Ritos de Vampiros: La Montaña De Los Vampiros (sds#3)

Capitulo 12: Búsqueda de Cámaras

Pov Becca

 

Cruzamos sobre la abertura de la que el arroyo fluía atropelladamente de la montaña. El ruido resultaba ensorcedor, especialmente para los super sensitivos oídos de un vampiros, así que nos dimos toda la prisa que pudimos. Las rocas estaban resbaladizas, y en algunos puntos teníamos que formar un cadena.

Para escalar, tuve que cambiarme me ropa a mi ropa habitual, un pantalón, una chaqueta de color negro y por mala suerte, tacones negros; asi que estaba claro que lo iba a romper. Garrett y yo resbalamos en una zona muy helada. Yo iba delante, sujetandome de Mr Crepsley, pero la atracción de la caída me hizo soltarme. Afortunadamente, Harkat agarró a Garrett y nos subio a los dos.

 

Llegamos a la entrada de un túnel un cuarto de hora después. No teníamos que trepar demasiado, pero al mirar abajo comprobé lo empinada que había sido la escalada. Me alegre de no tener que subir por una montaña más alta.

 

Mr Crepsley entró primero. Yo fui tras él. El interior del túnel estaba oscuro. Iba a preguntarle a Mr Crepsley si sería conveniente detenernos a encender unas antorchas, pero mientras avanzabamos cautelosamente, advertí que más adelante el túnel adquiría luminosidad.

 

- ¿De donde viene la luz? -pregunté 

 

- Es liquen luminoso -repuso Mr y 

 

- ¿Eso es un trabalenguas o una respuesta? -rezongue 

 

- Es una clase de hongo que emite luz -explicó Garrett- Crece en ciertas cuevas y en el fondo del océano -

 

- Ah vale ¿Crece en toda la montaña? -

 

- No en todas partes. Utilizamos antorchas en las zonas donde no lo hay -

 

Delante de nosotros Mr Crepsley se detuvo y solto una maldición. 

 

- ¿Qué ocurre? -inquirió Garrett 

 

- La entrada de la cueva -suspiró- Este no es el camino -

 

- ¿Eso significa que no podemos entrar por aquí? -pregunté, alarmada ante la idea de tener que desandar el camino después de haber avanzado tanto. 

 

- Hay otros caminos -dijo Garrett- La montaña está llena de túneles. Sólo tenemos que volver y buscar otro -

 

- Pues será mejor que nos demos prisa -dijo Mr Crepsley- No tardará en amanecer -

 

Regresamos cansinamente por donde habíamos venido, esta vez con Harkat al frente. Una vez fuera, nos movimos lo más rápido que pudimos (que no era mucho, dado lo traicionero del terreno), y llegamos a la entrada del siguiente túnel minutos después de que el Sol comenzara a despuntar. Este nuevo túnel no era tan amplio como el otro, y los dos vampiros tuvieron que inclinarse aún más para avanzar.

 

Harkat y yo sólo teníamos que agachar la cabeza. Allí no era tan abundante el liquen luminoso, aunque a nuestra desarrollada visión le bastaba.

 

Después de un rato, me di cuenta de que bajabamos en lugar de subir. Le pregunté a Garrett porqué.

 

- Es solo la trayectoria del túnel -dijo- Ya subiremos -

 

Una media hora más tarde el camino se interrumpió. Al doblar una esquina m, ascendía casi verticalmente, y nos obligó a emprender una ardua escalada. Las paredes se estrechaban contra noso, y yo están seguro de que no era al único al que los nervios le dejaron la boca seca. Poco después, el túnel se niveló y se abrió a una pequeña gruta, donde nos detuvimos a descansar. Podía oir el rumor del riachuelo que ha íbamos cruzado antes, agitandose no muy lejos, bajo nuestros pies.

 

Había cuatro túneles que salían de la cueva. Le pregunté a Garrett como sabría Mr Crepsley por cuál debíamos ir.

 

- El túnel correcto está marcado -dijo cpnduxiendome hacia ellos y señalando una flecha pequeñita tallada en la pared al pies de uno de los túneles.

 

- ¿A donde conducen los otros? -pregunté

 

- A callejones sin salida, a otros túneles o a las Cámaras -

 

Las Cámaras era como llamaban a aquellas zonas de la montaña habitadas por los vampiros.

 

- Hay muchos túneles que aún no han sido explorados y no aparecen en los mapas. Nunca te desvíe del camino -me advirtió- Sería muy fácil que te perdieras -

 

Mientras los otros descansaban, fui a echarle un vistazo a Madam Octa, por si tenía hambre. Se había pasado durmiendo la mayor parte del viaje (no le gustaba el frío), pero se despertaba de vez en cuando para comer. Cuando me disponía a retirar el paño que cubría la jaula, vi a una araña arrastrándose hacia nosotros. No eran tan grande como Madam Octa, pero parecía peligrosa.

 

- ¡Garrett! -exclamé, apartandomd de la jaula.

 

- ¿Qué ocurre? -

 

- Una araña -

 

- Oh -sonrió- no te preocupes. La montaña está llena de ellas -



SiVeLa123

Editado: 09.02.2019

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