Nahual - Espíritu Protector

Pelear o morir

Luego de un momento los chicos ya estaban dentro del Bosque, la oscuridad de la noche hacia que todo se viera tenebroso.

-Recuérdenme porque estamos aquí, pregunto Frederick

-Tu, por ser un lengua floja, yo por seguir a estos dos en sus locuras, y al final pienso que no es tan buena idea. Contesto la única chica que iba en el grupo.

-Materializaremos a nuestros Nahuales aquí, Contestó Dan,

-¿Pero qué les pasa? eso no es nada seguro, que no se han dedicado a leer tan siquiera un poco. Ponerte en peligro no asegura que tu Nahual aparecerá. Es un riesgo que estoy dispuesto a correr, dijo Dan con voz desafiante a su rehén.

Los chicos temerarios se adentraron a las entrañas de aquel lugar, y tal tenacidad estaba por costarles caro.

Sombras se paseaban por todos lados, Gina sujetaba fuertemente la mano de Dan, Frederick miraba hacia cada rincón, no se sentía seguro, y Matius caminaba junto a su Nahual.

-Haber, díganme Genios, ¿Cómo piensan materializar sus nahuales aquí? ¿acaso van a esperar que una víbora gigante nos ataque? ¿o que un oso de tres cabezas nos quiera devorar?

-Callate Frederick, algo tendremos que encontrar

-Genial, estoy con unos locos que se adentran en un bosque prohibido buscando peligro, solo para intentar materializar un Nahual que muy probablemente no aparezca.

-Vaya, Vaya, Vaya, pero que tenemos aquí, nos volvemos a encontrar chico, sabía que ibas a regresar.

Era el hombre con el que había charlado Matius, aquel hombre que trato de convencerlo de irse con él, rápidamente miro hacia el cielo, y para su sorpresa esa noche había Luna llena.

-Te equivocas, no vengo aquí para irme con ustedes.

-Chico no quieras engañarte a ti mismo. sígueme.

Wolfker mostro sus dientes afilados, haciendo ver que estaba dispuesto a todo para proteger a su portador.

-Si así lo quieres así será. Tobas, dijo con tono severo, en ese mismo instante un Lobo Negro como la noche apareció de entre los árboles, sus ojos eran verdes, y  tenia un tamaño tan grande como Savage.

Sus colmillos eran enormes, y el sonido que emitía era aterrador.

-Si no quieres venir por las buenas, vendrás por las malas.

Tobas se dirigió velozmente a Wolfker, este lo esquivó por poco,

-Salgan de aquí, gritó el Nahual.

-Pero si venimos por esto, dijo Dan,

-Creo que no estas entendiendo la situación muchacho, LARGUENSE DE AQUI.

-Yo me quedo, dijo Matius.

-Yo igual, dijo Dan, qué más da, Contestó Gina.

-Si salimos de esta, estén por seguros que los acusare. exclamó Frederick el cual no atrevió a irse ya que le aterrorizaba la idea de vagar en aquel oscuro bosque.

Wolfker se quedó delante de los chicos, mientras aquel hombre alto, fornido y que portaba una túnica negra, decía al mismo momento en que se quitaba la capucha.

-Permitanme presentarme, mi nombre es Kall, y estoy aquí para llevarme a Matius, con ustedes no tengo nada, así que se pueden retirar, o pueden quedarse aquí solo para morir.

- ¿¡QUÉ QUIERES DE MÍ!?, LARGATE- Grito Matius, No nos iremos, dijo Dan.

-Como ustedes gusten, Tobas, mata a los otros tres.

Aquel enorme Lobo salió corriendo hacia los chicos, Wolfker logró tomarlo con sus colmillos del cuello y tirarlo al suelo.

Frederick en ese momento entro en pánico y salió corriendo,

-Frederick espera, grito Dan.

-Deberían correr como su amigo el cobarde, mi intención es hacer esto de la manera más discreta posible.

Los chicos se vieron entre sí, abandonar a su amigo Matius no era opción.

Mientras tanto Frederick corría sin rumbo, tropezó una vez, tropezó dos veces y cayó al suelo. Lagrimas salian de sus ojos, y recuerdos vinieron a su mente.

Cuando era muy niño su padre golpeaba a su madre constante, él nunca pudo defenderla hasta que un día la tragedia llegó, en un arrebato de ira de su padre le quitó la vida a la persona que siempre lo había entendido,.

Escucho una voz en su interior, -No era esto lo que deseabas, la oportunidad para poder materializarme, puedes llamarme esta noche, deja de llorar como una niña, regresa allá y por primera vez se un hombre, si no regresas no te diré mi nombre nunca.

El chico se levantó y se dirigió a paso ligero de nuevo al lugar de donde había huido.

Wolfker estaba ensangrentado, Dan y Gina se sentían inútiles, por más que intentaban no podían ni siquiera escuchar balbuceos de sus nahuales.

-Wolfker, resiste, -

-Es inútil niño, tu Nahual aun es joven y tu conexión con él es muy débil, jamás podrás ganar. te lo diré por última vez, acompáñame-

El Nahual de Matius apenas podía estar en pie, Matius levantó un pedazo de palo que estaba cerca de él.

-Es una lástima que esto tenga que terminar así, no eres lo que esperaba, el gran maestro se equivocó contigo, serás una vergüenza para los Licantro, por eso tendré que acabar con todos ustedes aquí mismo, Tobas termínalos.

Aquel Nahual, se dirigió a los chicos, Wolfker trató de obstruir su paso, pero Tobas era más ágil, esquivo sus garras y con sus fieros colmillos lo tomo del cuello y tiró casi a tres metros de distancia, el Nahual de Matius cayó a tierra rodando sin poder levantarse, todo parecía perdido Tobas se dirigía a gran velocidad los chicos serraron sus ojos, aquel gran lobo oscuro salto hacia ellos, en ese momento se escuchó un grito y Frederick salto de la maleza, .

-No pudo haber sido mejor, todos morirán aquí y nadie sabra lo que paso murmullo Kall.

Tobas abrió su gran hocico, y poco antes de llegar, Frederick sonrió, Destellos de luz comenzaron a iluminaron el lugar.

-TYYYRUUUS, grito aquel muchacho, el grito fue tan fuerte que se escuchó en todo Calmecac.

De entre los destellos apareció un tigre de Bengala, que dio un certero golpe a Tobas en uno de sus costados, este tuvo que retroceder.



Jezequiel

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En el texto hay: colegios, magia, bestias espirituales

Editado: 08.02.2021

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