Nívea

4. INVISIBLE A LOS OJOS

La humanidad progresa.

Hoy solo quema mis libros;

Siglos atrás me hubieran quemado a mí

Sigmund Freud

---------------------------------------------------------------

La noche comenzó a caer con fuerza. La luz de la luna entraba a través de los cristales de la ventana desprovista de cortinas. Me encontraba tumbada en el suelo con varios libros de aritmética y hojas en blanco iluminada con la luz mortecina de una pequeña vela, ya que, como no, las monjas me daban el mobiliario sobrante y en peor estado. Apenas las patas de mi cama la mantenían en pie y era la única que no tenía muda de uniforme. El jabón que usaba para ducharme era el mismo para lavarme el pelo y, a veces, pasaba semanas lavándome solo con agua porque me daban el jabón cuando a ellas les venían bien. En cuanto al adecentamiento de mi cuarto lo hacía yo y las sábanas a veces no se secaban a tiempo y tenía que pasar varios días sin sábanas ni nada para taparme durante varios días. Con el frío tan horrible del invierno, no sé como aún seguía viva.

Morgan me miraba sin decir nada, alternando su vista entre la ventana y mis libros. Aquella niña misteriosa se me pegó como si fuera un chicle; lo que no sabía era como maldiciones iba a esconderla de todos.

No deseaba tampoco que fuera castigada por estar conmigo; bastante difícil era la vida aquí en el internado.

Después de un rato se sentó en el suelo a mi lado:

-¿Por qué te empeñas en hacer eso?-Me pregunto con tono intrigante.

-Porque si no hago esto seré una analfabeta. Las monjas no enseñan ciencias, solo creencias que no se sostienen, al menos para mí. No respetan que la gente no crea en su Dios; es algo que imponen al resto sin posibilidad de negación. Pero, para mí, lo que realmente existe es lo tangible, lo que puede calcularse y verse; la ciencia es para mí el camino indicado.

Ella me miro con rostro neutro con imposibilidad de saber en qué pensaba o qué sentía; quizás ella si era creyente y la había ofendido, pero era sincera y no podía traicionar mi forma de pensar o sentir por ofender a los demás. El mundo es amplio y las opiniones lo son aún más.

-¿No crees en fantasmas, ni en los demonios?

Aquella pregunta me dejó descolocada, ¿A qué se debía?, quizás aquella niña tenía realmente un problema o bien tenía una imaginación desbordante.

-No creo en aquello que no veo y si lo veo y no tiene explicación, tampoco lo creo.

La niña comenzó a sonreír de forma maliciosa, como si mi comentario mordaz fuera el chiste del momento. Parecía que había dicho la mayor de las tonterías pero no entendía la razón de aquella pregunta.

Mi rostro de desconcierto la hizo sonreír aún más. Aquella niña pequeña si que era un misterio; su mente debía de ser estudiada para averiguar qué tipo de pensamientos la mueven.

-Nívea, eres realmente divertida. Tu forma de ver las cosas es tan...humana, tan...centrada y carente de imaginación. Eres demasiado recta, demasiado obtusa y no puedes dejar posibilidades que no sean totalmente explicadas por aquello que llamas ciencia. No todo puede explicarse, dime, ¿De dónde vienen los sentimientos? ¿Del cerebro, del corazón? ¿Es cierto que provienen de las reacciones químicas del cuerpo?¿Tenemos alma? Y si es así ¿Dónde va cuando morimos?, ¿Por qué perdemos unos gramos exactos cuando morimos, es que el alma pesa y cuando morimos nos abandona?

¿Cómo era posible que ella pensara de esa forma tan adulta?, si era solo una niña... no podía comprender el alcance de su tipo de pensamiento, quizás era simplemente una niña superdotada que ha visto demasiado en muy poco tiempo. Peor aún así, sentía como si ella fuera algo más de lo que simplemente se veía en el exterior.

-Entonces Nívea, ¿No crees en lo sobrenatural?

-No Morgan; para mí eso no existe. Hay mucha gente que se ha aprovechado de esa excusa para ganar fama y dinero. Me parece un cuento de viejas, una escusa que la gente usa para ser más interesante o tener algún tema de conversación. Simplemente, ese tipo de temas no tiene cabida en mí.

 

Morgan parecía bastante desilusionada e incluso molesta. Parecía ser que ella sí que creía en esas cosas. No la culpaba ya que ella era una niña y el cerebro de los niños es altamente manipulable. Caminó hacia la ventana en silencio sin mirarme y puso su mano en el cristal de la ventana.

La melancolía teñía su rostro al igual que los reflejos azulados de la luna. Temía haberle hecho daño pero no podía hacerme creer en cosas en la que no podía creer.

-"Lo esencial es invisible a los ojos", esa frase siempre me ha gustado, Nívea. Ese maravilloso libro, El Principito, ¿Lo leíste? ¿Pudiste ver un elefante dentro de la serpiente?¿O eso era demasiado irracional para ti? A veces los pensamientos en vez de salvarnos nos traicionan porque no todo se ve con los cinco sentidos con los que nacemos, ¿Sabes que tenemos otros sentidos? Si te gusta tanto la ciencia debes de saberlo.La termorrecepción...la nocicepción e incluso unas capacidades conocidas con el nombre de "no humanas" como la ecolocalización propia de los murciélagos o la magnetorrecepción. No todo lo que nos rodea podemos verlo o sentirlo por la piel, a veces simplemente necesitas otras capacidades para ello, capacidades que no todos tienen. ¿Crees que no existe la telequinesis?, ha habido muchos en la historia que han demostrado ser capaces de ello y, ¿Adivina qué? La ciencia no ha podido explicar aún el motivo de por qué son capaces de lograrlo. Entonces según tú, ¿Debe la ciencia abandonar esos casos al no tener explicación? ¿Deben de continuar investigando o bien dejarlo a un lado porque, según tú, las cosas que no pueden explicarse no existen?



Black_Thunder

#1973 en Paranormal
#8183 en Thriller
#4659 en Misterio

En el texto hay: misterios, internado, sobrenatural

Editado: 30.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar