Perdida en su mirada

Capítulo 9

Pasar tiempo con la abuela es bueno, siempre tenía algo nuevo que contar y algún comentario descabellado que hacer, y si cada comentario descabellado que salía de la abuela era sobre Nick y yo. El recuerdo de la abuela en la cafetería llego a mi mente.

“-Sabes cariño

Empezó la abuela mientras daba un sorbo al Licuado que acabábamos de comprar

-Quizás lo que está pasando con Sam y todo lo que Nick está haciendo por ti es una señal.

La mire con una sonrisa en la cara ya sabía a donde quería llegar la abuela, pero de igual manera tenía curiosidad que estaba pasado por esa cabeza tan creativa que tenía.

- ¿Una señal?, de que señal hablas abuela.

La abuela dejo a un lado el licuado y me miró fijamente.

-En verdad no te tas cuentas

Solo negué con la cabeza, a decir verdad, no entendía de que estaba hablando con exactitud.

-Mi linda niña, tú y Nick están hechos él uno para el otro, es solo que ambos se empeñan a mirar hacia otro sitio, tu a Sam y Nick; bueno Nick mira a todos lados que tengan largas piernas y sean unas insípidas, con voces chillonas, tal como la pelirroja que a llevado a casa

La desaprobación no demoro en aparecer en el rostro de la abuela, lo cual me causo un poco de risa.

-No lo sé abuela, si es verdad que estamos destinados, solo pasara no creses.

-Oh mi niña pasara y más pronto de lo que todos piensan.”

Después de aquella peculiar charla terminamos nuestros licuados, mientras platicando de cómo iba todo en la empresa y después de prometerle que el siguiente fin de semana saldríamos de nuevo, las dos nos dirigimos a nuestros respectivos hogares, después de un rato ya estaba nueva mente de regreso en casa, todo estaba en silencio y las luces estaban apagadas, mire la hora 8 pm, era temprano por lo que supuse que mama y el tío Malcon aún no llegaban de su cita, era tan tiernos verlos juntos, parecían dos adolescentes enamorados, el tío Malcon  invitaba a mama a un lugar diferente cada día, en ocasiones la llevaba a cenar, a cine, a la playa, a la feria local, al parque de diversiones y siempre me informaban a donde irían y a qué hora regresarían; me sentía como la madre alcahueta que secundaba el romance juvenil de su hija, con el chico guapo y encañador del instituto.

En cuanto estuve en mi alcoba deje mi bolso sobre la cama, para después caminar al pequeño escritorio en el que tenía mi laptop, después de encenderla, le di reproducir a mi lista de canciones favorita, en cuanto sonó la canción suggar de maroon 5 me puse de pie y me encamine bailando al baño para llenar la tina, en cuando puse las esencias y abrí el grifo para que se llenara la tina  y se templara el agua; regrese a mi habitación para buscar algo cómodo que ponerme para dormir, después de buscar un rato opte por un conjunto de dos piezas, el pantalón era corto en un color verde menta con un pequeño borde blanco y la camisa era color blanco con algunos puntos de color verde menta, deje todo lo necesario sobre la cama y justo antes de ir al baño mi teléfono empezó a sonar, mire el identificar de llamadas “Sam” di un suspiro y conteste

-Hola

-Em, como has estado

-Bien Sam, tu como has estado, como ha ido todo con Mía

-Todo a salido de maravilla, Emma oficialmente tengo novia, y creo que puedo decir con toda seguridad que es la mujer perfecta para mi

No podía negar que las palabras de Sam me dolían, pero no era el tipo de chica que se echaba a morir por nada, había superado cosas peores y ya había llorado y bebido por Sam, ahora solo quedaba superarlo, debía seguir adelante, y quizás en algún momento llegaría un chico guapo, quién correspondiera mis sentimientos.

-Me da gusto escuchar eso Sam, Felicidades.

- Gracias Em, y que tal estuvo tu fin de semana. 

- agitado, pero bien; voy a darme una ducha e iré a dormir estoy un poco cansada.

-Oh ya veo, bien pues te dejo para que descanses.

-Estaba bien, cuídate y descansa.

Termine la llamada y corrí al baño no quería inundar mi departamento, en cuanto cerré la llave regrese una vez más a la habitación y subí un poco el volumen de la música mientras tomaba mi teléfono y el pijama que usaría y caminaba de regreso al baño, me quite la ropa y entre en la tina, en cuanto estuve adentro mi teléfono sonó una vez más, atendí sin mirar de quien se trataba.

-Olvide decirte algo importante.

La vos de Sam sonó atravez del teléfono.

-Dime algo importante.

-Te quiero, Emma y eso nunca va a cambian, aunque yo este con alguien o tu estés con alguien siempre te voy a querer más que a nada en el mundo.

Un suspiro imperceptible salió de mis labios, cerré los ojos unos segundos y lo volví abrir.

-Yo también te quiero Sam.

-Te veo luego pequeña descasa.

Esta ves fue Sam quien termino la llamada.

 

EL Despertador sonó como de costumbre, indicando que ya era lunes y debía ir a trabajar, me sentía mucho mejor que los días anteriores y la resaca del sábado había desaparecido por completo por lo que me sentía al 100% de mis capacidades, este lunes era algo diferente de todos anteriores, mi estado de ánimo era magnifico, no era que los otros lunes estuviera como un ogro, pero este en especial estaba más contento que de costumbre. Sali de la cama para poner algo de música, conecté mi teléfono al amplificador y después de arreglar mi cama, camine a el armario mientras cantaba cheap thrills de Sia  buscaba lo que me pondría el día de hoy, después de un rato decir ponerme un vestido color blanco de manga sisa, ceñido al cuerpo que llegaba 3 dedos por encima de la rodilla, y traía un pequeño cinturón color café, unos tacones a juego y un cárdigan color beige para protegerme un poco del frio, en cuanto tenia todo ordenado sobre la cama me encamine al ritmo de la música al baño para darme una buen baño, en cuanto Sali de la ducha me dispuse inmediatamente a secar mi cabello y alisarlo, decidí dejarlo suelto, pero hice un pequeño recogido en la parte superior para evitar que me callera en la cara, me maquille como acostumbraba, pero esta ves había puesto un labial un poco más intenso, en cuanto estuve lista me mire un par de minutos en el espejo, estaba muy satisfecha con lo que veía en el espejo, tome mi teléfono y camine a la cama a tomar mi bolso y el cárdigan, en cuanto Sali de la habitación mire la hora, ya no tenía tiempo de desayunar,  debía darme prisa si quería tomar el colectivo que siempre tomaba y llegar a tiempo, o un poco antes para pedirle un café a Nick y no se quizás algunos bocadillos; camine a la sala en la que se encontraban mi mama y el tío Malcon platican animada mete de sabrá Dios que.



An Bonilla

#22266 en Novela romántica

En el texto hay: celos, celosypeleas, amor

Editado: 27.05.2019

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