Recuerdos En Estrellas

Tu Mejor Amigo Tiene las Respuestas

      Leila

El día, la semana, los meses. Todo para mí está pasando de forma monótona, ver a las mismas personas, asistir a clases en el mismo salón. Escuchar la voz de los mismos profesores y tener la misma cantidad de evaluaciones. He sobrevivido estos días casi de pura casualidad, siento que todo esto es una especie de tren sin final que solo debo intentar seguirlo.

– Entreguen – ordena el profesor Terán mirando su reloj.

Último examen con este profesor. Hoy que es catorce de febrero deberíamos estar todos felices y celebrando que tendremos la dicha de recibir algo por ser el día del amor y la amistad, pero ni siquiera yo que tengo novio me siento de esta forma. Es un día común y corriente y por lo que puedo observar en el comportamiento de Anthon, él se siente igual que yo. Tal vez más.

Entrego el examen con la mirada gacha y sin más me retiro del salón con mi bolsa al hombro. Lo menos que quiero es estar en esta escuela, hoy es el último intento de la computadora, hoy descubrí que mi pasado tiene algo que me aterra. En lo único que me encuentro pensando ahora es en el hecho de desbloquear la computadora para saber que absurdos secretos pude haber escondido.

Llego a la cancha con un suspiro de resignación, miro a los mismos estudiantes de siempre hacer ejercicio ordenados por mi profesor de educación física, las mismas chicas que no hacen nada. Ahora es que puedo notar lo monótono de las personas en la vida. Solo estamos aquí para seguir un ciclo sin final que solo termina cuando nos encontramos con la muerte.

– Estás decaída – comenta John Beltrán llegando a mi lado con la frente perlada en sudor y su sonrisa ladeada.

– Acabas de descubrir a América en un vaso de agua – respondo sin retirar la mirada de la cancha.

Mi relación con JB es una de las más cortantes que se pueden imaginar, él me saluda yo lo saludo, nos vemos en los pasillos, podemos llegar a bromear, pero la amistad entre este chico y yo es completamente tenue. Él solo piensa en la siguiente mujer que va a conquistar, yo pienso en la posible vida que tuve antes, creo que por eso nunca nos hemos podido llevar en serio.

– Hoy por ser el día del amor y la amistad te voy a contar la verdad, es mi regalo para ti, Leila – dice JB cruzando los brazos sobre su pecho.

– ¿Cuál verdad?

No veo que verdad de mi pasado puede tener este idiota de mí, apenas y llegué a compartir un año a su lado e incluso durante ese año solo quería meterse en mis bragas. No veo el motivo por el cual ahora quiera revelarme una “verdad” como regalo en este día.

– Fue algo que pasó antes que te fueras a Alemania por lo de tu hermana.

¿Alemania? ¿Hermana? Suelto la mochila en el suelo y lo miro anonadada, él me muestra una sonrisa algo triste y asiente.

– Sí, en ese entonces fui un total idiota – dice algo apenado.

– Es un milagro que ustedes estén hablando ahora y Leila no intente asesinarte – comenta James llegando con los demás chicos que conozco de su curso – ¿Qué tanto hablan?

– Le voy a decir la verdad sobre la apuesta a Leila, quiero hacer las paces con ella antes de terminar el año escolar – responde JB mirándolos a todos seriamente – Se lo debemos.

No me importa el asunto de ninguna apuesta, solo quiero escuchar el motivo por el que fui a Alemania, la razón por la que nombraron una hermana cuando yo ni tengo una. O simplemente el hecho que el nerviosismo arrase mi cuerpo completamente y me sienta totalmente perdida en este patio que llevo conociéndolo cinco años de mi vida.

– Entonces mejor me preparo para el golpe – comenta Wolf cuidando su entrepierna con media sonrisa.

Wolf, Nolbert, James, JB. Todos ellos parecen estar involucrados en esta verdad, parecen estar asustados por algo que yo ni siquiera recuerdo. Miro más allá del patio encontrándome con los ojos de Anthon, de seguro los míos deben notarse llorosos, estoy a punto de encontrarme. Mi novio abre los ojos como plato al verme, le dice algo a Gev y a John, ellos llegaran aquí pensando que ellos me están molestando. Debo apresurarme.

– Solo dime la verdad – digo rápidamente con la garganta seca mirando a JB.

– Hicimos una apuesta hace dos años para saber quién podría acostarse contigo – dice Wolf temeroso mirándome – Estábamos todos involucrados, pero luego se comenzaron a rendir luego que te fueras a Alemania.

– ¿Por qué me fui a Alemania?

– Para visitar a tu hermana, Isabel – dice Nolbert confundido – ¿No lo recuerdas? Tú volviste aquí, pero ella se quedó en Alemania para tratar tu enfermedad.



Laczuly0711

Editado: 18.02.2019

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