Recuerdos En Estrellas

Esto es Nuevo para Mí

– Nora y Patch – dice Francis con los lentes puestos observando la pantalla de su computador.

Leila estaba sentada en el mueble del salón principal junto a él, parte de sus muslos sobre las piernas de él y la computadora sobre la improvisada mesa de piernas. Ambos en ropa de casa con lentes puestos y anotando algunos resúmenes que él debía entregar luego de acompañarla al hospital mañana.

– El personaje de Nora es muy trillado – responde Leila haciendo una mueca – Me gusta la saga y Patch, pero me parece que no se rompió el estereotipo de la chica siendo salvada por el amor de su vida que conoció en tan solo una semana y luego intentó matarla. Que busquen chicas que sean independientes y no necesiten a un hombre para valerse por sí mismas.

– ¿Te gusta Patch? – Inquirió él con una ceja elevada mirándola de cerca a los ojos – Voy a sentirme celoso, Leila.

– Anota lo que te dije y deja de jugar – rió ella haciendo que mirase la pantalla entre risas.

Sería una relación corta. Lo sabían desde el momento que decidieron iniciarla, pero vivirían el momento todo lo que pudiesen. Él era el mejor novio que pudo desear, sin contar que solo tenían un mes de haber comenzado una relación formal y lo único que hacían era leer libros que le enviaban a Francis para revisarlos y visitar a su hermana en el hospital. No sería el plan perfecto para una pareja, pero ellos no se habían conocido en circunstancias normales.

– ¡Última pregunta y seré libre! – celebró Francis haciendo reír a Leila al dramatizar su cansancio.

– A ver – dice ella entre risas – Dime la última pregunta.

– No te rías – la mira sonriendo y niega con la cabeza hacia el computador – Romeo y Julieta.

– ¡¿Por qué son tan predecibles?!

Todas las preguntas eran para una nueva escritora riquilla que deseaba unos puntos para su escrito, todas en común con el amor eterno y las relaciones prohibidas. La editorial quería sentimientos adolescentes y está de seguro obtendría las hormonas suficientes para una década de lectura. Leila se dejó caer en el mueble cubriendo su rostro y Francis explotó en carcajadas negando con la cabeza. Él no deseaba saber mucho sobre este proyecto porque detestaba lo cliché. Apenas había leído la saga de After sin arrojar el libro al suelo, y por la reacción de Leila ella pensaba lo mismo.

Bueno, no tenía que leer sus expresiones o descifrar sus pensamientos. Era su novia, la conocía tanto como ella a él y pensaban de una forma similar cuando de libros se trata, sus únicas diferencias surgían con Cazadores de Sombras donde ella afirmaba que era una saga excelente y él afirmaba que podían llegar a ser predecibles. Pero de allí a llegar a discusiones exageradas donde ninguno se hablase no pasaba, Leila podía tener quince años recién cumplidos hace una semana, pero era la chica más madura que se pudo imaginar.

– ¿Qué tienes para decir de los amantes? – pregunta divertido conociendo de antemano su respuesta.

– Opino que iré a preparar la cena – se levanta con cuidado del mueble y sonríe – Dakota llegará en cualquier momento y no puedo recibirla con esta ropa – se señala a sí misma y ríe – Y quiero que me digas ¿lasaña o ceviche?

– No puedo creer que me coloques en esa posición con la comida – suspira y sonríe – Además ¿Qué tiene de malo que uses mi camisa? Dakota y Patrick saben que eres mi chica y a mí no me importa que la vean en ti.

– Está bien, cuando llegue Patrick pasearé mi lindo trasero con el short en su cara mientras sirvo la comida. Así verá mejor la camisa – le guiñó un ojo y desapareció en la cocina.

– ¡Ahora si quiero que te cambies! – grita riendo. Guarda las respuestas terminadas en un documento y se levanta con cuidado del mueble.

Solo era un mes del comienzo de su relación luego de esa noche en el mirador donde acostumbraba a trabajar desde que llegó a este lugar. Leila era la chica que esperaba que fuera, relajada, divertida y le encantaba leer. No le importaba que fuera una menor de edad que estaba ocultándose de su familia, para el amor no hay edad y en ellos esa regla aplicaba completamente. Desde que regresó a este lugar no se había reído tan seguido desde el momento que ella pasó junto a él en ese aeropuerto hace seis meses.

La razón por la que ella estaba aquí se estaba recuperando de todos los calmantes en el hospital. Intentaban curar lo más posible del asma y la neumonía para que ya no sufriera de nada, lo que acortaba la estancia de la chica de la que estaba enamorado. En algún momento debía enfrentar a los padre de ella, pero Leila no tenía los ánimos suficientes para aceptar ir a ese hospital por si sola.



Laczuly0711

Editado: 18.02.2019

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