Promesa de amor (#1.0)

Capítulo Seis

25 de mayo del 2009

Con la lapicera voy señalándole lo que estoy explicándole, trato de no mirar el cuaderno como si pudiera ayudarme con las palabras al revés. Aunque tampoco quiero desviar la mirada de Caleb.

Sus ojos pasan de mi cuaderno a mis labios. Sé que está supervisando que comprenda bien los temas, pero preferiría que su mirada se quedará sobre mí. Pero aparto ese pensamiento antes de que me pierda y continúo con la explicación.

Desde hace un tiempo que le vengo diciendo a Caleb sobre lo difícil que me resulta esta evaluación, así que se ofreció a ayudarme a comprender los temas que me resultaban complicados. Por lo que me ha ayudado hasta hoy que es el día en que tengo que rendir.

En un momento sus ojos vuelven a subir para quedarse en mis labios y de a poco van subiendo hasta encontrarse con mi mirada. Al verlo que entrecierra los ojos un poco y luego su mano acercándose detengo mi habla.

-¿Puedo sacarte lo que tienes en tus lentes? -Asiento sin apartar mi mirada del movimiento de su mano y la cercanía de ella con mi rostro. Sin poder evitarlo me sonrojo un poco, pero en cuento se aparta sigo con la explicación.

Me toma unos minutos más para terminar todo el tema, me quedo callada esperando a que me diga en lo que me he equivocado o me recuerde ciertos puntos.

>>Aprobarás -Sonrío al escucharlo.

-Gracias, pero sigo teniendo desconfianza -Aparta su mirada para pensar.

-Si apruebas, te llevaré a tomar unos batidos.

-Entonces, ya lo veremos.

¿Acababa de invitarme a una cita? Interiormente estaba gritando y saltando con mi corazón palpitando descontroladamente. Caleb sabía como alentar a alguien.

-¿Quieres decirlo una vez más? -Asiento regresando a la primera hoja.

Espero no desaprobar por solo recordar en medio del examen a Caleb.

***

Mis dedos se mueven con la velocidad de una gacela entre el teclado de mi laptop mientras sigo las palabras de mi cabeza.

Solo han pasado unos días desde que Harry me pidió que pusiera todo mi esfuerzo en los archivos que me entregó, cuya información fue una completa sorpresa y que me dejo unos largos minutos sin poder creer lo que había leído.

Lo primero que tomo toda mi atención fue un simple nombre: James Brown.

Admito que al encontrarme con ese nombre quede confundida.

¿Qué noticia que estuviera rodeada de un aura negativa podía involucrar al político dulce, amigable y querido por todos de James Brown?

Entonces seguí leyendo y todas las creencias que tenía respecto a ese hombre se destruyeron.

El hombre mayor que salía en todos sus discursos al lado de su esposa, recordándole a los ciudadanos los valores de la familia y asegurándonos de que nos protegería de la inseguridad, era el mismo al que una fuente anónima estaba acusado de secuestro y violación a distintas chicas para realizar videos pornográficos y publicarlos con la intención de obtener ganancia por parte de ellos.

Mi cuerpo en ese momento experimentó una sensación de repugnancia al pensar en todas esas chicas que habían sufrido ese abuso y de temor al darme cuenta de como creíamos los ciudadanos que estábamos seguros, cuando probablemente podíamos ser las siguientes víctimas. Y tristeza al tener que ver las mentiras de otro político y empezar a dudar de todos porque parecía que ninguno podía tener un poco de honestidad.

Pero como periodista no creí inmediatamente lo que estaba leyendo, en un trabajo como este siempre podías encontrarte con información falsa y que podía jugarte una mala pasada si no lo identificabas. Sin embargo, que mi jefe me hubiera encargado una nota como esta y pidiéndome toda la prudencia posible para no revelar nada a nadie solo me indicaba que quien le hubiera hecho llegar esta información a Harry era de confianza, pero para no equivocarse me había cedido la noticia para que me asegurara de su credibilidad.

Así que después de leer todo lo que el archivo contenía había comenzado mi investigación, había comenzado con las fuentes que Harry me había dejado anotadas al final. Aunque tuve que esperar dos días para respuesta, la mayoría de las personas con las que me contacte me respondieron con información concreta y dando ejemplo específicos que me servían para validar la historia de la fuente anónima, aunque sabía que mi jefe estaba al tanto de la identidad de esa persona. En cuanto recopile todo lo que había obtenido fui a mostrárselo a Harry con la intención de tener su aprobación para continuar con el artículo, ahora con la seguridad de que no estábamos ante una noticia falsa y con la advertencia de que esto podría traer ciertas repercusiones.

Y con solo ver el asentimiento de mi jefe mi mente empezó a formular ideas para obtener un artículo profesional, no demasiado extenso pero que tuviera la información suficiente para atrapar al lector. No obstante, habíamos acordado con Harry que ciertos puntos de lo que había obtenido utilizaríamos para la noticia y que otros los dejaríamos para dárselos a la policía como pistas para el caso que seguramente se abriría. No había estado de acuerdo con que ayudáramos a la policía después de que publicáramos el artículo, pero como mi jefe me lo había demostrado en varias ocasiones ya estaba un paso adelantado y se había contactado con un amigo suyo de la policía que ya había empezado una investigación en secreto contra James Brown y el cual nos ayudaría ante cualquier problema que tuviéramos desde entonces con la condición de ayudarlos con más información que fuéramos obteniendo.



Martina B

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En el texto hay: peligro, separacion, dudas por amor

Editado: 17.10.2020

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