Primavera por siempre

La vida de una flor

CAPITULO 2: La vida de una flor

Samatha:

Fue en plena primavera cuando recibí mi castigo. Era miércoles y las clases comenzaban con lenguaje, la profesora había dejado una tarea bastante peculiar, consistía en traer preparada para la clase una presentación acerca de cómo nos veíamos realizando nuestros sueños y metas en el futuro, teníamos 10 años así que imagine que todos tendríamos sueños casi imposibles de lograr por lo que cuando fue mi turno decidí plasmar mis mas grandes ideas sin embargo cuando todos escucharon mis planes, se quedaron mirándome con burla y comenzaron a reír de manera descarada. Me enoje, no lo voy a negar, mis emociones no se pudieron contener y empuje a todo el que encontraba hasta llegar a la puerta del salón, y salir. Luego de eso mi molesta profesora, como siempre digo, llamo a mis padres y conto de manera “detallada” lo sucedido, al parecer seria yo quien recibirá el castigo porque era yo quien había empujado a mis compañeros de manera brusca sin razón alguna. Mis padres se dejaron convencer y acordaron que mi castigo seria plantar 15 flores alrededor del árbol del cielo, de esa manera “aprendería a tratar mejor a las personas, quienes son tan frágiles como una pequeña flor”.

-Qué tontería, ¿no crees?- dije un poco cansada al terminar mi historia

-No realmente…-contesto Haru, el chico del árbol

-Por supuesto que sí- replique- Desde mi punto de vista la vida es realmente injusta

-¿Cómo puede decir una niña de 10 años que la vida no es justa con ella?, ¿no se supone que deberías estar disfrutándola lo más que puedas?- dijo mientras me señalaba con si índice derecho

Mire a Haru y sin saber que responderle, apretuje uno de sus cachetes diciéndole que no me molestara más. Haru solo rio en ese momento, su sonrisa era realmente hermosa, solo lo había conocido 3 semanas atrás pero sentía que pasaban años de diversión cuando estaba con el. Por alguna razón hoy quería estar más tiempo con él, quería que supiera más cosas acerca de mí y que él me contara alguna cosa sobre él.

-Oye Haru- dije soltando su mejilla, que ya esta roja de tanto apretarla- Me estaba preguntando si ¿te gustaría venir a mi casa después de clases a comer algunos bocadillos?

-Ya te lo he dicho un montón de veces-respondió- No puedo bajarme de este árbol

“Exacto”- pensé- El único problema era ese: Desde aquel día lluvioso en que conocí a Haru, ha estado “viviendo” en el árbol del cielo, pero aunque le pregunte el porqué, Haru no me lo cuenta y evade la pregunta diciendo que no es asunto mío.

-Ahora sé que no estás bromeando cuando dices eso-Dije un poco triste, es alguna parte de mi corazón quería que Haru aceptara mi invitación- Pero no entiendo, es imposible para un humano el vivir aquí, en primer lugar ¿Cómo duermes cómodamente?

-No te equivocas, últimamente dormir no ha sido una tarea fácil- Respondió Haru despreocupadamente

-Entonces ¿Por qué?, ¿porque simplemente no bajas de aquí? – Pregunte

-He vivido aquí toda mi vida, así que no veo la necesidad de hacer eso- al momento de decir eso, como si recordara algo doloroso, el rostro de Haru se volvió melancólico, pero aun así se esforzó por sonreír.

-Basta- Dije en un tono un poco alto mientras bajaba la mirada- Estoy segura que esa no es la verdadera razón, solo dime que es lo que ata tanto a este lugar, ¿Qué es lo que no te permite ser libre de estas barreras?, soy tu amiga, y lo sabes, así que, independientemente del motivo, yo escuchare tu historia hasta el final ya que tú hiciste lo mismo con la mía.

Hubo momentos de silencio, sentimientos de culpa y arrepentimiento inundaron mi corazón pero...

-Mi padre…-Haru había decidido hablar- Mi padre fue condenado

-Eh?- Pregunte alzando mi cabeza

-“Cuando el aun era joven fue atacado por un demonio, sin embargo fue salvado por una chica de al parecer su edad. Ella era la hija del señor demonio, el Demonio más poderoso, y se enamoro de mi padre a primera vista. Aunque al principio mi padre sentía temor por esta, con el paso del tiempo compartieron los mismo sentimientos y en primavera nací yo”- Haru miro hacia el cielo y continuo-“Después de eso, conociendo que eran humano y demonio, escaparon al mundo natal de mi madre y se refugiaron en una pequeña cabaña alejada de la ciudad principal. Allí comenzaron su nueva vida conmigo sin embargo aquella felicidad fue efímera, el rey demonio, “mi abuelo”, nos descubrió y coloco un castigo a cada uno: Mi padre estaría condenado a morir bebiendo un veneno, mi madre perdería sus poderes demoniacos y tendría que vivir como una humana en el mundo donde se había criado y yo…”- se detuvo y apretó uno de sus puños- “Yo también fui condenado, condenado a vivir en este árbol hasta cumplir los 18 años, luego de eso tomaría el mismo veneno que asesino a mi padre. Es triste pero fue así como me separaron de mis padres y fui criado hasta los 4 años por un elfo llamado “Dustin”, el me enseño a sobrevivir en este gran árbol sin embargo tuvo que partir y me dejo completamente solo” – Haru respiro fuerte y volteo y dirigió su mirada hacia mí.



Mavis

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En el texto hay: demonios, amor adolescente, magia

Editado: 13.01.2019

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