Recordando a mis crush

LO QUE APRENDÍ DEL NÚMERO TRES... (EDITADO)

Empecé ésta historia afirmando que todas las personas de las que nos enamoramos tienen algo que enseñarnos…

Lo que aprendí de Paco… El número tres es:

1.- No porque una persona no te quiera de la manera que tú quieres que te quiera, significa que no te quiere muchísimo. —Suena a trabalenguas, pero traten de entenderlo.

2.- No arruines una amistad sólo por el hecho de que te rechazaron en el terreno romántico. Los amigos también valen la pena.

3.- Si alguien te rechaza no tienes por qué guardarle rencor. Significa que esa persona no es para ti.

Luego de pensar en éstos postulados le mandé un mensaje a Paco.

“Nunca es demasiado tarde para empezar. Sólo…no me decepciones como amigo…”. Y me desconecté.

Ya no dolía como antes—De hecho—Era reconfortante saber que había una persona a la que le importaba lo suficiente como para pedirme que volvamos a empezar, que volvamos a ser como antes.

Y eso valía mucho…Especialmente viniendo de parte de Paco, quien era una persona un poco rencorosa—entre comillas— ya que alguna vez me dijo que nunca perdonaba nada— Y realmente también era orgulloso.

Miércoles 8:00 am…

Lo primero que hice—Siendo un tanto paranoica—Fue conectarme al internet para ver si Jamie había mandado algún mensaje, tal vez para cancelar.

Para mi sorpresa lo primero que vi fue un mensaje de Paco en respuesta a mi mensaje anterior.

“Nunca pretendí hacerlo”—Fue la respuesta de Paco, acompañada de un emoji de carita sonriente.

Esto me sacó una sonrisa—Al menos ya podía contar con otro amigo más en mi lista.

Luego vi un mensaje de Jamie—Casi detiene mi corazón—Decía: “Lo siento, olvidé decirte la hora a la que pasaría por ti… ¿Te parece a las 7 de la noche?, iremos a ver una película”

¿Película?, pensé que a Jamie no le gustaba ir al cine con sus “citas”. Pero también me alegro, pues en la cartelera estaba una de las películas que me moría por ver … “Bajo la misma estrella”—Ñoña a morir, lo sé, pero había amado el libro y se lo había mencionado a Jamie.

“Sí, de acuerdo”—Fue mi respuesta al mensaje de Jamie—Soné algo brusca, pero se me hacía tarde para la universidad.

Me desconecté y empecé mi rutina matutina de arreglo personal para poder ir a clases. Solo tenía 15 minutos.

Al final llegué justo antes de que cerraran la puerta del aula y jadeando me arrastré hasta mi pupitre.

Las clases fueron lo suficientemente interesantes como para distraer mi mente de que hoy—Nuevamente—Vería a Jamie, así que mis nervios se mantuvieron bajo control.



Magic_girl

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En el texto hay: chicklit, crush, primer amor

Editado: 14.06.2020

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