No trates de cuidarme

Capítulo 28

Megan

-¿Me veo linda?.- Preguntó mi amiga mirándose nuevamente en el espejo, ya había perdido la cuenta de cuantas veces me había hecho la misma pregunta el día de hoy. En medía hora teníamos que ir a encontrarnos con su chico, y al fín conocería al afortunado que se había ganado el corazón de mi amiga. La pobre estaba muy nerviosa.

-Te ves hermosa.- Dije sincera, ella era una chica demasiado bella, y cualquier cosa que usara le quedaba muy bien.- Él no va a poder dejar de mirarte en toda la noche Li, te lo prometo.

-Ay, basta, solo lo dices porque eres mi amiga y me amas, seguro me meo muy mal.- Decidí no volver a responderle, no servía de nada.- ¿Y si le caigo mal a su hermano? ¿Qué tal si le dice que no le agrado y Lucas termina dejándome?

-Relajate un poco Lina.- Aconsejé.- Todo va a salir bien, y yo voy a estar ahí, para apoyarte en cada momento.

-Pero Megan dime ¿Qué hago si no le caigo bien a su hermano?- Al parecer, para ella era muy importante tener la aprobación de la familia del chico, a mí no me hubiese importado en absoluto.

-Tendría que ser un estúpido para eso, eres una chica encantadora, todo el mundo te adora, lo más probable es que yo no le caiga bien, a ninguno de los dos.- Dije soltando una carcajada, y caminando hacía el espejo de cuerpo completo.

-¿Por qué dices eso Meg? Seguro le vas a caer muy bien a Lucas, le hablé mucho de ti, y muy buenas cosas.- Dijo sonriente.

-Sabes que no suelo dar una buena primera impresión, todos siempre piensan que soy una especie de demonio rubio malvado como dice mi papá.- Comenté volviendo a reír.- Adémas, si él miró las noticias todo este tiempo, cuando me vea me va a reconocer, y sabes que cuando la gente me reconoce, solo me mira de mala manera.

-Él no va a hacer eso, no te conoce, la mayoría de la gente juzga sin antes conocer, pero Lucas no es así.- Habló, y yo solo permanecí en silencio, no creía que ella tuviera la razón, todos en la calle me miraban de mala manera ¿Por qué iba a ser diferente esta noche?

-Bueno, pero en realidad no importa si hoy llega a pasar lo de siempre, ya estoy acostumbrada.- Dije, para luego comenzar a maquillarme, ya había terminado de cambiarme, al final, terminé poniéndome el top negro y la falda que mi amiga me había elegido, y para terminar unos zapatos y accesorios dorados.

-Estas hermosa.- Dijo Lina.- ¿Sabes quien se volvería loco si te viera así?- Preguntó divertida.

-No sé.- Respondí cortante.- Y tampoco me interesa saberlo, así que por favor no vuelvas a mencionar nada que tenga que ver con él.- Añadí.

-Que estúpida, perdón que te lo diga así Megan, pero estas perdiendo la oportunidad de estar con una persona que te ama ¿Y sabes algo? Cuando te des cuenta va a ser demasiado tarde.- Dijo, y se marchó de la habitación, y como hacía últimamente cada vez que alguien nombraba a Scott, no respondí, porque sabía que ella de nuevo tenia razón, pero la decisión ya estaba tomada.

Seguí maquillando mi rostro mientras recordaba todos los momentos que había pasado con él, había estado en varios años de relación con un chico, el cual no provocaba nada en mí, donde todo era por costumbre, o por miedo a quedarme sola, y un día, él había aparecido, y aunque me costó demasiado darme cuenta, y aún más admitirlo, me había enamorado de él ¿Cómo lo sabía? Simple, me gustaba que me mirara, me gustaba saber que él moría por besarme, tenía la necesidad de estar cerca de él todo el tiempo, por las noches lo extrañaba, me gustaba verlo sonreir, me gustaba escucharlo decir mi nombre. Mientras me miraba en el espejo me acordaba de todos los pequeños y grandes momentos que habíamos pasado juntos, como de la vez que lo obligué a que bajara la escalera cargandome.

-Tienes que bajar a comer Megan.- Ordenó un Scott ya un poco enojado.

-¿No entiendes que no tengo ganas?-Dije hundiendo mi cara aún más en la almohada.- ¿Por qué quieres obligarme a hacer algo que no quiero? Vete de mi habitación.

-Clara dijo que anoche no cenaste.- Dijo acercándose más a mi cama.- ¿Eres tonta? No puedes estar más de un día sin comer Megan, vas a hacer que me enoje contigo.

-¿Y eso a ti qué? Es mi problema.- Contesté de mala manera, y eso lo hacía poner aún más enojado, y para decir verdad, me gustaba.- No eres ni mi papá, ni mi amigo, y mucho menos mi novio. Vete.

-No debería importarme, pero lo hace y mucho, me importas.- Admitió y mi corazón comenzó a latir desesperado.- Megan, en verdad me importas.- Repitió.

-¿Estas coqueteando conmigo Scott?- Pregunté divertida.

-Si lo estoy ¿Qué tiene? ¿A caso no te gusta?- Obvio que me gustaba, me encantaba, pero no iba a dejar que lo supiera.

-No. Tu eres una especie de niñera que mi papá puso para que me cuidara, es poco profesional lo que haces.- Dije levantándome de la cama y acercandome a él.- Me parece que voy a tener que llamar a mi padre, alguien se olvido cual es realmente su papel en esta casa.

-Mira piojosa, ni en mil años me podría fijar en una enana como tú, tan fea y tan caprichosa, solo estaba bromeando, ahora ven baja a comer.

-Solo si me cargas.- Dije, de la forma más dulce que pude. Scott permaneció varios minutos en silencio.

-Bueno esta bien.- Dijo al fin, y para decir verdad, yo pensaba que no iba a aceptar.

Así que ese día, casi rodamos por las escaleras los dos, con él me sentía bien, era la primera vez que una persona me hacía sentir así, pero yo no podía ofrecerle nada, nada bueno, todavía necesitaba sanar, porque no era nada justo que una persona de todo en una relación sin recibir nada. No era lo que él merecía, ni tampoco fue lo que Colin se mereció.

-Megan.- Mi amiga entró en la habitación llamándome.

-¿Qué sucede?- Pregunté, mirándome aún en el espejo.

-Quería disculparme.- Deje de mirarme en el espejo y caminé hasta ella.- No tengo que meterme en tus decisiones.



Salome Alles

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En el texto hay: amor adolescente, amor y amistar

Editado: 07.07.2020

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