Por el destello de tus ojos

XXI. Presente

Capítulo XXI:
Presente.

La casa de Jane era acogedora y elegante, no era muy grande pero aún así se sentía espaciosa, era perfecta para una mujer que vivía sola. Ella era mi tía, así se había decidido desde el momento en el que nos conocimos cuando Marcus y ella organizaron un almuerzo para tal acontecimiento el cual había sido celebrado es esta misma casa.

—¿Chocolate caliente o té? —preguntó ella mientras entrábamos a la cocina.

Me senté en una silla alta al frente de la barra.

—Son las cinco de la tarde y está lloviendo otra vez, yo quiero chocolate.

—La mejor elección —me señaló con un envase en sus manos.

—Jane, entonces qué me dices del recital —pregunté retomando la conversación —, ¿ya es muy tarde para que me una a la diversión?

—Para ti hay una excepción, Sky — respondió mientras se movía de un lado a otro —. Siempre habrá posición para ti, pero es con Jonathan a quien debes convencer, se le ha dejado el mando porque, bueno, no estabas disponible y sabes cómo es él con estos eventos —me miró e hizo una mueca de fastidio.

—Bueno, es comprensible, no puedo estar seis meses fuera de base y regresar queriendo mi lugar de regreso —dije jugando con el servilletero.

—Tú eres la heredera de mi palacio — la vi remover el líquido en la olla —, siempre será tu lugar.

—No digas eso, Jane, no sabes el día en que la vida te de una sorpresa.

Ella se encogió de hombros y negó con la cabeza, estaba resignada. Antes no podía entenderla por más que quisiese, pero luego de haber creído perder a Arick, todo parecía tomar sentido, comprendía su dolor y sabía que ella el mío.

—No lo sé, Sky.

—¿Qué me dices de Ian? —Pregunté animada — Tienen un año juntos, quizás decidan afirmar su relación.

—Aunque eso sucediese, Sky, sería un milagro que se me concediese un bebé a estas alturas.

Ella se veía más joven de lo que era, su cabello rubio era tan largo que le llegaba a las caderas, era delgada con buena estatura y de facciones finas, sus ojos eran marrones y grandes y sencillamente era hermosa. Nadie imaginaría que tenía treinta y nueve años.

Jane no había vivído sola siempre, había estado felizmente casada hasta que su esposo la engañó teniendo un bebé con otra mujer porque ella no podía darle uno. Ella había estado realmente enamorada de ese hombre y nunca entendí cómo es que le había afectado tanto y aún doce años después no había conseguido una relación estable con nadie más, pero entonces sentí lo que era perder a la persona que querías con tanta fuerza y comprendí que sería difícil seguir después de ese suceso.

—Lo que está predestinado a ser, será —repetí la frase que ella tanto había usado conmigo.

Con una sonrisa en su rostro, colocó dos tazas de chocolate caliente sobre la barra extendiendo una para mí.

—Lo predestinado solo está diseñado para ti y Benjamin —Dijo meciendo la taza.

—Y aún así sucedió lo que sucedió — sentí una punzada en el estómago, aún cuando sabía que estaba vivo, se sentía mal pensar en los momentos en los que no lo sabía —, así que no afirmes eso.

Tomé un sorbo de chocolate intentando no quemarme la lengua e intentando recordar que lo peor había pasado.

—De igual forma, Sky —Abrió las manos sobre la mesa—, tú y Benjamin eran algo mágico, él vino de vacaciones desde Oxford y tuvo un accidente, tu fuiste a un hospital a mucha distancia de donde vives, que es precisamente el hospital donde él fue a parar, y lo viste porque tu prima era su doctora, lo dejaste de ver pero tres años después, él regresó a Exeter y tu padre se volvió su psicólogo y aunque no te lo hubieses encontrado en el consultorio, Byron, otro de tus primos, lo conocía y practicaban juntos, ¿se me escapa algo más?

—Tú eres su tía.

—¡Su tía! —Exclamó alzando los brazos — La dueña de la academia a la que asistías desde hace más de cinco años, dime, Sky, ¿era algo mágico o no?

Suspiré con una sonrisa en mis labios, tener a Arick a mi vida es algo que el mismo Dios me ha regalado y es algo que puede verse.

—Simplemente hay alguien reservado para cada quien, algunas personas se encuentran más fácil que otras pero no puedes perder la fe.



OG Leghan

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En el texto hay: mente perdida, thriller

Editado: 11.06.2020

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