Nahual - Espíritu Protector

Materializar o morir

Los alumnos lo siguieron callados, Feber vio a Aura la cual a simple vista se le notaba lo preocupada que estaba, Feber no sabía que decirle ya que el también estaba preocupado por sus amigos, tomo valor pero justo en el momento que diría algo a su compañera se escuchó una voz decir —Estarán bien, Gina siempre se las arregla para salir de problemas, y tus amigos parece que también hacen lo mismo, así que no hay de qué preocuparse—

Jezer que era muy callado parecía más hablador que de costumbre, ¿será que está nervioso también? pensó Feber, no sabía a ciencia cierta si su deducción era la correcta, pero de lo que sí estaba seguro era de su arrepentimiento por no haber podido hablar antes que él, aunque muy en el fondo sabía que las palabras que Jezer habían dicho eran las ideales.

—Gina corre, la luz de la luna se está opacando—

—Ya no puedo correr más siento que desmayare Dan.—

Los chicos se detuvieron, —Hay que descansar un poco— sugirió Matius, —siento que esta noche es interminable, en aquel momento el bosque parecía de un tamaño sideral.

Mientras los chicos descansaban una risa aterradora surgió entre la penumbra de la noche, una bestia del tamaño de un oso caminaba hacia ellos, tenía unos grandes ojos color naranja que brillaban en la oscuridad, y decía a los chicos con una voz chillona y un tanto psicópata.

—Hoy me divertiré mucho,— salto hasta quedar a escasos dos metros de ellos, Gina apresuradamente se hizo hacia atrás y tropezó con una palo seco que había en el suelo, lo que hizo que cayera sentada entre ramas y hojas secas, aquella bestia era sin dudar alguna un Nahual con aspecto de hiena, Dan y Matius tomaron dos palos del suelo, les temblaba la mano, pero no iban a dejar que ese ser les hiciera algo sin oponer resistencia primero, el nahual se acercaba lentamente mostrando sus grandes y afilados colmillos.

—Detente Nibrus— la gigantesca hiena obedeció a la voz deteniéndose inmediatamente.

—Solo necesitamos a uno, fueron las palabras de un hombre vestido con una túnica totalmente negra que se encontraba atrás de un árbol, sobre su cabeza tenía sombrero del mismo color, se mostró ante los chicos intencionalmente, en su rostro había una cicatriz que cruzaba desde su ceja izquierda hasta el labio inferior, su rostro era robusto con un semblante adusto.

—Pero ahora que me han visto no queda más opción que desaparecer a los otros dos, mientras se reía a carcajadas, la hiena comenzó a reírse junto con él, en ese momento Matius grito

—¡Corran al bosque! — mientras lanzaba su palo al inmenso animal, la rama rebotó en la piel de aquella fiera, Los chicos comenzaron a correr saltando entre arbustos, y gruesos troncos.

—Siguelos, trae al chico y mata a los otros dos, la hiena obedeció al hombre y comenzó a seguir a los chicos, los cuales corrían y gritaban pidiendo ayuda, estaban totalmente desorientados, Matius se acordó del guardián trataba de ver algo para guiarse, Gina que no podía seguirles el paso a los chicos tropezó y cayó nuevamente,.

—VAYANSE— gritó la niña, —déjenme aquí, les dará tiempo para escapar,— Matius que casi siempre tenía una solución a los problemas esta vez se sentía tan impotente, vio a todos lados y divisó el árbol que había caído obstaculizando el camino.

—No te dejaremos aquí, Gritó Dan ayudando a Gina a ponerse nuevamente de pie Matius, corrió en dirección donde se habían encontrado al Kobol,

—AYUDA, ARDUS, AYUDA, Matius se acordaba perfectamente del nombre del guardián, cuando llegó al lugar donde lo habían visto anteriormente, se detuvo bruscamente y un frío extremo invadió su cuerpo por lo que vieron sus ojos, la espada de Ardus estaba en el suelo cubierta de sangre y entre unos arbustos se podía ver un bulto del cual sobresalía una mano, no cabía duda, era el cuerpo de Ardus que yacía sin vida frente al chico, Matius ya no tenía ideas, Dan y Gina lo alcanzaron, Gina grito, Dan le tapó la boca para que no fueran descubiertos, las lágrimas de la niña no se hicieron esperar, y aquella riza aterradora se escuchó nuevamente, esta vez detrás de ellos,

—Creí que los había perdido, es broma siempre supe hacia dónde se dirigían, lastimosamente solo ocupamos a Dan, a ustedes dos tendré la dicha de matarlos justo aquí.

—Matius di mi nombre, Matius di mi nombre— escuchaba el pequeño, —¿tu nombre?— pero ¿Cómo te llamas? pregunto el chico mientras Nibrus se acercaba con pasos lentos, sus dientes cada vez eran más y más grandes.

—Recuerda, tú lo sabes— Matius comenzó rápidamente a hacer memoria, Nibrus de dar pasos lentos comenzó a correr, Matius cerró fuertemente sus ojos, repentinamente tuvo un recuerdo de cuando era mucho menor, su mente viajo al pasado y sus memorias ocultas brillaron, Gina moría de espanto, Dan la abrazo fuerte y Matius dio un grito estremecedor, —¡WOFLKER¡— seguidamente una luz comenzó a brillar enfrente de los chicos, entre destellos, aullidos y obres de luz una criatura apareció tomando por el cuello al acechador derribándolo instantáneamente.



Jezequiel

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En el texto hay: colegios, magia, bestias espirituales

Editado: 08.02.2021

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