Musa

Alma frustrada

Lunes de ensayo y como siempre estaban los tres muy puntuales para realizar su trabajo, dentro de nueve días iban a tener un concierto local y las entradas se habían agotado en dos días, Yuuri seguía igual de frustrado y sentía que necesitaba un tiempo para pensar en las cosas que quería sin embargo no los iba a dejar en el momento en que mas lo necesitaban, mientras tocaba su mente estaba dando vueltas y termino enojandose por no concentrarse en lo que hacia, le dio un golpe a las teclas con los puños cerrados y se levanto sacando a sus compañeros de su concentración.

- Oi katsudon ¿que te hizo el pobre piano?- dijo Yurio sorprendido.

- Nada, es solo que...- se quedo cayado al oír la voz de Nikolai.

- ¡No se donde esta...- dijo molesto llegando al escenario- No... ustedes lo echaron de casa así que no vengas a culparme a mi...- vio a su nieto y después a Yuuri- Tengo trabajo que hacer y si de verdad te preocupa tanto búscalo.- colgó la llamada.

- ¿Estas bien?- pregunto Yuuri con preocupación.

- Si, es solo un problema familiar... echaron a mi nieto de casa y ahora quieren que vuelva de rodillas a ellos.- suspiro cansado.

- Y por eso Vladimir es un asco de persona.- comento Yurio en tono molesto.

- ¡Aunque te desagrade gatito, es tu familia y mi hijo!- comento Nikolai- Pero ese cabeza dura de Vitya... me las va a pagar cuando lo vea.- apuño las manos molesto.

- Sera mejor que te calmes antes de que te de un ataque.- sonrió el pelinegro.

- ¡Ja... tengo cincuenta años bien saludables Katsuki...- infló el pecho y después volvió a su porte habitual- Pero vine para decirles que no solo sera una función, conseguí dos días seguidos y mas boletos que tambien se están agotando.- sonrió emocionando.

- ¡Waaaa, dos noches seguidas de dos funciones cada noche... magnifico!- chillo Mila emocionada.

Los menores abrazaron al hombre felices por la noticia y Yuuri se limito a sonreir recordando cuando el mismo se ponía así de feliz.

- ¿Que pasa, no te gusto la noticia?- pregunto Yurio al verlo.

- Si, es buenísima pero... después de eso voy a anunciar mi retiro.- se escucho un silencio aplastante en todo el teatro.

- Hijo salgamos un rato...- dijo Nikolai muy serio.

Ambos salieron a tomar un poco de aire fresco, a una pequeña terraza del lugar, el mayor debía admitir que le tomo por sorpresa las palabras de su representado sin embargo no lo había sacado como un hombre de negocios si no como un amigo y un padre para escucharlo.

- Se lo que me vas a decir, tengo una larga carrera por delante todavía y...- se quedo cayado al verlo negar.

- No hijo no, te traje aquí porque algo te molesta, hace días lo vengo notando.- dijo viéndolo a los ojos.

- Solo me he puesto a pensar que sera de mi en el futuro.- se sincero.

- Entiendo, hay momentos en nuestras vidas donde llegamos a un tope emocional y eso hace que nuestros demás sueños y metas se estanquen...- desvío su vista a los grandes edificios- ¿Que es lo que te preocupa?- cuestiono volviendo a bajar su vista.

- No lo se, quizás el miedo de que lo que hago ya no sirve de nada, que las personas se aburren con mi trabajo y no les puedo brindar nada nuevo.- comento mientras jugaba con sus dedos.

- Siempre has sido un gran artista, verte tocar en aquella competencia cuando eras un joven me lo dijo claramente... lo hacías con tanta pasión, pasión de llegar a ser alguien grande en la vida y eso lo has perdido hijo.- dijo muy seguro de sus palabras.

- Sigo tocando muy bien...- comento Yuuri sin entender muy bien a que se refería.

- Si, tocas hermoso pero ya no transmites esa pasión de antes.- dio una pequeña sonrisa bajo aquel bigote espeso.

- ¿Como recupero mi pasión?- pregunto ladeando la cabeza un poco.

- No lo se...- sonrió aun mas- Lo tienes todo, dinero, fama, un hermoso departamento con la mejor vista y amigos que te quieres y familia que te apoya ¿Que te hace falta?- pregunto.

- No tengo idea.- agacho la cabeza aun mas frustrado.

- Escucha, la nueva gira por Europa comenzara dentro de ocho meses, tendrás ese tiempo para descubrir que te falta.- Nikolai le palmeo el hombro para darle un poco de animo.

- Ayúdame a entender por favor... llevo meses rompiendome la cabeza y no se aun que es lo que me hace falta.- se quito las gafas y se froto un poco los ojos evitando llorar.

- Eso lo tienes que descubrir tu... pero yo pienso que quizás te hace falta dar amor y recibirlo.- comento mientras lo veía.

- Regresare con mis padres entonces...- suspiro triste.

- No me refiero a ese tipo de amor Ágape, me refiero al tipo de amor al estilo Eros para que revivas la pasión que has perdido.- le guiño un ojo y se fue.

Yuuri se quedo pensando en lo que el mayor le había dicho, quizás tenia razón, cuando iba de visita a Hasetsu a ver a sus padres no lograba sentir la misma pasión que sentía cuando era joven, por mas amor que le daba su madre y todos los mimos que le hacia no eran suficientes para despertar lo que se había dormido, el jugar con sus sobrinas y el convivir con su hermana y padre que le daban ánimos no era suficiente. Dio un suspiro largo y cansado mientras sus pensamientos eran redirigidos en otra dirección, había resuelto posiblemente una parte del enorme rompecabezas que era su vida en esos momentos.

- Tenemos que terminar el ensayo.- dijo Yuuri ya mas relajado volviendo con los demás.

- ¿Ya no te vas a desquitar con el piano?- pregunto Mila sonriendo.

- No, ya no.- Yuuri le siguió el juego.

- Antes de que sigamos ¿De verdad te vas a retirar?- pregunto el rubio dejando aun lado el violonchelo.

- No lo tengo decidido aun, quizás si, todo depende de lo que pase en estos meses.- comento con un deje de tristeza.

- Yuuri no quiero que nos dejes.- Mila hizo un puchero- Eres nuestro maestro y mentor, ademas de nuestro Suggar Daddy que nos consiente.- lo abrazo con cariño.



Melisseth Valladares

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En el texto hay: amor lgbt, amor sexo, amor lujuria pasión

Editado: 24.10.2020

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