Prostitute

Capítulo 8

Demian Black:

 

Besé a Mia en sus labios probando su sabor y su textura, eran como los imaginé —sabor a cereza y dulces— no podía dejar de saborear sus labios así que mordí con delicadeza su labios inferior jalándolo un poco.

—Eres perfecta —gemí—. Quiero hacerlo su tu quieres —susurré en sus labios.

—Para eso estoy aquí Demian, para complacerte —murmuró.

—Tienes elección Mia, ¿Quieres hacerlo? Debes de elegir, te estoy dando oportunidad, no te denigres —besé sus labios.

—Lo que tú quieras —murmuró nuevamente.

—Hagamos un trato, no te voy a obligar a nada pero tú vas a venir a mí cuando quieras tener un poco de diversión —reí.

—¿Por qué? —me miró con una mirada tierna y tímida.

—Por el hecho que apenas tienes 17 Mia, a esta edad deberías tener tu primera vez y conocer a un novio —la cargué en mis brazos.

Yo si tuviera esta edad estaría en fiestas y con varias chicas, disfrutaría de la vida y no buscaría un empleo. Pero Mia es diferente, ella no debería de estar en este lugar ahora mismo.

Tomé a Mia en mis brazos, ella colocó sus manos en mis cuello y su cabeza la recargó en mi hombro. Después la llevé a mi habitación para recostarla un poco.

Sé que Mia debería ser una esclava sexual para mí pero esta no es la vida que debería llevar una adolescente de casi 18 años.

Al llegar a la habitación acosté a Mia en la cama haciendo que se le subiera un poco mi playera.

—Descansa, mañana iremos al trabajo Mia —dije dándole un beso en sus labios.

—¿Me podrías dejar aquí? No haré nada malo solo estaré en la casa todo el tiempo —acarició mi cabello.

—Prometes no escapar —pensé.

—No, te lo prometo —habló.

—Esta bien, te dejaré pero le pondré llave a la casa, no quiero que escapes Mia y tampoco quisiera que nadie entrara —analicé mi respuesta.

—Acepto —sonrió.

No pagué noventa mil pesos para que ella se escape a la primera que tiene oportunidad. No sé si tenga pensamientos de escapar ya que si escapa no ayudaré más a su hermano económicamente.

Me aparté de su lado y me empecé a despojar de mi ropa para colocarme solamente mi pantalón deportivo con el que duermo. Me acosté a lado de Mia quien ya se encontraba medio dormida.

—Demian —me llamó.

—¿Si? —la miré.

—Cuándo ya no me quieras a tu lado ¿Seguirás ayudando a mi hermano? —preguntó medio dormida.

—Jamás querré que te separes de mí Mia, así que siempre ayudaré a tu hermano —besé su cabellera.

(...)

Me encontraba en mi oficina revisando unos documentos con los cuales podré comprar otro edificio y hacer otra compañía o expandir mi compañía.

Le he dado un celular antiguo a Mia para que le pudiera llamar y así saber que este bien, no quería darle un celular inteligente ya que no quiero que escape.

Tomé mi celular para llamarle a Mia, quisiera que estuviera aquí ella sentada en mis piernas masajeando mis hombros dando besos en mi pecho, no puedo soportar la idea que se vaya de mi lado como ayer en la noche lo mencionó.

—Bueno —contestó Mia.

—¿Cómo estás cariño? —pregunté.

—Bien, estoy preparando un pastel ¿Podemos pedir pizza cuando regreses? —me comentó algo emocionada.

—Haremos lo que tú quieras, yendo solo quería ver cómo estabas, tengo que colgar cariño trataré de regresar temprano a casa —sonreí.

—Eso espero, espero que te guste el pastel imposible —chilló.

—Lo adoro —reí.

—Entonces hasta al rato.

—Adiós cariño, cuídate —me despedí.

Colgué el celular para regresar a mi trabajo.

No sé que planeé cuando compré a Mia, sabía que con ella no iba a tener sexo después de un tiempo pero ahora no quiero tener solamente sexo con ella, tampoco quiero tratarla como a una hija, soy grande para ella ¿Qué puedo hacer con ella? Todo sería mejor si hubiera comprado a la mujer de 25 años con ese horrible bikini.



Violett

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En el texto hay: romace, comprada

Editado: 08.09.2018

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