Pinceladas

Capítulo 30.1

Capítulo 30.1

Primera vez

Los besos comenzaron a ser más intensos, más húmedos, la respiración se cortaba cada segundo… La pasión comenzó a encenderse a llamaradas… Mis manos pasaron de su cuello a su cadera, a sus piernas, a sus senos… Las suyas recorrían mi pecho sin dudarlo… No podía creer que esto estuviera pasando… Pero no quería detenerme en ningún momento… Ella poco a poco se fue subiendo sobre mí hasta quedar con sus piernas abiertas rodeando mi cadera… Sus movimientos eran intensos mientras me mordía los labios y me halaba el cabello… Mis manos recorrían su espalda, la apretaban, la acercaba más a mi pecho… Mis labios recorrían su cuello…

La noche seguía avanzando y no entrare en detalles de aquel momento… Tratamos de hacer el menor ruido posible porque el reloj ya marcaba casi el momento de amanecer de nuevo… Un periódico nos alarmó y nos hizo detenernos, nos levantamos del suelo frío en el que nos encontrábamos en ese momento… Nos miramos algo asustados… Pero nos callamos luego, decidimos por mutuo acuerdo dejar allí aquel acto, porque el sol ya había salido de nuevo… Nos arreglamos un poco la vestimenta y con mucho cuidado salí por su puerta, nos despedimos de beso y me fui caminando lentamente por aquella calle con una sonrisa en mis labios… No podía creer lo que había pasado hace un momento…

Llegue hasta una esquina donde pare un taxi, para dirigirme hasta mi casa… Al llegar no evite escribirle y preguntarle si alguien ya se había despertado, su respuesta era un sí… Nos reímos por lo que habíamos hecho y decidimos dormir un poco al menos…

Pero la verdad no pude conciliar el sueño… Mis ojos seguían abiertos, miraba al techo y no podía creerlo… Era acaso esta una realidad, no estoy soñando… No es mi imaginación jugando conmigo…

Simplemente no podía creerlo…

 



Andres M. Quiroga

Editado: 16.03.2020

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