Ritos de Vampiros: La Montaña De Los Vampiros (sds#3)

Capitulo 2: Un Próximo Viaje Largo

Pov Becca

 

La perspectiva del viaje me tenia extasiada y ansiosa a la vez (me disponía a aventurarme a lo desconocido, y tenía la sensación de que ni iba a resultar un viaje placentero), así que pasé todo el día ocupada, preparando mi mochila y la de Mr Crepsley, para que el tiempo transcurriera más deprisa. Los vampiros completos morirían si se expusieran al Sol durante horas, pero a los semi-vampiros la luz solar no nos afecta. Como no sabía a donde íbamos, no se me ocurría que teníamos que llevar o dejar. Si en la Montaña de los Vampiros hacia un frío invernal, necesitaría ropa gruesa y botas; si por el contrario hacia un calor tropical, sería mejor ir en camiseta y pantalones cortos. 

 

Les pregunté a algunos de los miembros del Cirque al respecto, pero no sabían nada excepto Mr Tall, que me aconsejo llevar ropa de invierno. Mr Tall era la clase de persona que parecía saber de todo. 

 

Evra estuvo de acuerdo con él en eso. 

 

- ¡Dudo que los vampiros que tanto le temen al sol tengan su base en el Caribe! -objetó riendo con sarcasmo. 

 

Evra Von era un niño serpiente, con escamas en la piel. O mejor dicho, fue un niño serpiente. Ahora era un hombre serpiente. Había crecido en aquellos seis años y se había hecho más alto y robusto, y mayor. Como semi-vampiro, yo solo crecía uno de cada cinco años. Así que aunque habían pasado seis años desde que Mr Crepsley me dio su sangre, yo parecía solo un año mayor. 

 

Me disgusta a mucho no poder crecer a un ritmo normal. Evra y yo solíamos ser los mejores amigos, pero ya no. Seguíamos siendo buenos amigos, y compartimos la misma tienda, pero ahora él era un hombre joven, más interesado en la gente (especialmente en las mujeres) de su misma edad. En realidad yo era un par de años más joven que Evra, incluso hasta más joven que Benedict. 

 

Nuestra relación se había vuelto muy rara ya que el tenía la misma edad que Evra y yo parecía una chica de 19 años saliendo con uno de 25 años, algo totalmente loco, extraño ya que el parecía un pedofilo. 

 

El único de mis ex novios que ha de crecer al mismo tiempo que yo es Steve Leonard quien había preferido la inmortalidad y la sed de sangre antes que a mi, aunque razones de dejarme no le faltan.

 

La última vez que lo vi fue hace seis años cuando tuvimos que ir a la ciudad para detener a Murlock y claro, ahí estaba Steve como su discípulo y futuro sucesor. Él no era el mismo que yo conocí.

 

Ser una semi-vampiro tenía ciertas ventajas (era más fuerte y más rápida que cualquier ser humano, y tenía una vida más larga), pero habría renunciado a ellas con tal de poder aparentar mi verdadera edad y llevar una vida normal.

 

Pero aunque Evra y yo no fuésemos tan íntimos como antes, seguía siendo mi amigo, y estaba preocupado por mi viaje a la Montaña de los Vampiros al igual que Benedict.

 

- Por lo que sé, ese viaje no será ningún juego -me advirtió con aquella voz profunda que Benedict había adquirido hacia unos años- Quizá debería acompañarte, Evra y yo -

 

Me habría encantado aceptar su oferta, pero Evra ya tenía su propia vida junto a Debbie. No sería justo apartarlo de Cirque Du Freak; y a Benedict no quería exponerlo a tal peligro. No me lo perdonaría si algo le pasara.

 

- No -respondí- Quedate y mantén caliente mi ataúd. Estaré bien. Además, a las serpientes no os gusta el frío ¿Verdad? -pregunté mientras observaba a Evra quién estaba a lado del Benedict con los brazos cruzados. 

 

- Es cierto -rió- ¡Seguramente caería un letargo y ya no me despertaría hasta la primavera! -

 

Aunque Evra y Benedict no vinieran, me ayudaron a hacer mi equipaje. No había mucho que llevar: una muda de ropa, un par de gruesas botas, los utensilios especiales de cocina que podían plegarse para poder ser transportados con mayor facilidad, mi diario (que me acompañaba a todas partes) y otras cosas. Benedict me sugirió que llevara una cuerda. Dijo que no estaría de más tener a una mano, sobre todo por si había que trepar.

 

- Pero los vampiros somos grandes escaladores -le recordé

 

- Ya lo sé -dijo- pero ¿De verdad quieres quedarte colgada de la pared de una montaña con tus dedos como único apoyo? -

 

- ¡Pues claro que podría hacerlo! -retumbó una voz a nuestras espaldas antes de que yo pudiera responder- Los vampiros se crecen con el peligro -

 

Me di la vuelta y me encontré cara a cara con la siniestra criatura conocida como Mr. Tiny y sentí como se me congelan las entrañas al instante.

 

Mr Tiny era un hombre bajito y regordete que llevaba el pelo blanco (lo había adquirido con el pasar de los años), gruesas gafas, y un par de botas verdes. Jugueteaba mucho con un reloj en forma de corazón. Parecía un tío anciano y simpático, pero en realidad era un hombre cruel con un negro corazón, capaz de cortarle la lengua en menos tiempo del que tardaba en decirte hola. Nadie sabía mucho sobre el, pero todos le temian. Su nombre original era Desmond, y si lo abreviabas Des y lo juntabas con su apellido, el resultado era Mr. Destiny.



SiVeLa123

Editado: 09.02.2019

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