No trates de cuidarme

Capítulo 21

Nicolás

-Hola cariño.- Cristina respondió al instante mi llamada.

-Hola Cris.- Megan se había ido hacia más de media hora de casa hecha una furia, pero al menos ahora sabia la verdad.- ¿Cómo estas?

-Bien.- Respondió.- ¿Te pasa algo? Te noto un poco rara la voz.

-Hablé con ella, le conté.- Hacia varios meses ya que ella me pedía que le contara la verdad a Megan.

-¿De verdad? Eso es increible ¿Cómo se lo tomó?

-Se fue de casa, y dejó bien en claro que no piensa volver.- Me dolía haber arruinado las cosas entre los dos, despues de que ella me pidiera un abrazo, creía que nuestra relación iba  por buen camino.

-No sabes cuanto lo siento.- Su voz ya no era de emoción.- Si te parece que es mejor que el lunes no vaya, lo entiendo.

-No cariño, ella ya sabe la verdad, así que me gustaría que me acompañes al evento del martes, no quiero que la prensa se entere de ti por otro lado y comiencen a hablar cosas sin sentido, es mejor que todos sepan lo nuestro.- No podía permitir que comenzaran a ensuciar a Cristina.

-¿Seguro? No quiero hacerle mal a ella.- Cristina siempre defendía a Megan, cada vez que yo me enojaba, era ella la que se ponía de su lado, estaba seguro de que si me hija la conocía, se podían llevar muy bien, no esperaba que Megan la viera como su madre, eso nunca, pero si como una mujer en la quien poder confiar.  

-Seguro, el lunes por la mañana voy a recogerte al aeropuerto.

-¿Entonces Scott ya no trabaja contigo?- Preguntó.

-Aún sigue, esta contratado para el evento del martes, él y su hermano, además se acercan las elecciones, y los periodistas van a estar más molestos que nunca, no quiero que vayan a agobiar a Megan, él va a saber como manejar la situación, al menos espero que siga un mes más.

-Esta bien, bueno cariño, tengo que irme, estoy por recibir un cliente.

-Esta bien, nos vemos Cris.- Me generaba un poco de nervios la reacción que Megan tendría al saber que Cristina se quedaría en nuestra casa unos días, no se lo había dicho porque no quería que se enojara más todavía.















 

Megan

Llevaba dos días ya en casa de mi amiga, me sentía un poco incomoda, no me gustaba molestar, pero no tenía otro lugar al que ir, y ellos insistían en que me quedara. 

-Que día más perfecto.- Comentó mi amiga mirando a través de la ventana de su habitación.

-Puedes llamar a Marcos e invitarlo a salir- Sugerí.  

-No, hoy no tengo ganas de estar con él.- Cada día mostraba menos interés en el chico.

-Niñas voy hasta el centro comercial ¿Vienen?- Florencia acababa de entrar en la habitación, ella amaba las compras, al igual que nosotras, así que no dudamos ni un segundo en acompañarla.- Que limpia esta tu habitación Lina, parece otra.

-Fue Megan.- Dijo ella.- Ni creas que lo hice yo.

-Las espero en diez minutos afuera.- Luego de eso se marchó. Entre chistes y risas, nos arreglamos con mi amiga y salimos. Flor nos avisó que mañana llegaría el padre de Lina, había salido por trabajo hacía unos días, y tenía que estar prensente en un evento importante que habría en la ciudad. A veces deseaba que mi padre fuera un poco como el de mi amiga, todas las noches las llamaba, incluso cuando supo que yo me estaba quedando en su casa, preguntaba por mi, Leandro era un hombre muy bueno, y sin duda amaba demasiado a su familia. El centro comercial quedaba bastante cerca de la casa de Lina, en menos de diez minutos ya habíamos llegado, así que pasamos toda la mañana probándonos ropa a montones.

-¿Quieren un helado?- Preguntó Flor, luego de salir de una tienda.

-Vamos a la que tiene el cartel de la vaquita.- Gritó mi amiga y varias personas que pasaban por nuestro lado comenzaron a reír, ella amaba la heladería con la foto de la vaca sonriente, desde chiquitas veníamos a ese lugar. Lina entro corriendo al local, pero a los pocos segundos volvio a salir.- Cambié de opinión, ya no quiero nada, vamos a casa.

-Pero yo sí.- Dije.- Deja que compre algo y listo.

-No Meg, vamos, vamos a otro lado.- Comenzó a tironear de mi campera para impedir que entrara, mi amiga estaba actuando muy raro, y su madre tampoco entendía nada. Logré que me soltara y entré en el local. En una de las mesas más apartada, estaba mi padre junto con una mujer.

-Amiga vamos.- Lina acariciaba mi hombro dulcemente, ella ya sabía lo que mi padre me había confesado, pero no estaba segura de si esa era la mujer.

-Cállate Lina.- Pedí.

-¿Qué sucede?- Preguntó Flor acercándose a mi lado.

-Flor ¿Sabes el nombre de la mujer que esta con mi padre?

-¿Tu padre? Oh, si, es abogada, creo que su nombre es Cristina ¿Por qué lo preguntas?- Sin responder comencé a caminar hacía su mesa ¿Cómo se atrevía a traerla aquí? ¿Ahora quería que todo el mundo se enterara de su relación? Si eso era lo que él quería, entonces yo lo ayudaría a estar en todos los noticieros y revistas de la ciudad.    

-Oh, que hermoso, se agrando la familia.- Grité, para llamar la atención de todos los presentes.-Perdónenme, llegué un poco tarde ¿Así que era verdad? ¿Esta es la razón por la que no vuelves por días a casa?- Ambos me miraban sorprendidos.- Soy Megan, Megan Moll, pero creo que ya me conoces.- Dije en dirección a ella. 

-Megan, deja que te expli...- No dejé que mi padre terminara de hablar. 

-¿Explicarme qué?- Comencé a gritar como loca, y admitó que estaba exagerando.-Que te vas de casa, dejandome sola por días enteros, diciendo que trabajas, para ir a acostarte con la primer zorra que aparece en tu camino, me das asco papá. 

-Megan no grites, la gente escucha.- Y eso era lo que buscaba, aunque no podía evitar estar enojada de verdad.

-A la mierda lo que piense la gente, a la mierda lo que pienses tú.- Estaba tan furiosa que tiré todo lo que había en su mesa.- No quiero volver a verte, no pienso volver a tu casa, aunque si lo pienso bien, creo que te estoy haciendo un favor.- Clavé la mirada en ella.



Salome Alles

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En el texto hay: amor adolescente, amor y amistar

Editado: 07.07.2020

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