Moonlight

Capítulo 29

Reino Witther

 

 

 

 

Su mundo se detuvo cuando de los labios de Felipe salió aquel nombre.

Jacob Witther.

Su propio abuelo.

No podía ser posible, su cabeza empezó a dar vueltas mientras que su respiración se entre cortaba.

Las voces se iban alejando poco a poco.

-Su majestad - una mano se posó en su hombro tratando de llamar la atención de Maximiliano - ¿Se encuentra bien?

Pero Maximiliano se mantuvo en silencio.

Su lobo aullaba de dolor.

Su propia sangre lo había hecho sufrir arrebatándole a sus padres.

Su propio abuelo.

Tal vez era solo una confusión, tal vez no es cierto. Tal vez...

¡No! - un rugido infernal salió de sus labios, sus ojos poco a poco se iban oscureciendo tornándose rojos

-Su majestad - el beta se asustó al escuchar aquel grito - por favor tranquilícese - los presentes observaban como el rey respiraba con dificultad, sus ojos rojos daban paso a su lado lobuno

En unos instantes se transformó frente a ellos, un lobo negro grande, movía su cabeza desesperado y mostraba sus dientes con enojo.

-Aléjense de la puerta - advirtió el beta mientras retrocedía

Felipe agarró con fuerza la mano de su esposa y juntos se iban apartando lentamente pero un gruñido proveniente del lobo los hizo frenar.

-Quiere atacarte Felipe - afirmó el beta - quédense quietos

- ¿Que hacemos entonces? - Paloma sintió el miedo recorrer su cuerpo y aquello ojos rojos mirarla como una presa

-Eso mismo quisiera saber yo, cuando está enojado se descontrola y es capaz de atacarte sin piedad. No se muevan, intentaré reducirlo

- ¿Podrás beta? - pregunto Felipe

El beta se quedó callado por unos segundos evaluando su respuesta.

-Esa misma pregunta me hago yo - empezó avanzar lentamente hacia el lobo, pero este captó el aroma de su beta y giró su rostro mostrando aún más sus dientes - cálmate

El lobo dejó de observar al beta y se fue acercando a Felipe quien oculto a su esposa detrás de él.

-Sé que estás enojado, pero te juro que no fue mi intención traicionarte, perdóname Maximiliano, para mí también ha sido duro todo esto. Perdóname - Felipe sintió su voz apagarse lentamente, tenía miedo, pero no culpaba a su sobrino, no culpaba las ganas que tenía de matarlo. Solo que no podría combatir con su parte lobuna

El lobo con sus incandescentes ojos rojos lo observó por unos segundos antes de soltar un gran aullido y salir del despacho empujando todo a su paso.

Vasco que se encontraba esperando al pie de las escaleras a Felipe al ver al gran lobo abrió sus ojos sorprendido y solo pudo correr escaleras arriba asustado.

La puerta fue derrumbada por el lobo quien corría refugiándose en el bosque, un bosque que se encontraba dentro del muro.

La oscuridad y la luna fueron su única compañía a cada pisada.

Dentro del castillo Esmeralda había despertado minutos antes de que un gran aullido la sorprendiera.

Asustada y con lágrimas en sus ojos se acercó a la ventana donde pudo visualizar a un gran lobo negro alejarse con dirección al bosque.

Llevó su mano a su pecho y en suave susurró identificó al lobo.

-Su majestad - sintió su corazón palpitar fuertemente y sus labios temblar

El beta se detuvo en la puerta del castillo llevándose las manos a la cabeza frustrado.

- ¿Que fue eso? - el beta giró su rostro confundido al ver a un chico rubio que se posaba a su lado observando la puerta destrozada, al cual reconoció como el guardia personal de Amanda

- ¿Quién eres tú? - siseó enojado el beta, más el chico solo lo observó confundido

- ¿Ah?

-Es una larga historia, luego hablaremos de eso - Felipe sostenía la mano de su esposa con suavidad, ambos se acercaron al beta - ¿Que haremos ahora?

El beta negó.

-Ir es demasiado peligroso, podría lastimarnos a todos nosotros - soltó un suspiro, sus fosas nasales captaron un aroma y sus ojos se posaron en la humana que bajaba los escalones lentamente

- ¿Beta? - Felipe observó cómo los ojos del beta brillaban, segundos después todos observaban a Esmeralda

Vasco formó una sonrisa en sus labios al ver a la hermosa "princesa", como él la llamaba, bajar las escaleras mientras sus ojos derramaban algunas lágrimas.

Ella solo podía sentir el miedo en el rostro de todos.

Y su corazón dolía al saber que su majestad estaba en peligro.

No podía dejarlo solo.

-Sé que podemos hacer - se detuvo al escuchar aquel susurró del beta - Esmeralda, tú puedes calmarlo

Los presentes abrieron los ojos sorprendidos.

- ¿Ella es...? - el beta asintió ante la pregunta de Felipe

-Él no te lastimara a ti, eres la única que lo puedes calmar - ella seguía en silencio abrazándose a sí misma

-Ella no puede hacer eso, no tiene la culpa que su rey sea un peligro - Vasco se cruzó de brazos enojado

- ¡Vasco! Este no es el momento - pero no le hizo caso a Felipe, rodó los ojos enojado

- ¿Por qué debe hacerlo? - pregunto mientras observaba al beta

-Porque es la futura reina - esa fue la respuesta del beta

La futura reina.

Ella podría calmar a la bestia.

¿Pero accedería?

Esmeralda observó a todos nuevamente, un aullido de dolor nuevamente resonó en el cielo.

El rey sufría.

-Lo haré, pero no nos busquen. Yo mismo lo traeré

Y ante la mirada de todos ella salió sintiendo la fría brisa acariciar su piel y la luna ser testigo de su valentía.



Eva Correa (Lucia Moonlight)

Editado: 13.01.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar