Pinceladas

Capítulo 11.

Capítulo 11.

Intriga

 

–Hola… –sonrió levemente.

–Hola… –me mira algo confundida, esquiva, levantando un poco su ceja.

–Y… Al fin ¿cuál postre te pareció mejor?

–Todos saben bien…

–Sí…

 

No decía nada y seguía terminando el postre…

 

–Por cierto me llamo Patrick… Y ¿tú?

–Peyton…

–Que nombre tan peculiar…

–Sí, ya me lo han dicho…

–Y ¿no te han puesto apodos o algo?

–No… Bueno sí, no recuerdo…

 

En eso llega Jonathan...

 

–Vamos…

Ella se levanta, se despide de mí de beso en la mejilla…

–Chao.

–Adiós…

Me desanime un poco, quería hablar más tiempo con ella… Me intrigaba demasiado, quería conocerle más… Pero… Ya se dará la oportunidad de hacerlo… Cuando la vi salir sentí un vacío extraño… Suspire y me dirigí donde Amy quien se encontraba sola en la mesa…

–Hola amor, ¿Dónde has estado?

–Solo… Por ahí…

–Oh… Entiendo, sí, ya las personas se están yendo… Y también me está dando algo de sueño… No sé si quieras quedarte un rato más o…

–Espera me despido de Julián y nos vamos…

Me dirijo donde se encontraba Julián, le doy un gran abrazo y vuelvo nuevamente a felicitarlo y darle mis buenos deseos con este paso que acaba de dar, me cuenta que se irá por unos 15 días de luna de miel a la playa y demás, me alegro por él y salgo entonces con Amy de aquel lugar…

– ¿Adónde quieres ir?

–La verdad… Para mi casa, el día ha sido largo y me gustaría irme a descansar…

–Bueno amor, yo también iré a descansar…

Paramos un taxi y ella se despide de beso… Me quedo un rato más y decido caminar, tenía la cabeza llena de muchas cosas… Y una y otra vez volvía a mí la imagen de Peyton… Sus ojos tan expresivos pero tan misteriosos… Esa forma esquiva de tratarme pero al mismo tiempo tan atrayente… Me estaba envolviendo en su magia sin darme cuenta y lo peor es que… Yo estaba con Amy… Como es posible que me pueda comenzar a gustar alguien más… No, simplemente no… Pero… Nuevamente volvió aquel momento en que hable con ella… Y decidí buscarla, alguna red social o algo que me pudiera hacer volver a verla… No se considera infidelidad, bueno a lo mejor sí, porque ya en mi mente no solo se encuentra Amy… Ahora también lo hace Peyton…

Me senté en un muro que encontré por allí, tomé mi celular y comencé a buscarla entonces, en la red social más usada en el momento… Primero empecé por Julián, para encontrar a Jonathan… Algo en común debe tener con ella entonces haría mucho más fácil la búsqueda… Luego de un rato lo encontré, fue literalmente fácil, solo era descartar aquellos de nombre similares hasta encontrarlo… Aproveche para agregarlo y comencé entonces a buscar a Peyton… Y fue como caída del cielo… Escribir su nombre en el buscador fue más lento comparado a que saliera su foto… Visite su perfil un poco, sus demás fotos… Un poco de información adicional… Y antes de salir le mande la solicitud, ahora solo queda esperar…

No puedo describir con exactitud lo que me genero ese pequeño encuentro con ella… Sentía esa intriga de conocer más y más de ella… Pero al mismo tiempo era como si estuviésemos entrelazados, como si la conociese de antes, como el dicho “nos encontramos en otra vida antes”… Pero habían muchos sentimientos encontrados porque simplemente el hecho de pensar en ella como lo hago, estando con Amy es… No… He comenzado a sentir gran cariño por Amy, la quiero… Ella es importante para mí y esta joven simplemente es… Nadie… Una persona más con quien hable… Y así debo seguir… Solo eso…

Me dirijo entonces a mi casa, ya era algo tardé pero el sueño no se consolidaba, al llegar a casa había un gran desorden de la noche anterior… Los hombres cuando se trata de diversión, comida, cerveza, juegos… El aseo y orden pasa a un plano muy lejos de importancia… Lo malo es que era mi casa, y ahora debo arreglar todo… Y solo…

No tenía sueño, entonces empecé poco a poco, ordenando allí, recogiendo acá, acomodando por allá… Una cosa a la vez, así podría despejar mi mente de tantas cosas, es bueno entretenerse en algo, en este caso limpiando…

Los minutos corrían y la casa de apoco se veía limpia… Luego de un buen rato cuando la última cosa estuvo en su lugar… Mire el reloj… Era muy tarde, bueno en realidad muy temprano pues ya era el otro día… Solo tome un vaso de agua y me fui a dormir…



Andres M. Quiroga

Editado: 16.03.2020

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