Musa

En busqueda.

Ese fin de semana fueron a ver unas cuantas propiedades, Víktor le pidió ayuda a su tío quien seria cómplice del gran secreto, casi le topa la mandíbula al suelo cuando se entero que la hermosa princesa que los acompañaba era su hija oficial y legal, ambos le hicieron jurar que no le diría a nadie sobre ella hasta que llegara el día de la boda, el hombre acepto y juro guardar silencio. De todas las que vieron ese día hubo una que dejo enamorado a Yuuri, dos plantas, mucho espacio adentro, patio al frente y atrás, cochera para tres autos, era perfecta para que Mia y makkachin corrieran todo lo que se les daba la gana. 

 

Se despidieron de Yakov ya que debían hablarlo como pareja y decidieron levar a Mia a conocer la Noria, donde subirían para que viera la ciudad entera desde la cúspide, makkachin iba con ellos y cuando la niña se canso de caminar subió a los hombros de Víktro, por suerte pudieron subir con el caniche siempre y cuando este no hiciera sus gracias sin embargo estaba muy bien entrenado. 

 

- Mami tengo miedo.- se aferro a la pierna de yuuri mientras esta comenzaba a subir. 

 

- Tranquila nada va a pasar.- yuuri la sentó a su lado. 

 

Makkachin salto a las piernas de Víktor asustado también, a medida subían la vista se iba haciendo mucho mas hermosa y Mia estaba maravillada dejando así de tener miedo. 

 

- ¿Que piensas de la casa?- pregunto Yuuri cuidando que la niña no se cayera del asiento ya que iba de pie. 

 

- Me gusto mucho, tiene el suficiente espacio para que juegues y que este peludo rasque todo lo que quiera.- le acaricio la cabeza al caniche quien movio la cola. 

 

- Lo mismo esta pensando, podríamos poner una piscina en el patio y unos juegos.- sonrió. 

 

- Tenia cinco habitaciones aparte de la de huéspedes, podríamos no se... darle un hermano a Mia.- dijo Víktor con una sonrisa en forma de corazon en sus labios. 

 

- ¡Siiii... quiero un hermanito para jugar!- grito sentándose y makka dio unos ladridos. 

 

- ¿Que, tu también quieres un hermano?- pregunto Yuuri al perro. 

 

Este solo bajo y le dio un beso de lengua en la mejilla, los tres rieron, Yuuri también lo había considerado sin embargo no se atrevió a decir nada ya que apenas estaban comenzando con Mia, al llegar a lo mas alto se pusieron de pie admirando la belleza de la vista, era una altura vertiginosa y que le pondría los pelos de punta a cualquiera, Yuuri solía ir ahí cuando se sentía un tanto cabizbajo así que ya estaba acostumbrado y la primera vez que llevo a Víktor este no se atrevió a levantarse del asiento, ahora estaban los tres de pie viendo el paisaje, ambos se dieron un beso cariñoso y esperaron a que bajara. 

 

- ¿Podemos volver a subir?- pregunto Mia emocionada. 

 

- Si, cuando el sol se vaya a ocultar subimos de nuevo y vemos el atardecer.- dijo Yuuri sonriendo. 

 

- Para mientras vamos a comer un helado.- sugirió Víktor. 

 

Fueron al mercado Pike Place a uno de los tantos puestos que aun estaban abiertos, Víktor compro los helados y buscaron unas bancas para contemplar los barcos que iban llegando y el oleaje, Mia quería bajar pero por el momento no iba a poder puesto que debía terminar su helado, a makkachin también le gustaba el helado y al final le habían comprado uno. Víktor recibió una llamada de la secretaria de uno de los asociados queriendo organizar una reunión, el peliplata odiaba esas llamadas en fin de semana, ese día era especial para su familia y quería cortar la llamada pero la mujer se esmeraba en hacerle preguntas sobre la promoción del nuevo disco que lanzaría uno de los otros artistas. 

 

- Mamá...- llamo Mia viendo a un lugar detrás de donde estaban ellos. 

 

- ¿Que pasa?- Yuuri volteo pare saber que era lo que veía. 

 

- Esta chillando un perrito ahí.- señalo un callejón entre dos locales cerrados. 

 

- Yo no escucho nada.- dijo mientras trataba de escuchar. 

 

Se dio cuenta de que no era solo Mia quien lo escuchaba pues makkachin hace rato estaba inquieto queriendo ir al lugar, se levanto y tomo la mano de la niña para ir a ver mientras sujetaba con fuerza la correa para que makka no se soltara a correr, Víktor los siguió mientras hablaba ya irritado. Yuuri escucho unos quejidos al acercarse y pensó que algún desalmado había botado un perrito a la basurero, identifico la lugar de donde venia y lo vio cubierto con unas cajas vacías, al quitarlas y levantar la manta la sangre se le heló. 

 

- ¡Víktor!- grito asustando al menor quien fue rápido a ver. 

 

- ¡Carajo...- también se quedo estupefacto- Tómalo y sube al auto!- dijo cargando a Mia y agarrando la correa. 

 

Yuuri lo levanto con mucho cuidado escuchando los quejidos bajitos y ambos se fueron corriendo al estacionamiento, Víktor llamo a Otabek para que los alcanzara en el hospital y que se llevara a makkachi a casa un tiempo, acelero lo mas que pudo y al llegar Yuuri salto del auto y fue corriendo a buscar ayuda. 

 

Lo que escucho Mia y makkachin no fue un perrito, era un bebé, alguien había ido a tirar a un bebé al basurero como si fuera poca cosa, la criatura solo se quejaba y hacia el intento por llorar, por suerte estaba vestido y envuelto en una manta calientita o posiblemente hubiera estado en problemas por el frio, aunque las hormigas ya habían comenzado a rodear la caja donde estaba, Beka no tardo el llegar y le pareció extraño que estuvieran en el hospital ademas de preocupante, Mia aun estaba dentro del auto en su asiento especial y el kazajo no la vio. 

 

- ¿Estan bien?- pregunto al ver el rostro de preocupación de Víktor. 

 

- Si, solo llévate a makka y yo lo iré a buscar mas noche.- se lo dio. 



Melisseth Valladares

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Editado: 24.10.2020

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