que rondaba sus pensamientos.

Su preciosa compañera, era la dueña de sus pensamientos. Aquella que le robaba los suspiros, la que dejaba al rey excitado con su delicioso aroma.

Esperaba con ansias sentir la piel de su compañera, sentir su cuerpo estremecerse por sus besos y saber que besaría su cuerpo con anhelo.

Ella era suya.

Aunque su inocencia le hiciera temer al rey.

Esmeralda por una parte temía acercarse al rey, pero la otra deseaba observarlo en secreto.

-Maximiliano - susurró Daniel, pero no respondió - Maximiliano - nuevamente susurró, sonrió ante su idea traviesa. Golpeó con fuerza la mesa haciendo sobresaltar al rey quien luego lo fulminó con la mirada - lo siento, lo siento, pero estabas muy entretenido

Maximiliano carraspeó.

-Estaba pensando en mis padres - susurró

-Sí, claro - soltó con sarcasmo Daniel, nuevamente el rey fulminó a su amigo quien sonrió - es broma



Eva Correa (Lucia Moonlight)

Editado: 13.01.2021

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