Resiliencia

Capítulo 8

2019

Antes de poder notarlo, Flynn me echó una mirada, su expresión cambió a una de sorpresa y antes de pronunciar una palabra solo asintió hacia mi dirección a manera de saludo. Reaccioné segundos después, analizaba quien podría estar ahí, así que sin dudarlo y sin ganas, me acerque a la puerta, Flynn entendió mis intenciones y se puso a mitad de ella para impedir mi paso.

“¿Qué haces?” la acidez en mi voz era notoria, levante una de mis cejas y le miré directamente.

El respiró pesadamente, miró hacia la puerta y volvió a mi rostro.

“Lo siento, pero tengo ordenes de no dejar entrar a nadie” dice como si yo fuera una extraña.

“Yo no soy nadie, no me importa que idiota está ahí adentro, es la casa de mi amigo y es la única persona que me prohíbe o no el paso”

Sin dejarlo responder, lo aparte con rapidez y sabiendo que no me empujaría, y entré.

Cuando abrí la puerta el recibidor estaba vacío, me adentré hacia la sala y todas las luces estaban apagadas, de pronto el miedo recorrió mis venas, odiaba esa sensación que las luces apagadas provocaban en mí. Contra todos mis temores camine por el pasillo oscuro que llevaba a la oficina de Cris. Llegando a la puerta pude escuchar unas voces, estaban aquí.

Antes de entrar pegué mi oído y la voz de una mujer hacía eco en la habitación.

“Ya te lo dije, no es nada contra ti, solo que la queremos a ella” dice la mujer.

“Ahí es donde te equivocas, si es contra ella, es contra mi” la voz que reconocí como la de Cris habla.

“No hagas esto más difícil, no dudo de tu capacidad, pero mírate, tus manos están lesionadas y es antiético trabajar de esta manera”

“Me lesioné las manos, no el cerebro”

Esto pareció molestar a la persona, ya que dejó salir un gruñido antes de se seguir hablando.

“Escucha bien, si a mi padre le pasa algo por tu culpa, me encargaré de hundirte y ese cerebro que tienes no te servirá de nada” la voz rugió airosa.

No dudé y abrí la puerta, la furia estaba instalada en mi pecho. Nunca permitiría que amenazaran a Cris, eso sí que no.

La cabellera de Kailee fue lo primero que noté al entrar, sus ojos enrojecidos se toparon con mi rostro, por su parte Cris solo apreto su quijada. Camine hacia el lado de cris, detrás del escritorio que los separaba, la mirada gélida que le dedique a Kailee fue suficiente para que ella se diera cuenta que había metido la pata en grande.

“Primero” comencé a hablar “nunca en tu vida, vienes a casa de Cris, lo amenazas y piensas que todo se hará como tu digas, sin que yo me entere o haga algo” hice una pausa para enumerar con mis dedos.

 “segundo, si pensaste que sería la manera correcta para que yo trate personalmente a tu padre, estás equivocada. Y tercero, vete de aquí.”

Mi cuerpo entero temblaba de la colera, el autocontrol que mostraba en este momento era sorprendente. Kailee abrió la boca sorprendida, endureció su expresión al ver que mi rostro permanecía impermutable y dio media vuelta para irse, pero antes de hacerlo decidió empeorar la situación.

“Eres una egoísta” dice al girarse para quedar nuevamente frente a nosotros.

“¿egoísta?” pregunte con aversión.

“Sí y no solo eso, eres una mal agradecida. No quieres atender a papá después de todo lo que hicimos por ti, después de todo lo que paso, solo te pedimos un favor y no puedes hacerlo.” Hablaba segura.

Cada palabra que salió de su boca fue como un incentivo para molestarme aún más.

“¿Todo lo que hicieron por mí?” dije notablemente tensa, Cris puso una mano en mi hombro, pero ni eso pudo detener la furia que iba bajando por mi garganta “¡¿QUÉ MIERDA HICIERON POR MI?!” grité.

“Torturarme, hacerme la vida imposible, mentirme, arruinar lo poco que quedó de mi familia, dejarme como una escoria delante de todo el pueblo por causa de sus mentiras, hacer que perdiera todo lo que me quedaba aun cuando ya me habían hecho todo el daño que pudieron” lagrimas caían por mis mejillas, tenia demasiados años sin sentir esta ira, ni cuando los volví a ver fue tanto. “¿A eso te refieres con eso de todo lo que hicieron por mí?”

El rostro de Kailee se comprimió, su pecho bajaba y subía con rapidez.

“Deberías olvidarlo ya. ¿Quieres que te pidamos perdón y así puedas atender a papá?” dice como si todo lo que yo hubiese dicho antes no fuera nada.

Me muevo para salir del lado de cris y corto los metros de distancia que había entre la rubia y yo.

“Mel” advirtió Cris.

“escúchame bien” dije ignorando la voz de mi amigo.

Kailee levanto el mentón mirándome desafiante.

“Lo único que quiero es que desaparezcan de mi vista” tome un respiro “si pensabas que después de todo esto, yo podría tomar el caso de tu padre, quiero que entiendas que no es así. Si tu padre muere o no, será tu culpa, debiste irte cuando te lo dije o mejor, no haber venido.” Finalice alejándome unos pasos, pero sin cortar el contacto visual.

“Mel…” empezó ella, pero la corte con mi mano para que hiciera silencio.

“Vete, ahora” señale la puerta detrás de ella.

La rubia no lo pensó dos veces y se marchó sin más. Limpié mis lágrimas y me senté en el pequeño sillón que había en el salón, los pasos de cris sonaron detrás de mi y sus brazos me abrazaron por detrás. Y eso fue todo, mis lágrimas cayeron sin control.



Dvialick

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En el texto hay: drama, mentirasydolor, amor y decepcion

Editado: 27.10.2020

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