Ritos de Vampiros: La Montaña De Los Vampiros (sds#3)

Capitulo 9: Lefty

Pov Becca

 

El olos me habría matado si no hubiera sido por Rudi. El cachorro salto del árbol, aterrizando en la cabeza del oso, cegandolo momentáneamente. El oso rugió y lanzó un zarpazo al cachorro, que lo esquivó y le mordió una oreja. El oso volvió a rugir y sacudió la cabeza furiosamente de un lado a otro. Rudi se aferró a él durante un par de segundos, antes de salir despedido hacia la espesura.

 

El oso reanudó su ataque contra mi, pero en el tiempo que el cachorro había ganado, yo ya había rodeado el árbol y estaba corriendo hacia la cueva tan rápido como podía. El oso se bamboleo detrás de mí, pero cuando se dio cuneta que ya estaba demasiado lejos para poder alcanzarme, rugió rabiosamente, se dio la vuelta y fue a por Rudi. 

 

Me detuve al escuchar un ladrido lastimero. Mire por encima del hombro y vi que el cachorro había vuelto a subir al árbol, cuya corteza el oso estaba ahora arrancando sus garras. Rudi no corría peligro inmediato, pero tarde o temprano resbalaria o el oso lo haría caer, y eso sería su fin. 

 

No dude más que un segundo, y entonces me volví, xogi una piedra y el palo grueso que pude encontrar, y regrese a toda velocidad a intentar salvar a Rudi. 

 

El oso se aparto del árbol cuando me vio venir, irguiendose sobre sus patas traseras, aceptando mi desafío. Era una bestia enorme de tal vez unos pies de altura; su pelaje era negro, tenía una marca blanca en forma de medialuna en el pecho, y un hocico pálido. Sus fauces destilaban espa y sus ojos salvaje parecian poseídos por una rabiosa locura. 

 

Me detuve ante el oso, y golpee el suelo con el palo. 

 

- ¡Vamos, grizzly! -gruñi 

 

Rugió y sacudió la cabeza. Le eche un vistazo a Rudi, esperando que fuera lo bastante listo para bajar sigilosamente del árbol y echar a correr hacia la cueva,peeo se quedo donde estaba, petrificado, incapaz de moverse. 

 

El oso me lanzó un zarpazo, pero me aparte de la trayexroria de su enorme pataza

 

Se alzó sobre las patas traseras y se dejó caer sobre mi con la intención de aplastarme con su peso. Volvi a esquivarle, pero esta vez por los pelos. 

 

Lanzaba estocadas con la punta del palo al hocico del oso, apuntando a esquivarle, pero esta vez por lo pelos. 

 

Lanzaba estocadas con la punta del palo al hocico del oso, apuntando a sus ojos, cuando las lobas acudieron precipitadamente. Debieron escuchar el chillido de Rudi. 

 

El oso aullo cuando una de las lobas saltó y le clavo profundamente los colmillos en el hombro, mientras la otra se aferraba a sus patas traseras, desgarrandolas con las uñas y los dientes. Se sacudió de encima a la loba que tenía en la espalda, y se agachó sobre la que tenía a los pies y en ese momento le arrojé el palo, hincandoselo en la oreja izquierda. 

 

Debi hacerle daño, porque perdió todo interés en las lobas y se lanzó contra mi. 

 

Me aparte de su camino, pero una de sus macizas payazas me golpeó la cabeza y caí al suelo, aturdido. 

 

El oso se dio la vuelta y fue a por mí dispersado a las lobas a zarpazos. 

 

Retroceso gateando, pero no fui lo bastante rápido. De repente, el oso estaba sobre mi, erguido, rugiendo triunfalmente... ¡Me tenía exactamente donde quería! Le golpeé en el estómago con el palo, y le tire la piedra, pero no pareció acusar golpes tan insignificantes. Con una mirada maligna, empezó a descender... 

 

Fue entonces cuando las Personitas cayeron sobre su espalda, haciéndole perder el equilibrio. Su llegada no podía haber sido más oportuna. 

 

El oso debió pensar que el mundo entero conspira a contra él. Cada vez que me tenia acorralada, alguien más se inteeponia en su camino. Rugiendo con todas sus fuerzas, sacudiendose furiosamente de encima a las Personitas. La que cojeaba se apartó de su camino, pero la otra quedó atrapada debajo de él. 

 

La Personitas levantó sus cortos brazos y los apoyo contra el toroso del oso, intentando empujarlo a un lado. La Personita era fuerte, pero no tenía ninguna oportunidad contra tan pesado enemigo, y el oso cayó sobre ella y la aplastó. Hubo un horrible crujido, y cuando el osos se puso en pie, vi a la Personita yaciendo despedazada, con los huesos destrozados sobresaliendo  de su cuerpo, retorcidos en ángulos sangrientos. 

 

El oso alzó la cabeza y lanzó un rugido al cielo, y entonces clavo en mi una mirada hambrienta. Se dejó caer sobre sus cuatro patas, y avanzó. Las lo as saltaron sobre él, pero se las sacudió como si fueran moscas. Yo aún me encontraba aturdido por el golpe, incapaz de levantarme. Empecé a arrastrarme por la nieve. 

 

Mientras el oso se me acercaba para acabar conmigo, la segunda Personita (la que yo llamaba Lefty) se coloco frente a él, cogiendolo por las orejas, ¡y le propinó un cabezazo! Era la cosa más loca que había visto nunca, pero el resultado fue sorprendentememte efectivo. El oso gruñó y parpadeo, atontado. Ledty le dio otro cabezazo, y estaba exhsmdl hacia atrás la cabeza para propinarle un tercer golpe, cuando el oso le asestó un zarpazo con la garra derecha como un boxeador. 



SiVeLa123

Editado: 09.02.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar